Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 31 s 1 s 2008 INTERNACIONAL 35 Israel hace autocrítica y reconoce su fracaso en la guerra del Líbano La comisión de investigación sobre la contienda de 2006 exime a los líderes políticos y carga al Ejército hebreo con la culpa de la derrota contra Hizbolá LAURA L. CARO CORRESPONSAL JERUSALÉN. Fue un gran y severo fracaso una oportunidad perdida en la que el Ejército de Israel no logró ninguno de sus objetivos debido a los graves fallos al más alto nivel político y militar Transcurridos 485 días desde el término de la contienda que Israel libró en Líbano, en el verano de 2006, contra el grupo chií Hizbolá, la comisión llamada a investigar la conducta del Gobierno y de las Fuerzas Armadas hebreas admitía con esta rotundidad los errores habidos en el proceso de decisiones que provocaron, entonces, que una organización paramilitar resistiera al Ejército más potente de Oriente Próximo durante semanas La comisión, encabezada por el juez retirado Eliyahu Winograd, que ha dado nombre al comité investigador, difundía ayer sus conclusiones finales en medio de una desorbitada expectación mediática, después de haber examinado más de 100.000 documentos, tomado 74 testimonios y escrito 500 folios de comentarios y reflexiones. Lo hacía con el previsible veredicto de reconocimiento de las faltas, pero con la sorpresa de evitar cargar ninguna culpa por la mala gestión sobre las espaldas del primer ministro israelí, Ehud Olmert. El único de los tres actores principales de la guerra en Israel- -junto al jefe de los Ejércitos, Dan Halutz, que dimitió, y el ex ministro de Defensa, Amir Peretz, ya relevado- -que permanece en activo. Estamos convencidos de que ambos, Olmert y Peretz, actuaron conforme a un cálculo honesto y firme de lo que, para ellos, era necesario para los intereses de Israel proclamaba ayer el equipo investigador. En una sentencia que disculpaba también la polémica decisión del jefe del Ejecutivo de lanzar una operación terrestre a gran escala 60 horas antes del fin de la guerra, cuando ya se había conseguido el armisticio de la ONU, que acabó con la vida de 33 soldados judíos. No hubo fallo en la decisión en sí misma, a pesar de los logros limitados y del penoso precio resolvía Winograd. Tras conocer el informe, que fue presentado primero a Olmert, incluidas las partes No hay en el informe responsabilidades personales, aunque- -como señalaba ayer el juez en su rueda de prensa- -eso no significa que esa responsabilidad no exista Lo más parecido, las críticas más agrias, se las ha llevado el Ejército. No dio una respuesta adecuada a las poblaciones de la retaguardia bajo los ataques de misiles y cohetes decía. El Ejército fracasó en la forma en que dirigió la guerra Olmert ya había adelantado que no dejará su puesto, en su opinión, porque él ya ha aprendido las lecciones necesarias. Su partido, el Kadima, se reunía ayer en su apoyo y para pedir al líder de su principal socio de Gobierno, el laborista Ehud Barak, que permanezca en la coalición en un ejercicio de responsabilidad nacional Desde la oposición, el Likud de Benjamín Netanyahu- -que encabeza los sondeos para suceder a Olmert- -le reclamaba lo contrario, con la esperanza de precipitar unas elecciones anticipadas. Hizbolá hizo una lectura política, en boca de su parlamentario libanés, Hussein Haj Hassan: El informe Winograd acorralará aún más a Olmert, y pondrá más presión sobre él y lo hará perder el dos por ciento que le queda de credibilidad frente a su gente EE. UU. califica de limpieza étnica la crisis que asfixia la economía de Kenia REUTERS NAIROBI. La máxima responsable de Estados Unidos para África habló ayer de un esfuerzo organizado para expulsar a gente del Valle del Rift Se trata sin duda de una limpieza étnica afirmó Jendayi Frazer, secretaria de Estado adjunta para África, que solicitó a los políticos kenianos que alcancen un compromiso con la mediación de Kofi Annan, ex secretario general de la ONU. Las venganzas étnicas han ido demasiado lejos afirmó. El Gobierno prometió ayer mano dura para controlar la violencia que amenaza con llevar al país a una espiral fuera de control. La mayoría de las muertes que han seguido a los comicios del 27 de diciembre se produjeron en ataques contra miembros de la etnia kikuyu- -a la que pertenece el presidente, Mwai Kibaki- quienes ahora se están tomando la venganza contra las tribus que apoyan al candidato de la oposición, Raila Odinga. Hemos decidido actuar con dureza, no vamos a dejar a criminales y hooligans que corran de aquí para allá dijo ayer George Saitoti, ministro de Seguridad Interior. La contundencia de la acción policial, que el martes utilizó helicópteros para dispersar a manifestantes, ha llevado al líder de la oposición a exigir a Kibaki que rescinda la orden de disparar a matar, porque es ilegal Los controles de carretera establecidos por jóvenes extremistas en el Valle del Rift han entorpecido el transporte por tierra hacia Uganda, Ruanda y Burundi. La industria turística, que supone unos ingresos de casi 700.000 millones de euros anuales, se ha visto gravemente afectada por la crisis. Olmert no se va Cálculo honesto Ehud Olmert clasificadas, y antes de que se hiciera público, los ayudantes del primer ministro manifestaban ayer aliviados su satisfacción ante los resultados. Sobre todo, después de que el documento preliminar del equipo Winograd, librado en abril pasado, hiciera tambalear a su jefe al considerarle responsable primero junto a Peretz y Halutz, del desastre de 2006. Condenado a muerte por blasfemo con 23 años B. BERGARECHE MADRID. El senado de Afganistán se congratuló ayer de la condena a muerte contra un joven periodista afgano dictada por un tribunal de Mazar- iSharif el miércoles pasado. En su declaración, la Cámara Alta condenaba también lo que denominaba interferencia internacional según Ap, haciéndose eco con desdén de la creciente campaña de protesta que ha despertado el caso. Sayed Parwez Kaambakhsh, un estudiante de periodismo de 23 años que trabaja además para un diario local, Jahan- e- Naw fue sentenciado a muerte la semana pasada, acusado de blasfemia y ofensa al islam por un artículo sobre los derechos de la mujer en la ley islámica en el que se preguntaba por qué un hombre puede tener cuatro esposas y una mujer sólo un marido. Numerosas fuentes sugieren que el proceso es en realidad la forma elegida por los sectores conservadores que dominan la región de Mazar para atemorizar al hermano mayor de Kaambakhsh, Ibrahimi, un periodista local conocido por sus informaciones críticas con las autoridades y los señores de la guerra El caso se está convirtiéndose en un test sobre cuál es el Sayed Ibrahimi ante un retrato de su hermano menor, condenado ABC camino por el que el Gobierno de Hamid Karzai quiere llevar al país en el futuro aseguró a ABC Bob Dietz, responsable para Asia del Comité para la Protección de los Periodistas. Algunas fuentes indican que el Gobierno no está de acuerdo con la sentencia judicial, que pone de manifiesto las tensiones entre libertad de expresión y la ley islámica en Afganistán.