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82 CULTURAyESPECTÁCULOS VIERNES 1 s 2 s 2008 ABC Las afinidades pictóricas de Goethe Genio poliédrico, cultivador de todas las esferas del saber, el poeta alemán también fue un esmerado y sensible dibujante, autor de dos mil obras, 75 de las cuales se exponen en la muestra Goethe: paisajes en el Círculo de Bellas Artes MANUEL DE LA FUENTE MADRID. Paladín del primer Romanticismo, atleta, después, del clasicismo grecolatino al fin he comprendido el mármol escribió tras su trascendental viaje a Italia) Motor, a toda máquina, de las dieciséis válvulas de la más urgente modernidad, masón, funcionario, científico, novelista, dramaturgo, poeta, enamorado, despechado, geólogo, óptico, químico, osteólogo, meteorólogo, conservador prefiero la injusticia al desorden curioso profesional (y vocacional) poco o nada habría sido de la civilización occidental contemporánea sin el hercúleo esfuerzo intelectual de Johann Wolfgang von Goethe. Un intelectual de los de antes de la guerra (las napoléonicas) de los que ya no se hacen. Lo pintó todo en nuestra cultura, y lo pintó también, pero al pie de la letra: pinceles en las manos, acuarelas y plumier. Y lo hizo en dos mil dibujos, setenta y cinco de los cuales han viajado hasta Madrid para instalarse en el Círculo de Bellas Artes, en la muestra Paisajes apasionante y apasionado recorrido por la obra gráfica del coloso cultural alemán. Muestra que ha comisariado Javier Arnaldo, con la coordinación de Hermann Mildenberger, conservador de la Klassik Stiftung Weimar. La exposición ha sido organizada por el Instituto Goethe, la embajada de Alemania, y el propio Círculo y cuenta con el alto patrocionio del Rey Don Juan Carlos y el Presidente Federal de Alemania, Horst Köhler. Que siempre me apaciento soñando en los fenómenos de la Naturaleza- -escribía el autor de Fausto a Charlotte von Stein el 11 de agosto de 1777- -y en el amor hacia usted puede verlo en lo que adjunto (un dibujo) Durante cincuenta largos años Goethe no dejó de pintar en los ratos más o menos libres que le dejaba su hiperactivo cerebro, y su apretada e ilustradísima agenda. Pintó paisajes y marinas, campos y campanarios, tra- Caballero en la hierba (1765- 68) y Jardín de Schiller en Jena (1810) dos dibujos de Goethe Telefónica invierte 10 millones para digitalizar la Biblioteca Nacional EP MADRID. El ministro de Cultura, César Antonio Molina, y el presidente de Telefónica, César Alierta, firmaron ayer un acuerdo para impulsar la digitalización de fondos de la Biblioteca Nacional. Telefónica invertirá 10 millones de euros para financiar la digitalización en esta institución, que en los próximos cinco años colgará en la red 25 millones de páginas. Serán las obras más importantes de la Biblioteca Nacional: 150.000 manuscritos, más de 40.000 libros impresos de los siglos XVIII y XIX 120.000 dibujos, grabados y fotografías y los principales periódicos españoles e iberoamericanos que se conservan. Dentro de unos años estaremos en el top de las bibliotecas nacionales en cuestión de digitalización dijo la directora de la Biblioteca Nacional, Milagros del Corral, quien ha apostado por desarrollar una digitalización masiva pero sin brusquedad No obstante, ya se pueden consultar en Internet 10.000 obras dentro de la página web de la Biblioteca Digital Hispánica, que está recibiendo una media 100.000 descargas diarias, según indicó la directora de la BN. El número uno de las descargas registradas en la Biblioteca Digital Hispánica lo ostenta el Beato de Liébana seguido del clásico de Cervantes, El Quijote o los grabados de Francisco de Goya. La colaboración de la Biblioteca Nacional con Telefónica contempla también la cooperación de ambas entidades en temas relacionados con la promoción de contenidos culturales en el ámbito de la educación y las nuevas tecnologías. zó estudios de las nubes, de las rocas y hasta elaboró su propia teoría de los colores, porque nunca quiso morder de la manzana de Newton al respecto. Nunca entendió la pintura como una actividad profesional (aunque por lo esbozado en la muestra se habría ganado más que bien la vida) sino que fue un fotógrafo al filo de la actualidad. Sentimiento y naturaleza es la primera estación de este apasionante viaje, y en ella Goethe retrata paisajes de Sajonia y Hessen. Nocturnos es la siguiente etapa (paisajes bajo la luz de la Luna) y El todo visible el siguiente paso, una zancada con la que el poeta alemán se nos descubre también como avezado senderista con sus detallados dibujos del paisaje de la montaña. El apacible y espléndido instante, elenteromundoenvuelto en nubes y niebla, y arriba todo serenidad escribe en sus diarios (10 de diciembre de 1777) Entre 1786 y 1788 Goethe viajó a Italia, se cayó del caballo de sus furias románticas y atisbó la luz del clasicismo, sin perderse por ello detalle de los telúricos paisajes volcánicos de Sicilia. En el apartado Conocimiento y visión el genio alemán se muestra como un filósofo de la Naturaleza, que también se detiene y maravilla ante la formación de cúmulos y cirros, al tiempo que aborda El paisaje como poema título del último escenario de la exposición. Unas jornadas Goethe: Naturaleza, arte y verdad un Congreso y un ciclo de cine (con joyas de Méliès y Murnau) redondean una muestra que va a ser de faustísimo recuerdo.