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ABC DOMINGO 27- -1- -2008 Roban doce vehículos de un concesionario de Pinto por valor de 220.000 euros 63 SALTO DESDE TORRE DE CRISTAL Las cifras más llamativas del proyecto Altura: 250 metros. Superficie total: 120.800 metros cuadrados (76.724 sobre rasante y 44.007 subterráneos) Plantas: 52 en total. 46 pisos de oficinas, cinco técnicas (donde están las máquinas) planta baja, azotea y seis de aparcamiento. Ascensores: 26. Altura máxima del vestíbulo de entrada: 11 metros, con planta de piso rectangular que mide 51 por 33 metros. Alturas de las grúas: 290 metros y 270 metros la segunda (ya desmontada) Temperaturas: Más de 10 C de diferencia térmica entre rasante y la cota más alta. Velocidad del viento: Hasta 132 km h. de viento máximo registrado en lo más alto. Número de ventanas: 4.600. Hormigón utilizado: 40.000 m 3. 2 Una vez en la azotea, a unos 250 metros de altura, se colocan el paracaídas que llevaban oculto y saltan por un espacio sin cristal Salto al vacío, una moda peligrosa que aterriza en Madrid Los dos paracaidistas que se tiraron el jueves desde lo alto de Torre de Cristal burlaron los sistemas de seguridad MADRID. Dicen los que lo han probado que tirarse en paracaídas es un placer. Y que quien lo prueba repite. Si a eso le sumamos el riesgo que supone entrar sin permiso en una propiedad privada para hacerlo, el cocktail de adrenalina conseguido en pocos minutos puede ser muy tentador. Pero ojo, la experiencia para los neófitos puede resultar altamente peligrosa. En algunos casos, puede llevar aparejada incluso la muerte. En cualquier caso, las dos personas que burlaron la seguridad y saltaron el pasado jueves en parapente desde lo alto de la Torre de Cristal, propiedad de Mutua Madrileña, han tenido en quien inspirarse. En Madrid ya se había hecho en otras ocasiones, pero siempre con todas las autorizaciones requeridas para realizar este tipo de actividad de riesgo. C. F. cenas de personas le esperaban desde las terrazas del paseo a que se precipitara al vacío desde una altura de 155 metros, o desde el Hotel Arts de Barcelona, a 140 metros. En el extranjero el caso más conocido es del austriaco Felix Baumgartner, que se tiró el pasado 2007 en paracaídas desde el edificio más alto del mundo, la torre Taipei 109, de 509 metros, en Taiwan. Como hicieron el otro día en Madrid, este hombre burló todos los controles vestido de diferentes maneras. Lo primero que hizo fue localizar las cámaras de vigilancia y sondear el sistema de seguridad para identificar las zonas no cubiertas. El día del salto, Baumgartner consiguió salvar los fuertes controles y pasar a escondidas su paracaídas con la ayuda de una amiga taiwanesa que lo escondió en el falso techo de los servicios. Su caída duró interminables segundos. Al tocar tierra, montó en un taxi que lo llevó al aeropuerto y tres horas después ya estaba volando en dirección a Hong Kong. Baumgartner, deportista extremo profesional, tenía sus ojos puestos en este edificio desde que hacía años, y había preparado el salto utilizando para la inspección de la torre tácticas propias de los servicios de inteligencia. Además, no fue la única vez que lo hizo. Este peculiar deportista extremo es conocido por sus saltos desde lugares tan emblemáticos como las torres Petronas de Kuala Lumpur (Malasia) o la estatua de Cristo Redentor, en Río de Janeiro. Otros no tuvieron tanta suerte. En 2005, un hombre murió al saltar de la segunda planta de la Torre Eiffel con un paracaídas que no funcionó, durante la filmación de un anuncio publicitario. Se trataba de un ciudadano noruego, cuyo salto no autorizado era para publicitar una marca de ropa de su país. El más famoso Se removieron más de 90.000 metros cúbicos de tierra para proceder al vaciado de la zona del rascacielos Al menos 750 trabajadores han invertido hasta el momento tres millones de horas de trabajo 3 A una distancia del suelo prudencial, abren los paracaídas, que son de un tipo especial para la práctica del salto base. Se caracterizan por una apertura y frenado muy rápidos 4 cielos. En el exterior de los elevadores tuvo mucha importancia la labor de un gran grupo de ecuatorianos Todo esto permitió empezar a construir el espectacular muro de cristal o muro cortina en el que han trabajado, sin embargo, muchos españoles. También lo han hecho, junto al resto de nacionalidades, en el conjunto de la obra civil y en el interior, encargándose de hacer la instalación eléctrica o los conductos de ventilación y climatización, la fontanería, los falsos techos, los suelos, la carpintería... En cualquier caso, la buena organización de albañiles, ferralleros, soldadores, carpinteros, gruistas, limpiadores, o soldadores, entre otras muchas profesiones que han tomado o están tomando parte en la obra, puntualizan desde la compañía, es crucial Es lo que nos ha permitido estar muy orgullosos de que en tres millones de horas de trabajo no haya ocurrido ningún accidente Desde las torres Kio Una vez en el suelo, recojen los paracaídas y se suben a un coche que les estaba esperando en doble fila en el Paseo de la Castellana Dos individuos entran en la torre haciéndose pasar por trabajadores que montan los cristales de las últimas plantas del edificio 1 En 2001 lo hizo Daniel HernánPérez, un joven saltador que se tiró en paracaídas desde lo alto de una de las torres Kio, de 115 metros de altura. Este aventurero aterrizó en Plaza de Castilla, a muy poquitos metros de donde lo hicieron las dos personas el otro día y, al bajarse, recomendó a los aficionados que se preparasen muy bien antes de realizar un salto de estas características. Otro compañero de hazañas es el saltador Juan Ventura, un deportista que cuenta con gran experiencia de saltos por todo el país. Entre otras hazañas Ventura se ha lanzado con paracaídas desde el piso 43 del Gran Hotel Bali, de Benidorm, donde de- ABC Infografía: Javier Aguilera ABC En Madrid ya se había hecho otras veces, pero siempre con todas las autorizaciones requeridas