Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
38 ECONOMÍA LUNES 28 s 1 s 2008 ABC Juan Velarde Fuertes EL PESIMISMO DE LOS ECONOMISTAS muchas personas les pareció perfecta aquella expresión, muy querida de Carlyle, de que la economía era una ciencia lúgubre Sobre todo desde que Malthus señaló posibles peripecias que podrían generar un final terrible para el proceso de auge económico creciente provocado por la Revolución Industrial, y más concretamente con su negativa a admitir la Ley de las Salidas de Say, esa de que toda oferta crea su propia demanda. Algo más adelante, esto se acentuó cuando se iniciaron estudios serios sobre el ciclo económico. Pero era una ciencia que señalaba de qué manera si no se tomaban determinadas medidas en concretas ocasiones, de momento molestas o, incluso, bastante dolorosas, el fruto iba a ser un desastre. Progresivamente, se observó que quien se conducía correctamente, de acuerdo con las leyes económicas, generaba de nuevo, automático, bienestar. Desde luego, esto exigía estar muy alerta ante los mandamientos de los economistas más señeros, y también, atentísimo a los mensajes críticos de éstos. Así, en determinado momento, era urgente aceptar que Böhm Bawerk había colocado un torpedo en el planteamiento del socialismo científico, con su Zum Abschuluss des Marxschen Systems publicado en los Festgaben für Karl Knies en 1896; o A viniendo más acá, cuando Enrique Fuentes agitaba ante mí el ejemplar recién llegado de marzo de 1969, de The American Economic Review con el trabajo de Friedman, The role of the monetary policy mientras me decía que lo leyese a escape, porque a partir de ahí tenemos que mirar de otro modo a Keynes, y sobre todo a derivados suyos, como la curva de Phillips O sin ir más lejos, cómo la Escuela de Chicago destrozó al estructuralismo económico latinoamericano, sacando de paso a Chile de una situación penosísima, y en general, a toda Iberoamérica. Todo esto exige, de modo implacable, plantear actitudes muy críticas respecto a mil medidas de esas políticas económicas simplistas que conducen siempre a la catástrofe. En medio de la inflación de los asignados, Mirabeau, el 6 de noviembre de 1789 pedía que los franceses se alejasen más que nunca del recurso de los paliativos que no fiasen a la vuelta a tiempos más felices más que multiplicando- continuaba nuestros esfuerzos y nuestros medios para hacerlos nacer, y no a intentar, una vez más, con recursos ya rancios, arrojar nuestros problemas sobre los que vengan detrás de nosotros porque el reino de las ilusiones ha pasado; la experiencia nos muestra la perfidia de todo medio por el que la imaginación se encarga en solitario de crear los motivos de confianza Actuar así ha sido criticado con dureza por quienes sostienen que existe una España sin problema económico. Ortega y Gasset, por el contrario, elogió a aquellos hombres, entre ellos los economistas obcecados por el estudio, (que) son los que más bien han sabido labrar a su patria, y no los que casquivamente se entretienen dictaminando sobre el patriotismo de los demás Altadis, último acto Tras quince años en Altadis, antigua Tabacalera, Antonio Vázquez ha tomado la decisión más dura de su vida: dejar la empresa y rechazar los cargos ofrecidos por Imperial POR MAITE VÁZQUEZ DEL RÍO MADRID. Antonio Vázquez confirmó el pasado jueves a la CNMV su decisión de abandonar la presidencia de Altadis y rechazar todos los cargos que le había propuesto Imperial Tobacco. Esta decisión pone fin a quince años de trabajo. Tras el duro proceso de la opa lanzada por Imperial Tobacco, que realizó sus primeros tanteos en marzo del ejercicio pasado y no los concretó hasta octubre, tiempo suficiente para que un grupo de fondos de capital riesgo (CVC y PAI) intentaran hacerse con la empresa, Antonio Vázquez ha despejado la penúltima incógnita que quedaba en esta operación, que esta semana llegaba a buen término con la aceptación por parte del 95,81 de sus accionistas de la compra de la tabaquera británica. de bajo precio) la guerra de precios iniciada por Philip Morris y como postre tres sucesivas subidas de impuestos entre septiembre de 2005 y febrero de 2006. Y por si fuera poco, la ley antitabaco. Todos estos factores dejaron a la tabaquera hispano- francesa debilitada hasta el extremo de que la cuarta operadora del mundo, la británica Imperial Tobacco, tomó cartas en el asunto y pilló a Altadis con el pie cambiado. Vázquez siempre ha creído que de haber tenido tiempo para recuperarse de todos esos contratiempos, probablemente hubiera sido al revés el proceso de adquisición y hoy todos estarían hablando de Altadis como de la cuarta operadora del mundo. Pese