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34 INTERNACIONAL MARTES 29 s 1 s 2008 ABC Florentino Portero Tropiezo electoral de Merkel la primera vez que su partido se separa del centro Los democristianos ganan en dos estados, pero el espíritu de victoria está en la izquierda RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLÍN. Las urnas en Hesse y Sajonia Inferior han disparado probablemente ya la campaña electoral alemana por la cancillería federal en 2009. Con un aviso a Merkel: más social que policial. El varapalo a la CDU, aunque primera en ambos estados cayendo 12 puntos en Hesse, ha precipitado para Merkel la carrera hacia la reelección y sus incómodos socios del SPD no van a colaborar. De hecho han empezado a hacerse ellos mismos ilusiones, sólo que tal vez con el mensaje equivocado por la izquierdización de los protagonistas: la casi desconocida y radical Andrea Ypsilanti, y La Iquierda del frustrado Oskar Lafontaine. Pero miedo, inmigración e inseguridad ciudadana no sólo no han ganado un voto a la Unión Democristiana de Angela Merkel, en esta cuarta región federada de Alemania, sino que han hecho perder probablemente el sillón a su radicalizado ministro- presidente, Roland Koch, pese a una décima de ventaja sobre Ypsilanti, y aún puede que hasta un importante gobierno local. Poco consuelo ha sido la esperable victoria en Sajonia Inferior del democristiano Christian Wulff, que permanece con cómoda mayoría en Hannover y a la espera siempre de sustituir un día a Merkel, posibilidad que ha quemado ya casi, con su campaña de mano dura, un Roland Koch a veces tan brillante como torpe. El populismo de derechas ha dado la puntilla a una CDU que se sentía flaquear en Hesse, pero no ha sucedido igual para el también populismo de izquierda que promociona Andrea Ypsilanti, quien con su rauda ascensión y virtual triunfo, puede condicionar hacia la izquierda la próxima campaña del SPD. Tanto que un ex ministro de Economía de Schröder, Wolfgang Clement, advirtió a los socialdemócratas contra ciertas demagogias. Pero el problema- -se escucha rechinar en la CDU- -es que Merkel acudió abiertamente a mancharse las manos en la campaña de Koch, cuyo uso de la criminalidad juvenil e inmigrante le ha explotado en la cara: ¿Pues no era él en realidad, desde hace muchos años, el res- PÉRDIDAS PARA TODOS T anto la prensa alemana como la internacional han seguido con interés los resultados de las elecciones parlamentarias en los estados alemanes de Hesse y Baja Sajonia. Dejando a un lado las peculiaridades de cada uno de ellos, que las tienen, se trataba de vislumbrar la evolución de la opinión alemana ante las próximas elecciones generales. Un gobierno de gran coalición es algo excepcional en un sistema parlamentario, una opción para salir de un atolladero, pero nada más. Los alemanes tienen que optar por una de las dos grandes formaciones. Sin embargo, después de leer los resultados finales, el futuro no acaba de despejarse. Los democristianos han ganado en ambas circunscripciones, pero perdiendo muchos votos. El estilo populista ensayado en Hesse durante la campaña no ha funcionado. El electorado ha expresado claramente su disgusto por un estilo ajeno a la tradición de la República Federal. Las pérdidas suponen un paradójico alivio para Merkel, pues suponen el fracaso de uno de sus rivales dentro de las filas democristianas. La derecha no consigue despegar, pero los socialdemócratas tampoco. Quizás el dato más significativo es el limitado crecimiento del Partido de la Izquierda, formación que recoge los restos del comunismo de los cuatro lander orientales más sectores izquierdistas desgajados del Partido Social Demócrata. Su presencia en ambos parlamentos complica la situación y reabre un difícil debate en el seno de los socialdemócratas: ¿cabe o no una alianza de gobierno en Berlín con los restos de la clase política que gobernó dictatorialmente la República Democrática de Alemania? ¿Cómo lo recibiría el electorado? ¿Están dispuestos a abandonar una política de reformas para volver a posiciones radicales? De lo que no hay dudas es de la poca influencia que tuvo el pensamiento liberal en Alemania. Embebidos en su tradición autoritaria, el Estado es hoy el eje sobre el que gira el enmarañado sistema de servicios públicos que conforma la versión alemana de Estado de Bienestar. Algunos reconocen que hay que hacer reformas, pero sólo las justas y ni una más. La canciller Merkel y el jefe del Gobierno de Hesse, Roland Koch, ayer en Berlín AFP ELECCIONES EN EL ESTADO DE HESSE CDU Berlín Hesse SPD 9,4 FPD (Liberales) Los 7,5 Verdes Partido 5,1 de la Izquierda 36,8 %36,7 Campaña imprudente ponsable político? Esto es malo para la moral de la CDU comenta en los medios el politólogo de la Universidad de Mainz Jürgen Falter, y ha sido malo para Merkel que frente a la crítica frecuente de su partido de estar por encima de la política tomó posición; pero lo hizo alejándose de ese centro en que reinaba, para apoyar una cam- La pírrica victoria de la CDU deja en manos del SPD el escenario postelectoral en el Estado de Hesse paña antipopular, resentida como xenófoba. El riesgo era grande, admiten en la Konrad Adenauer, pero es que si caía Koch, la CDU entera se tambalería Para el SPD, tres años de frustración en la gran coalición se trocarían en euforia. Su presidente, Kurt Beck, vería confirmado su último viaje en busca de la izquierda, incluída la oposición a la energía nuclear que ha vuelto a debate. En pocas semanas, las elecciones en Hamburgo, donde asoman ya ante el actual presidente, el democristiano Ole von Beust, darían alas al SPD. Después del 24 de febrero, el vicecanciller Steinmeier entraría pisando fuerte en el Consejo de ministros, dispuesto a cavar barricadas y no facilitar en nada a Merkel el fin de legislatura. En varios proyectos federales la colaboración está ya bajo mínimos, mientras el ministro de Exteriores, Steinmeier, el más popular del gobierno, cotiza éxitos internacionales como la reparación de las relaciones con China. Éstas son capitales para la industria alemana y la imagen que queda es que el SPD ha tenido que ir a arreglar lo que un amateurismo de Merkel estropeó. Perder Hesse, donde se asienta Fráncfort y parte de las finanzas europeas, en año que promete parón económico y con un presupuesto que no contempla ya regalos demagógicos al electorado, podría ser pues un buen golpe. Así que voces internas creen que Angela Merkel se esforzará por lograr otra gran coalición con el SPD en Hesse, para alejar a éste de la tentación de Verdes e Izquierda. Pero el SPD exijirá presidir. Y los liberales (FDP) que habían apostado decididamente por la CDU se quedan, de nuevo, sólos, apenas con Wulff en Hannover. ABC. es Vídeo sobre la apurada victoria de la CDU en Hesse en abc. es internacional