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ABC VIERNES 1 s 2 s 2008 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA EN SUMA N su paulina y electorera caída del caballo de la miopía política, el Gobierno ha descubierto de repente que ANV es, en suma (sic) la candidatura de ETA. Pero la contundente aritmética de la abogacía del Estado no era tan clara hace bien pocos meses, cuando las terminales jurídicas de Zapatero en vez de sumar las evidencias de los informes policiales restaban del entorno etarra a los hombres de paz y les salía de la sustracción la izquierda abertzale con la que el PSOE se reunía clandestinamente en Loyola y a plena luz en San Sebastián. De aquella resta de conveniencia extrajo Garzón la doctrina coyuntural para hacer la vista gorda a ciertas reuniones IGNACIO batasunas, y surgió el filCAMACHO tro selectivo que dejó pasar en las municipales según qué candidaturas filoterroristas. Este Gobierno, como los niños de la Logse, tiene problemas con las matemáticas, y maneja sin reglas los sumandos, las diferencias y hasta las deducciones, que no son sólo un concepto fiscal, sino también lógico. Y la lógica lo que deja ver con cristalina claridad es que cada paso que el Gobierno da ahora en la dirección correcta señala hasta qué punto y con qué conciencia se ha movido antes en la equivocada. Ha llovido mucho desde que Fraga dijo en los años ochenta aquello de que los socialistas sólo aciertan cuando rectifican, pero Zapatero se empeña en actualizar el argumento con piruetas de un contorsionismo clamoroso que pulveriza su sinceridad. Porque cuando el poder es capaz de retorcer a su antojo las leyes aplicándoles un criterio meramente relativista, nada garantiza que no lo vuelva a hacer en sentido contrario si las circunstancias propician un cambio de estrategia. Simplemente, ha perdido la credibilidad entre cabriolas de oportunismo. El mensaje que esta farsa envía a la sociedad resulta confuso, desalentador e irresponsable, porque sitúa a la justicia como una marioneta del Estado, que es lo que piensa el nacionalismo victimista. Lo que han hecho el presidente y sus pretorianos togados es darle la vuelta como un calcetín a una casuística interesada para adecuarla sin tapujos, y con total desprecio de la sensatez de la opinión pública, a las necesidades políticas de cada momento. Y eso es un modo como otro cualquiera de maltratar el Derecho y subvertir el imperativo legal a la razón de la coyuntura política. En suma, un dislate. Todas estas bruscas contradicciones y componendas, tan desvergonzadas, tan explícitas, erosionan la confianza ciudadana y provocan recelo sobre la posibilidad de que en el futuro se vuelvan a producir contorsiones tácticas a medida de cualquier nuevo giro político. Zapatero no sólo ha incumplido reiteradamente su palabra en todo lo que tenía que ver con el Proceso sino que ha perdido toda legitimidad para merecer crédito. Después de este indisimulado apaño ya no se sabe cuál es su verdadero criterio respecto a etarras y batasunos, si el benevolente de hace unos meses o el estricto de ahora, o simplemente si carece de otro criterio que el de su propia utilidad y provecho. Y un gobernante que mastica los principios como un chicle no es fiable. En suma. E EL BURLADERO LA MINISTRA CHULETA O he conseguido saber lo que llevaba Carmen Chacón apuntado en su mano a modo de chuleta en la entrevista televisiva de la otra noche, pero que una ministra del Gobierno de España anote en su piel, en su delicada piel, una idea sublime al fin de no olvidarla en una comparecencia pública se me antoja un hecho tan incontrovertible como enternecedor. ¿Era, acaso, la fórmula magistral de la gaseosa? ¿Era la declinación del Hic Haec Hoc, ahora que el latín está en el punto de mira de algunas organizaciones feministas por ser idioma machista inspirador de maltratadores? ¿Era el precio de los transportes públicos de Gerona? ¿Era el trazado del AVE bajo las tripas de la Sagrada Familia? ¿Qué podía llevar impreso en la palma de su mano la encargada de la felicidad inmobiliaria del pueblo español? Quien no haya utilizado legítimamente alguna vez una chuleta a modo de recordatorio en cualquier tipo de pruebas que levante la mano. No me culpen a la ministra de llevar notas de apoyo en comparecencias públicas. Si, además, se da el caso de que ella es muy chuletera según confesión pública, CARLOS no veo el motivo de escarnio. Vas a una HERRERA entrevista y quieres acordarte de todos los mensajes que intentas colocar. Normal. Pero... ¿por qué anotárselos a pelo en su piel de primavera detenida en lugar de blandir un par de folios con la naturalidad de quien consulta una guía de teléfonos? No me cabe duda de que la cabeza de un ministro del Gobierno de España da para almacenar más datos que un pendrive de 1 GB- -si no ¿cómo iban a ser elegidos para tal fin? pero sorprende que ideas tan fundamentales como las que supuestamente manejaba Chacón en su secreto epitelial no estuvieran grabadas a fuego lento en la corteza de su cerebro. Aprovecharán los enemigos de la joven ministra- -felizmente embarazada- -para dudar de su capacitación y querrán establecer injustas comparaciones con ministros de aquellos que habían acumulado dos o tres cátedras y varias oposiciones a distintos esta- N mentos del estado- -se dirán los muy perversos ¿se imaginan con una chuleta en la palma de la mano a Fernández de la Mora o a Torcuato Fernández Miranda, a José María Maravall o a Clavero Arévalo? pero aunque pretendan significar que hoy puede ser ministro cualquiera no conseguirán desdibujar el semblante humano de una mujer afable sorprendida en un pequeño trámite de inseguridad. No pasa nada. Tampoco es tan grave. A buen seguro la candidata número uno del PSOE por Barcelona llevaba grabada a tinta la consigna máxima de su campaña no fuera a olvidarse de lo esencial y empezara a hablar de la llegada de la alta velocidad o de los artículos de Estatut pendientes de desarrollar en lugar de atizar el fuego purificador contra el auténtico enemigo de Cataluña, el PP. Los militantes del PP no son catalanes. Sus votantes tampoco. Los dirigentes ni digamos. No merecen un lugar al sol ni un solo día de paz ciudadana. Son enemigos de la sacrosanta marca cuatribarrada. Son los culpables de todo. A la calle con ellos. Viva el Pacto del Tinell. Cordón sanitario a todas horas. Que no puedan ni respirar. Cosas así; la ministra llevaba escritas, seguro, cosas así: ideas fuertes, ideas sólidas, mensajes de indudable calado histórico, llamadas legendarias a un pueblo dubitativo en momentos de indecisión coyuntural. Los que censuran el apoyo estratégico de la ministra en un recordatorio de mano no saben que Kennedy llevaba escrito en la manga de su camisa aquél estentóreo Ich bin ein berliner pronunciado ante el ayuntamiento de Schönenberg, o que Churchill leía un cartel disimulado en el techo del parlamento británico cuando estremeció a su país con su célebre promesa de Sangre, Sudor y Lágrimas Parece mentira que no quieran acordarse de que a Martin Luther King le soplaron por un pinganillo aquello de Ayer tuve un sueño o que De Gaulle era incapaz de dirigirse a la nación si un apuntador no le soplaba los discursos que le había escrito su gabinete. ¡Cuánta mala idea hay en el patio patrio! Estrecho su mano, ministra. Por cierto ¿llevaba la chuleta en la derecha o en la izquierda? www. carlosherrera. com