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32 INTERNACIONAL ABC. testigo directo de la fabricación de proyectiles en Gaza LUNES 28 s 1 s 2008 ABC En la cocina de los malditos cohetes kassam En un lugar secreto cerca de la frontera norte de la franja, jóvenes milicianos de la Yihad Islámica fabrican los proyectiles- -hasta cien al día- -que lanzan contra Israel. Paradojas de la vida y pese al boicot, sus componentes son hebreos TEXTO Y FOTOS LAURA L. CARO CORRESPONSAL CAMPO DE REFUGIADOS DE BUREIJ (GAZA) ¡Y ahora nos vamos todos al paraíso... nos esperan cuarenta mujeres vírgenes! Quizás un taxi con tres milicianos de la Yihad Islámica a bordo, que ha cambiado dos veces de rumbo para perderse sin ser visto por caminos de niebla negra, y que se dirige a uno de los cuarteles donde se fabrican los cohetes kassam, no sea el mejor lugar para recordar el premio que Alá reserva a los mártires que caen bajo el fuego infiel de Israel. A Abu Shuhaib, nombre de guerra del único combatiente que hablará, le divierte su maldita gracia. Y, por lo que parece, también la pistola egipcia comprada por mil dólares, hace cuatro años de la que alardea, infantil, jugando a que está a punto de disparársele en los pies. Hace ya rato, desde que el coche atravesó el campo de refugiados de Jabalya, con sus paredes tapizadas con fotos de muertos, que no se ve un alma por esta ruta clandestina del fin del mundo. Los cortes de luz tienen Gaza tan a oscuras que no hay puntos de referencia, más allá de las industrias de la ciudad israelí de Ashkelón. Estamos pegados a la frontera norte de la franja, el campo de tiro desde donde se lanzan los kassam. Al Bureij. Y la bruma hace la noche tan espesa, que estos soldados de la resistencia han olvidado su condición de tapar con una capucha los ojos de la periodista. Para qué. Apagan los teléfonos moviles a la vez para evitar ser localizados. Son órdenes de la banda. Nos acercamos al punto de destino. Más de una veintena de los suyos ha sido abatida en el último mes en media docena de ataques selectivos lanzados desde el aire por Israel, en situaciones exactamente iguales a esta: cuando culebrean al despiste, de ida o de vuelta de sus reuniones clandestinas. No en vano son la Yihad, los amos del terror. Por eso esta vez han optado por eludir riesgos al eligir un taxi de confianza y una noche turbia- -la del sábado- de difícil visión para los aviones espía. ¡Nos vamos al paraíso! resuena en el vacío tenso el chiste del portavoz. Y nada más abrir la puerta, uno se da de frente con los kassam. En la sangre de estos jóve- Un cohete kassam recién fabricado, junto a otros proyectiles apilados, todos ellos listos para ser disparados