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ABC VIERNES 1- -2- -2008 El nacionalismo radical va a ser peligroso en Serbia, pero también en España Entrevista al viceprimer ministro ruso Serguéi Narishkin 31 El gobernator también respalda a Big Mac En un matrimonio de peculiares animales políticos, John McCain aprovechó su visita a California para recibir el público respaldo del gobernador Arnold Schwarzenegger. Una baza importante de cara al supermartes de la próxima semana, en el que unos de los premios gordos en juego es precisamente California donde McCain carece apenas de organización. El gobernator que al igual que el senador por Arizona tiene su dosis de problemáticas relaciones con el Partido Republicano, exaltó las credenciales de McCain en seguridad nacional y responsabilidad en el gasto público. Además de destacar su capacidad para lograr acuerdos bipartidistas. La ceremonia tuvo lugar en una empresa de energía solar de Los Ángeles, en un simbólico distanciamiento con las afinidades petroleras de la Casa Blanca. En el acto también ha participado Giuliani, entre especulaciones sobre su futuro como candidato a vicepresidente. El prisionero del Hilton Hanoi El senador John McCain, quien aspira a ser el candidato republicano a la Casa Blanca, estuvo cinco años encerrado en la cárcel de Hoa Lo durante la guerra de Vietnam, donde luchó como piloto de la Armada POR PABLO M. DÍEZ ENVIADO ESPECIAL HANOI. Así son las paradojas del destino. Si Hillary Clinton o Barack Obama no lo impiden, es bastante probable que los estadounidenses tengan que agradecerle su próximo presidente a un vietnamita. En concreto, a Mai Van On, el hombre al que le debe la vida el senador John McCain, quien aspira a convertirse en el candidato del Partido Republicano en las elecciones presidenciales norteamericanas. Y es que Mai Van On salvó a McCain el 26 de octubre de 1967 cuando, durante la guerra de Vietnam, el avión del entonces piloto estadounidense fue derribado tras bombardear la central eléctrica de Yen Phu, cerca de Hanoi. En esta incursión, el Batallón 61 del Regimiento de Misiles 263 del Vietcong abatió el aparato de McCain, quien saltó con su paracaídas y cayó sobre el lago Truc Bac. Con los dos brazos y una pierna rota, allí se habría ahogado el político americano si no hubiera sido por Mai Van On, un pobre campesino vietnamita que, al oír la alarma antiaérea, había corrido para cobijarse en un refugio. A pesar de las bombas que caían a su alrededor, Mai Van On acudió en auxilio de McCain y lo sacó del agua con una caña de bambú. Una vez en tierra, también lo protegió de la furiosa turbamulta de norvietnamitas que pretendían lincharlo, ya que el militar apenas podía moverse por las heridas que sufría. Apaleado y dolorido, pero vivo, así comenzó la vida como prisionero de guerra de McCain, que pasó cinco años y medio en la prisión de Hoa Lo, irónicamente bautizada por los soldados estadounidenses como el Hilton de Hanoi Esta cárcel, levantada por los franceses durante la época Un médico de la cárcel Hilton Hanoi ausculta en 1967 a McCain, herido al ser derribado su avión colonial para confinar allí a los insurgentes que luchaban por la independencia de Vietnam, es hoy un museo. Pero buena parte del recinto, denominado Maison Centrale, fue demolido en 1993 para construir un hotel de lujo y un complejo de oficinas gracias al crecimiento económico que viene atravesando este país del sureste asiático desde que, en 1986, su régimen aún comunista abrazara el capitalismo poniendo en marcha el doi moi renovación AP tienden también al decisivo frente de la recaudación de fondos electorales. Todos estos reparos más conservadores están encontrando eco a diario en antenas radiofónicas como el programa de Rush Limbaugh. El locutor apocalíptico no ha dudado en pronosticar la destrucción del Partido Republicano si el senador por Arizona se hace con la nominación. Algunos de los colegas republicanos de McCain en la Cámara Alta no han dudado tampoco en expresar grandes reparos contra su candidatura. Según el senador Thad Cochran, de Mississippi, su compañero de Arizona es errático y un exaltado Este profundo antagonismo explica las viejas bromas de que McCain lo pasó casi mejor durante su cautiverio de más de cinco años como prisionero de guerra en Vietnam que con su propio grupo parlamentario. La mañana de Limbaugh Tras su liberación, McCain ha visitado varias veces la prisión para denunciar los malos tratos que sufrió ABC. es Vídeo del apoyo de Giuliani a McCain en abc. es internacional 300 soldados presos Sin embargo, dos décadas atrás, cuando Vietnam todavía se enfrentaba a EE. UU. unos 300 soldados del tío Sam pasaron por esta fortaleza donde, según contó posteriormente McCain, sufrieron crueles torturas por parte de sus captores. Todo ello a pesar de que la propaganda comunista expone en el actual museo unas idílicas fotos de los prisioneros de guerra asistiendo a misa, tocando la guitarra o jugando al baloncesto. De hecho, los únicos abusos que muestra el recorrido a la Maison Centrale son los que llevaban a cabo las tropas francesas contra los líde- res revolucionarios que ansiaban ver un Vietnam libre, quienes fueron sometidos a torturas medievales, encerrados con grilletes en cochambrosas celdas y ejecutados mediante el, por otra parte revolucionario, método de la guillotina. Por ese motivo, en este país escocieron bastante las críticas que McCain hizo varios años atrás cuando recordó su estancia en el Hilton de Hanoi En una de las varias visitas que el senador por Arizona ha efectuado a la antigua prisión desde el final de la guerra en 1975, McCain denunció que los guardias habían matado a algunos de sus compañeros y que otros se habían suicidado. Todo un ejemplo del carácter combativo del político del Partido Republicano, quien incluso renunció a los privilegios que le otorgaba su gradua- ción como teniente de la Marina para poder estar junto a sus compañeros en prisión. Hijo y nieto de almirantes, McCain rechazó ser liberado, lo que le valió la enemistad de sus carceleros y que pasara buena parte de su confinamiento aislado. Gracias a sus méritos de guerra, el senador por Arizona, nacido en el Canal de Panamá en 1936 y padre de siete hijos, fue condecorado con el Corazón Púrpura y con diversas medallas navales, como la Estrella de Plata. Tras abandonar la Armada en 1981, McCain comenzó una carrera política de marcado carácter conservador, ya que se declara un ferviente admirador de Ronald Reagan. Desde entonces, ha formado parte de la Cámara de Representantes y, siendo ya senador por Arizona en el año 2000, hizo campaña en las primarias del Partido Republicano para presentarse como candidato a las elecciones presidenciales. En aquella ocasión no tuvo éxito, pero su reciente triunfo en Florida y sus cada vez mayores apoyos pueden llevarle a disputar la Casa Blanca a Hillary Clinton o Barack Obama. Y todo gracias a un vietnamita.