Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
78 CIENCIAyFUTURO MEDIO AMBIENTE LUNES 28 s 1 s 2008 ABC HÉROES DEL MEDIO AMBIENTE s D. P. DOBHAL MIDIENDO EL DESHIELO DEL HIMALAYA CON CAÑAS DE BAMBÚ El geólogo indio D. P. Dobhal coloca las estacas semienterradas en los lugares donde se acumula la nieve en invierno, y en los que se derrite en verano, para comprobar las variaciones producidas en un año POR PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL PEKÍN. Si la Tierra fuera una casa, los glaciares serían sus aparatos de aire acondicionado, ya que estas masas de hielo contribuyen a bajar la temperatura al contener el 75 por ciento del agua fresca del planeta. Pero, además de enfriar, también son el mejor termómetro para medir el calentamiento global, puesto que su reducción es uno de los efectos más claros y directos del cambio climático. Por ese motivo, abundan los estudios sobre el deshielo de los glaciares en el Ártico o en los Alpes, pero no en el Himalaya, donde se alza majestuoso el pico más elevado del mundo, el Everest, con 8.850 metros. Toda una paradoja porque esta impresionante cordillera montañosa abarca la tercera mayor superficie de glaciares del globo tras Groenlandia y la Antártida y, además, surte de agua a una docena de ríos de los que dependen más de mil millones de personas, sobre todo en la India y China. Esa es la razón principal por la que resultan tan trascendentales las investigaciones realizadas por el geólogo indio D. P. Dobhal, un funcionario gubernamental que pertenece al Wadia Institute of Himalayan Geology y lleva 18 de sus 44 años midiendo la reducción de los glaciares en el denominado techo del mundo Para ello, utiliza un curioso sistema, ya que va colocando cañas de bambú semienterradas en distintos puntos de los glaciares donde se acumula la nieve en invierno y en los lugares donde se derrite con la llegada del verano. Así, las marcas que ambas estaciones dejan en las cañas de bambú indican la pérdida de masa glacial y su retroceso de las montañas. Desde 2004, Dobhal está comprobando el estado del glaciar Chorobari, lo que le obliga a pasar varios meses en un campamento base situado a casi 3.000 metros de altura para, desde ahí, desplazarse a los sitios escogidos para situar las estacas. Aguantando bajísimas temperaturas y combatiendo la soledad con la única compañía de los gurkas nepalíes de su equipo, el científico indio se levanta cada día a las 5.30 de la mañana y, tras tomarse un té caliente, empieza una dura jornada de trabajo con frecuentes subidas a las cimas por escarpados riscos. Antes de las dos de la tarde, Dobhal debe volver a su tienda de campaña porque a partir de esa hora aumenta el riesgo de que se produzcan avalanchas, que no sólo pondrían en peligro su vida, sino que también arruinarían su labor al arrastrar la nieve las cañas de bambú clavadas en la montaña. A pesar de la dureza de dicha investigación, el geólogo está acostumbrado a la vida en las cumbres porque nació a los pies de una montaña en el estado indio de Uttarakhand, donde hay 900 glaciares, de los cuales muchos aún no han sido ni explorados ni bautizados en los mapas. No en vano, en la India hay 5.000 glaciares que cubren una superficie de 38.000 kilómetros cuadrados, por lo que su deshielo se ha convertido en una cuestión de Estado que puede afectar a cientos de millones de personas. Y es que la pérdida de nieve no sólo causaría gravísimas inundaciones, como ya se demostró el año pasado durante la época del monzón, sino que, a más largo plazo, daría lugar a una gran sequía en caso de que se derritieran los glaciares y no pudieran volver a congelarse. A la vista de los estudios practicados por Dobhal con sus cañas de bambú, el glaciar Dokriani ha perdido un 20 por ciento de su masa durante las últimas tres décadas. A pesar de estar calculada con tan rudimentarios instrumentos, dicha cifra es similar al deshielo sufrido por el monte Qori Kalis de Perú entre 1963 y 2002. Según otro informe elaborado con satélites, la Organización de Investigación Espacial india detectó que 460 glaciares habían menguado también un 20 por ciento a lo largo de los últimos 40 años. Dicho deshielo es sumamente peligroso no sólo por el riesgo de inundaciones y sequía, sino también por Esperando la gran sequía Su estudio demuestra que glaciares como el Drokiani han menguado un 20 en las tres últimas décadas La nieve del Himalaya abastece de agua a ríos de los que viven mil millones de personas en la India y China contribuir a aumentar el nivel del mar en el planeta, que amenaza a numerosas zonas costeras densamente pobladas en todo el mundo. Mientas tanto, en la parte china del Himalaya, las autoridades han detectado un deshielo del 7 por ciento en las cuatro últimas décadas, al tiempo que la temperatura media ha aumentado un grado centígrado desde 1980. Toda esta alteración se debe, fundamentalmente, a la mano del hombre, ya que la industrialización y el aumento del nivel de vida en países como la India y China han disparado sus emisiones de gases de efecto invernadero. Aunque sus niveles per cápita se encuentran todavía muy lejos de las naciones desarrolladas, ambos gigantes emergentes serán decisivos en la lucha contra el calentamiento global, siempre y cuando en la sociedad y en sus respectivos gobiernos calen informen como los que D. P. Dobhal efectúa con sus estacas de bambú. Más información sobre el trabajo: http: www. himgeology. com Un curioso sistema La imponente mole del Everest (8.848 metros de altitud) se alza entre las nubes tras el Ama Dablam (6.812 metros) REUTERS