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ABC LUNES 28- -1- -2008 Precampaña electoral s La estrategia del PSOE ESPAÑA 15 Fernando Fernández Los socialistas proponen que los emigrantes voten en una sola provincia para favorecer el bipartidismo G. SANZ MADRID. El PSOE propuso ayer al resto de los partidos reformar la Ley Orgánica Electoral General (LOREG) en la próxima legislatura para que los españoles residentes en el extranjero (1,2 millones con derecho a voto en estas elecciones) voten en una circunscripción única y no en su provincia de origen como ahora. Esa reforma implicará crear la provincia 53 que elegiría más de una decena de diputados a repartir, básicamente, entre PP y PSOE. Ello privaría a los nacionalismos de los diputados que obtienen en restos, cuando se computa el voto exterior de cada provincia. Los aplausos más fuertes de la conferencia Política clausurada ayer se los llevaron Jesús Caldera cuando dijo que el PP quiere sustituir las leyes por el catecismo y el propio José Luis Rodríguez Zapatero al asegurar que se compromete a salvaguardar la seguridad jurídica de las mujeres y los profesionales en las situaciones que se derivan de la interrupción voluntaria del embarazo Además, Zapatero fue muy aplaudido cuando se dirigió a los jóvenes, para decirles que en este país nadie les pueda imponer nada; que en este país pueden respirar y vivir en libertad, piensen como piensen; que en este país se sientan con todas las posibilidades igual que aquellos países más modernos y más avanzados Se comprometió, en este sentido, a combatir a los intolerantes, a levantar mi voz frente a aquellos que quieran imponer cualquier dogma que sea contrario a la libertad de cada uno de nosotros HASTA BUSH LO HACE MEJOR s difícil encontrar argumentos económicos que justifiquen la promesa electoral realizada ayer por el presidente Zapatero de enviar un cheque de 400 euros a todos los contribuyentes si gana las elecciones. Supone una utilización tan partidista del Presupuesto y una desacreditación tan evidente de los dardos lanzados contra la reforma fiscal propuesta por Mariano Rajoy que solo se me ocurre que la obsesión antiimperialista le ha jugado esta vez una mala pasada a nuestro presidente. No quiere ser menos que Bush, impresionado quizás por ese paquete fiscal equivalente al uno por ciento del PIB que ha presentado para combatir la crisis. Pero hay grandes diferencias. Primera, en Estados Unidos hay un riesgo reconocido de recesión mientras que aquí la versión oficial la niega, minimiza la desaceleración, la considera pasajera y hasta un invento de los catastrofistas de turno. Entonces, ¿para qué tanta rebaja? Segunda, la propuesta americana es bipartidista, nace de una negociación entre Gobierno y oposición, con el visto bueno incluido del presidente del Banco Central, y será definitivamente perfilada en el Congreso. Tercera, y no menor, la rebaja fiscal de Bush no está condicionada al resultado electoral, a pesar de que allí también están de campaña y al partido del Gobierno bien le vendría un empujoncito. Zapatero tuvo ayer un mal día que será difícil de olvidar. No sólo dio una sensación de improvisación que es letal en política económica, sino que volvió a ignorar a su vicepresidente, saltándose las promesas de no injerencia que éste había aparentemente recibido para continuar en el cargo. Más aún, hizo buenas las ofertas electorales del Partido Popular a las que ningún socialista puede ya atreverse a criticar porqué se gastan el superávit, y que al lado de esta ocurrencia constituyen al menos una propuesta rigurosa, completa y estudiada de reforma fiscal. E Ningún socialista puede atreverse ya a criticar al PP porque se gasta el superávit