a la opa de Imperial, Antonio Vázquez deja una empresa cuyas acciones cotizaban dos años a 34,21 euros. En el proceso de siete meses de ofertas y contraofertas los títulos llegaron a cotizar por encima de los 50 euros (50,81) y pese a la debacle bursátil de las últimas semana se han mantenido por encima de los 49 euros. No es de extrañar que los 12.600 millones (50 euros por título) ofrecidos por Imperial haya tenido una aceptación del 95,81 cuando la británica pedía un mínimo del 80 Quienes han trabajado con él destacan su gran capacidad de trabajo, su cercanía en el trato y accesibilidad, su saber estar en todo momento: temple y serenidad en situaciones de crisis y entusiasmo; y habilidad para transmitir ilusión, además de sus dotes de comunicador. Como profesional, sus más cercanos colaboradores ponen énfasis en su acentuado enfoque internacional, su más que sobrada experiencia en los mercados exteriores, su visión estratégica, su capacidad de negociación y su liderazgo. Debilitada por los impuestos Antonio Vázquez AFP Tres sucesivas subidas de impuestos dejaron a Altadis debilitada e Imperial aprovechó la oportunidad En diez años, Altadis ha multiplicado su valor por diez y su plantilla ha pasado de 7.300 a 27.000 empleados Líder global Entretapas y Vinos y Vinotinto Franquicias se fusionan y saltarán a EE. UU. M. VÁZQUEZ DEL RÍO MADRID. El fondo de capital riesgo Monitor Capital Private Equity, propietario de Entretapas y Vinos, acaba de tomar la mayoría de la cadena vallisoletana de tapas y parrilla Vinotinto Franquicias con el objetivo de crear un potente grupo de restauración y convertirse en líder del sector en tres años. Para potenciar el nuevo grupo resultante está prevista la inversión de 10 millones. En una primera etapa se abrirán 6 locales propios y 12 nuevas franquicias en 2008, cifra que se triplicará en los próximos dos años. Y tras reforzar algunas zonas de España, la compañía planea dar el salto a Reino Unido y Estados Unidos. En sus planes para España, Monitor Capital quiere reforzar la presencia de sus establecimientos- -en la actualidad tiene 28- -en Madrid, Andalucía, Cataluña, Baleares, Murcia y Comunidad Valenciana. Este fondo de capital riesgo también compró la cadena de trattorias Pinochhio en 2006. Los siguientes pasos han sido lanzar una opa sobre el 40 de Logista, y el proceso de integración de Altadis en Imperial, para el que Antonio Vázquez, ha ofrecido su ayuda durante los próximos seis meses y en el que no se descarta un ajuste de la plantilla. Vázquez es considerado un hombre de la casa y en sus quince años de dedicación ha dejado su impronta, situando a la tabaquera como líder mundial en el sector de cigarros. Este cordobés de 56 años ha logrado con dedicación y entusiasmo lograr ese liderazgo en el área de cigarros, de la que fue director general entre 1996 y mayo de 2005. Un mes después fue designado presidente del grupo Altadis, y asumió todas las responsabilidades ejecutivas. Su estrategia fue firme: adquirir empresas por todos los continentes y consolidar la primera posición a través de una cartera de marcas inigualable, una amplia red de distribución y un significativo crecimiento orgánico. De esta forma Altadis pasó de ser un operador de carácter local a un verdadero líder global. Pese a su buena gestión, su trayectoria no estuvo exenta de numerosos sinsabores. Algunos procedentes de la creciente competencia del mercado (proliferación de las marcas Visión internacional Una historia de éxito y creación de valor Sólo con remontarse a 1996 encontramos una empresa de pura cepa española, Tabacalera, S. A. cuyo valor en Bolsa alcanzaba los 1.200 millones de euros, contaba con una plantilla de 7.300 empleados y unos beneficios de 130 millones de euros, obtenidos exclusivamente del mercado de cigarrillos español. Dependía de los beneficios de la fabricación bajo licencia para otras multinacionales y su actividad doméstica era claramente deficitaria. El cambio dos años después había sido radical: internacionalización con su integración con la francesa Seita y desarrollo de otras dos áreas de negocio: cigarros y logística. Diez años después, Altadis se había convertido en una compañía multinacional, con sede en España, líder mundial del mercado de puros, líder europeo en distribución de tabaco y uno de los principales actores en el sector de los cigarrillos. Su valor hoy alcanza los 12.600 millones- -precio puesto por Imperial en su opa- multiplicando su valor por diez en una década y cuenta con 27.000 empleados en todo el mundo. Sus beneficios han pasado de aquellos 130 millones a 1.148 millones. Precedentes como el de Altadis se encuentran pocos en España.