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28 ESPAÑA JUEVES 31 s 1 s 2008 ABC Vamos a seguir luchando La familia del ciclista atropellado espera que se reabra el caso, después de un fugaz juicio ayer en Haro (La Rioja) al que no se presentó el conductor que mató a su hijo, tras retirar la demanda contra ellos SONIA BARRADO LOGROÑO. Al final, no tuvieron que verse las caras, ni los padres enfrentarse a un trago amargo. Fue el abogado de Tomás Delgado, el conductor que arrolló y mató a Enaitz Iriondo en 2004, el que transmitió ayer que su defendido retiraba la demanda civil presentada contra los padres del joven por los daños en su vehículo. La causa: la presión y el supuesto acoso al que ha estado sometido Delgado desde que se conoció la noticia. La expectación fue máxima en la localidad riojana de Haro, pero el demandante ni siquiera se personó en el juicio, a pesar de que eran muchos quienes le esperaban. La situación ha causado un gran revuelo en La Rioja, donde Delgado tiene más detractores que gente favorable a su actuación, al igual que en la mayor parte de España. Los ánimos estaban caldeados entre todas las personas que quisieron acompañar a los Iriondo. El respaldo de la sociedad, así como la indignación- a por él fue una de las frases que se pudo escuchar- -estuvieron presentes en Haro, aunque el demandante no apareciera. Los padres de Enaitz fueron recibidos entre aplausos y se evitaron el temido momento, pero a pesar de ello ya habían cogido fuerzas para afrontarlo. Por ello, manifestaron su sorpresa porque el conductor no se presentara, pues querían conocer también cuáles eran las respuestas de Delgado a las preguntas que el abogado de la familia había preparado. Para el letrado de los Iriondo, la ausencia del conductor da la razón a la familia; el demandante sabía conscientemente que no tenía razón y por eso ha renunciado La vista judicial duró apenas unos minutos y aunque Delgado haya retirado la demanda- -pidió, no obstante, no hacer frente a las costas del juicio- con ella ha conseguido que la Fiscalía esté estudiando la posibilidad de reabrir el caso, pues hay puntos en el accidente que se considera que se deben aclarar. Tras haber recopilado cuantiosa información desde que Tomás Delgado les demandara, la familia de Enaitz confía ahora en que se vuelva a juzgar el caso- -lo que podría llevar al conductor a la cárcel- a pesar de que habían quedado sobreseídas las actuaciones. Esas ganas de que pueda esclarecerse lo sucedido las expresaba ayer de forma contundente Garazi Iriondo, la hermana de Enaitz: Vamos a seguir luchando La Unidad Central de Reconstrucción de Accidentes de la DGT, un equipo considerado el mejor de España en su especialidad, se encargará de investigar el siniestro en el que falleció Enaitz Iriondo en Castañares de Rioja y contrastar con nuevos datos el atestado levantado por la Guardia Civil el día del trágico suceso. En este sentido, el fiscal jefe de La Rioja, Juan Calparsoro, se reunió el pasado lunes con los padres para conocer la información que poseen y se comprometió a abrir diligencias informativas para ver la posibilidad de reabrir el caso por vía penal, ya que no se descarta la posibilidad de un delito de imprudencia. Los informes periciales encargados por la familia de Enaitz Iriondo difieren ostensiblemente de lo contenido en el atestado de la Benemérita. Según esos documentos, el conductor circulaba a 173,9 kilómetros por hora en una carretera en la que la velocidad máxima permitida es de 90, y hubiera dado una tasa de alcohol superior a la establecida si la prueba pertinente se le hubiera hecho en el momento del siniestro y no 93 minutos después. A partir de las investigaciones que se lleven ahora a cabo, la Fiscalía Superior determinará si solicita al juez la reapertura del caso. La esperanza se abre para la familia del joven, que después de años de sufrimiento y el infierno por la demanda del conductor pueden encontrar una victoria en memoria de Enaitz. Sorpresa de los padres Los padres de Enaitz, a la derecha en la imagen, atienden a los periodistas a las puertas de los juzgados de Haro EFE Tercera muerte en menos de un mes por una operación de cirugía de la obesidad en Cataluña E. ARMORA BARCELONA. En sólo dieciocho días, tres mujeres han fallecido en diferentes centros catalanes tras ser sometidas a una intervención de cirugía de la obesidad. La última víctima, una mujer de 49 años, murió el martes en la Policlínica de Barcelona tras haber sido operada de una dermolipectomía leve, intervención que consiste en eliminar el exceso de piel que queda bajo el vientre tras haber perdido mucho peso. Horas después de abandonar el quirófano, la paciente presentó un cuadro de tromboembolismo pulmonar masivo, que le provocó la muerte. La mujer, cuya identidad se desconoce, ingresó el lunes por la mañana en la citada clínica barcelonesa, donde horas más tarde fue intervenida por un equipo médico y de anestesistas externo, según confirmó ayer la dirección del centro, que no quiso desvelar ni el nombre del facultativo que la operó ni dónde trabaja. Lo que sí ha podido saber este diario es que la citada Policlínica no dispone de UCI. El centro sanitario y su equipo han solicitado una autopsia judicial del cadáver. Se trata del tercer caso con resultado de muerte, relacionado con cirugía de la obesidad desde hace algo más de dos semanas. El 11 de enero una joven de 19 años falleció tras una operación en la Clínica CIMA en la que le introdujeron una banda gástrica. El 25 de enero otra paciente, de 48 años, murió en la Clínica Sagrada Familia tras una reducción de estómago. Salud abrió sendos expedientes informativos para investigar los casos. Ayer trascendió el resultado del primero, que atañe a la clínica CIMA. Salud ha detectado presuntas infracciones de la legislación sanitaria, por lo que ha trasladado el expediente al Juzgado de Instrucción numero 30, que ya había abierto diligencias. Por su parte, CIMA afirmó anoche que no había recibido ninguna notificación del Govern. En relación con la última muerte, Salud se limitó a avanzar que está recopilando información Salud detecta irregularidades en el primer caso investigado, que le costó la vida a una joven de 19 años