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40 ECONOMÍA www. abc. es economia MIÉRCOLES 30- -1- -2008 ABC Los líderes europeos prometen luchar unidos contra la crisis pero eluden tomar medidas Apuestan por introducir más transparencia en los mercados y aumentar la información sobre los riesgos EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. Los cuatro mayores países de la UE- -Reino Unido, Alemania, Francia e Italia- junto con la Comisión Europea, hicieron ayer una llamada a la confianza en el sector financiero, inmerso en fuertes turbulencias, y expresaron su compromiso de actuar de manera coordinada para recuperar la estabilidad, con medidas tan poco concretas como la introducción de una mayor transparencia en los mercados, una mayor circulación de información sobre los riesgos que se asumen y la reforma de instituciones internacionales. La declaración presentada anoche en Londres por Gordon Brown, Nicolas Sarkozy, Angela Merkel, Romano Prodi y Jose Manuel Durao Barroso reconoce que la reciente turbulencia financiera ha aumentado los riesgos para 2008. Seguimos comprometidos a cooperar estrechamente para mantener la estabilidad económica y profundizar en las reformas estructurales indicó el primer ministro británico en una rueda de prensa conjunta tras la reunión. El comunicado se redujo a formular esos principios comunes sin que los presentes acordaran medidas más concretas, en las que además cada Gobierno mantiene sus posiciones propias. Los cuatro anunciaron que esos criterios los trasladarán al seno del G- 8, el foro de los países más desarrollados del mundo, del que son miembros. Una reunión de los ministros de Finanzas del G- 8 está prevista para la próxima semana en Tokio. Lo que había sido convocado por Brown en su deseo de liderar personalmente la reforma de instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional, y de paso exhibir un compromiso europeo puesto en duda por su ausencia de la ceremonia de firma del Tratado de Lisboa, acabó levantando la expectación de medidas urgentes ante el recrudecimiento sobrevenido de la crisis financiera internacional. Se da la paradoja que quien convocaba el encuentro, el premier británico, es quien me- Sarkozy, Merkel, Brown, Durao Barroso y Prodi (de izquierda a derecha) ayer, frente al 10 de Downing Street AP LAS RECETAS DE LOS LÍDERES EUROPEOS Nicolas Sarkozy Angela Merkel Gordon Brown José Manuel Durao Romano Prodi Lo importante es nuestra unidad para reclamar la transparencia del sistema La apertura de los mercados financieros tiene que ser totalmente segura Necesitamos un mejor sistema de alerta sobre la economía global Es necesario que haya una mayor cooperación en el seno de la Unión Europea Hay que dar un voto de confianza a la solidez de la economía europea nor coordinación con el resto de la UE desea, celoso de la independencia de la City londinense. Londres ya rechazó hace unos meses un plan italiano para poner en marcha una autoridad financiera que regulara el conjunto del mercado europeo. Tampoco ha mostrado ningún interés en los deseos expresados recientemente por Alemania de más férreos límites para los hedge funds fondos de altísimo riesgo. Ninguno de los líderes de los cuatro grandes de la UE se encontraba en condiciones de levantar la voz con autoridad. La cita, convocada semanas atrás, no podía hacerse en un peor momento para Sarkozy, Brown, Merkel y Prodi. El primer ministro británico sigue sin alumbrar una solución definitiva para el Northern Rock, el primer banco hipotecario de Europa en sufrir de manera grave las consecuencia de la crisis de las subprime estadounideneses. A esos apuros en el sistema financiero británico se acaba de sumar el abrumador fraude en la Société Générale de Fran- cia, un capítulo aún no suficientemente aclarado que ha provocado unas pérdidas de 4.900 millones de euros a esta entidad más que centenaria. Por su parte, la canciller alemana viene de un fuerte decenso electoral de su partido en los Estados federados de Hesse y Baja Sajonia, lo que puede obligar a una serie de acomodaciones en los compromisos con los socialdemócratas en el Gobierno federal. Y peor lo tiene Romano Prodi, con su puesto en el aire tras colapsar su Gobierno en una perdida votación de confianza en el Parlamento. Italia había sido invitada tras sus quejas por haber quedado fuera inicialmente. Luego hubo que contar también con Durao Barroso, ante las críticas de que los grandes intentaban imponer acuerdos sobre el resto de la UE. Finalmente, el asunto fue vestido como una reunión de los países europeos del G- 8, club a cuyas sesiones también acude la Comisión Europea. El encuentro se prolongó tras la rueda de prensa con una cena en Downing Street.