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82 JUEVES DE ESCENA www. abc. es juevesdeescena JUEVES 31 s 1 s 2008 ABC Shakespeare viaja a los felices años veinte La compañía UR Teatro celebra sus veinte años de existencia con la puesta en escena de Dos caballeros de Verona una de las comedias jóvenes de Shakespeare, que Helena Pimenta, adaptadora y directora, traslada a los años veinte POR JULIO BRAVO MADRID. William Shakespeare ha sido uno de los lugares comunes de la directora Helena Pimenta, una de las más destacadas personalidades de nuestra escena. No podía pensar en otro autor, por tanto, a la hora de celebrar el vigésimo aniversario de la creación de su compañía UR Teatro. Cada época- -dice- -encuentra en Shakespeare lo que busca La única duda era elegir cuál de los textos del dramaturgo británico. Y el elegido fue una comedia de juventud, Dos caballeros de Verona El texto estaba ahí- -explica Helena Pimenta- No es uno de los más importantes del autor, aunque yo soy de las que cree que no hay ninguna obra de Shakespeare que no sea importante. Y hemos optado por un Shakespeare joven para no olvidar la necesidad de una mirada principiante, inocente y llena de amor a nuestro oficio, una mirada llena de frescura y libertad, de entusiasmo y compromiso a la que unir la experiencia acumulada en estos años No ha sido una obra muy transitada, aunque en los últimos años, dice la directora, se la ha descubierto más. La Royal Shakespeare Company la ha montado en cuatro ocasiones en los últimos cincuenta años: Peter Hall firmo un recordado montaje en 1960, con el que abrió su etapa al frente de la compañía; En 1970 Robin Philips dirigió un montaje lleno de glamour, con reminiscencias de la Costa Azul y la California de Hockney, y un reparto en el que estaban Helen Mirren y Patrick Stewart; en 1991, David Thacker le puso a la obra música de Cole Porter, Irving Berlin y los Gershwin; y la última producción realizada por esta compañía lleva la firma de Fiona Buffini. Con estos precedentes, no choca tanto que Helena Pimenta haya trasladado la acción de Dos caballeros de Verona hasta los felices años veinte. Ya había viajado hasta esta época en sus montajes de La dama boba y Trabajos de amor perdidos así que está claro- -y ella lo reconoce entre risas- -que la primera razón para esta traslación es su fascinación por esos años. Pero, se justifica, no es ésta la única razón. Hay cierta analogía entre el siglo XVII y los años veinte del siglo pasado. Es un tiempo que está lo suficientemente alejado de nosotros como para aunar cosas de atrás y nos permite mantener una distancia temporal con la acción. La época se presta a la magia y al juego de ficción, lo mismo que ocurría en el siglo XVII. En esos dos momentos de lahistoria se produjeron las grandes migraciones del campo a la ciudad. Y existía una clase acomodada y una gran diferencia de clases Según los estudios, la primera referencia a esta obra es de Frances Meres, en 1598. Hay quien cree, sin embargo, que Shakespeare escribió varios años antes Dos caballeros de Verona -probablemente durante la época en que los teatros permanecieron cerrados a causa de la peste, entre 1593 y 1594- y que se trata de su primera comedia. Al parecer, William Shakespeare se habría inspirado para esta obra en un romance en prosa español, titulado Diana Enamorada y en una obra realizada a partir de él y que se representó en Londres en 1585. Cuenta la historia de Proteo (Sergio Otegui) y Valentín (Gabriel Garbisu) dos jóvenes, amigos desde la infancia, que en un momento determinado de sus vidas emprenden caminos diferentes. Proteo se queda en Verona para luchar por el amor de Julia (Miriam Montilla) mientras que Valentín viaja a Milán, donde se enamora de Silvia, hija del duque de Milán. Ésta es una comedia melancólica, amarga, con una dureza que no está en otras comedias suyas explica Helena Pimenta, que añade que hay que acabar con los prejuicios hacia la comedia. En esta obra ya aparecen cosas que luego veremos en Otelo El sueño de una noche de verano La tempestad Los temas fundamentales son el descubrimiento del amor y de la propia identidad, los mismos de todas las comedias de Shakespeare... Y también de sus tragedias, aunque en estas haya sangre Es importante- -continúa la directora- -mirar la realidad desde la comedia Y de su puesta en escena dice que ha ju- Distancia temporal Melancólica y amarga Redescubrimiento Sergio Otegui (en primer término) es Proteo, uno de los protagonistas de Dos caballeros de Verona gado entre la ficción y la realidad, porque no necesita la verosimilitud, porque lo único que es verosímil es el alma de los personajes La obra, añade, es una historia de amores jóvenes, donde Shakespeare pone el énfasis en la traición frente a a la amistad, en la lealtad frente al amor, en la incoherencia frente a la coherencia; y todo ello con una gran dosis de ironía, que es elemental en esta obra Le acompañan en esta aventura una decena de actores. Sergio Otegui es Proteo, un villano que cae muy bien- -según palabras del actor- justifica sus malas acciones en el amor y la bondad. Viaja desde la villa a la ciudad, y posee una determinación y una valentía encomiables Según Helena Pimenta, Shakespeare, que había dejado a su mujer y a sus hijos para dedicarse al teatro en Londres, se sentía culpable y por eso se identificaba con el personaje de Proteo, y por eso es tan crítico y ácido con él También le da la mayor responsabilidad, con siete monólogos, dos de ellos muy extensos. Gabriel Garbisu encarna a Valentín, el amigo de Proteo. Al principio, explica el intérprete, es un descreído en asuntos amorosos, aunque luego cambia. Es, también, un hombre con una gran constancia en la amistad y el amor. El cuarteto protagonista lo completan Julia (Miriam Montilla) y Sil- Veinte años en constante renacimiento Ya se fijaron en Shakespeare en 1985, dos años antes de poner en marcha la compañía UR Teatro. Decidimos- -dice Helena Pimenta- -que iba a ser nuestra referencia, nuestra biblia Y en estos veinte años, Shakespeare ha sido la columna vertebral del trabajo de Helena Pimenta, otra auténtica referencia en el teatro español reciente. UR Teatro nació en Rentería, y desde allí ha ido creciendo, y ha querido mantener siempre, dice Helena Pimenta, el espíritu lúdico y de comunicación con la gente La compañía está ahora basada en Madrid, aunque sigue siendo nómada y mantiene una estructura estable y una manera de entender el teatro. Desde hace ocho años se enriquece con el trabajo de otros directores y creadores (entre ellos, el multipremiado Juan Mayorga) Shakespeare también les ha inspirado la manera de trabajar. En nuestro trabajo, en nuestra poética, siempre hay una incorporación del público. En eso también somos shakespearianos. Tenía una capacidad de comunicar con gente de procedencia muy distinta, apelaba a la imaginación y a la intuición del público, y les exigía una gran atención