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62 MADRID www. abc. es madrid DOMINGO 27- -1- -2008 ABC Un empleado supervisa la labor de un compañero desde lo alto del rascacielos, a unos 250 metros del suelo La Torre de Babel está en Castellana Más de cuarenta gremios trabajan de sol a sol para que este verano todo esté a punto en Torre de Cristal, el edificio que Mutua Madrileña levanta al final de la Castellana s Nigerianos, marroquíes, polacos son algunas de las nacionalidades involucradas POR CARLOTA FOMINAYA FOTOS IGNACIO GIL MADRID. Polaco, ucraniano, portugués o marroquí son sólo algunas de las lenguas que, a parte del castellano, podemos escuchar en cualquiera de las 46 plantas de la Torre de Cristal, el edificio que Mutua Madrileña está construyendo en los terrenos que ocupaba la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid al final del Paseo de la Castellana. Una auténtica Torre de Babel ejemplo de multiculturalidad donde hasta este momento ha destacado la buena comunicación y la convivencia de todos sus habitantes No sólo es sorprendente el número de idiomas que se están oyendo durante la ejecución de la obra. También lo es el número de personas que los practica. Hay casi 700 operarios involucrados en la construcción de este edificio, aunque no todas toman parte al mismo tiempo. Algunos trabajan durante un mes, paran durante dos, y vuelven al cabo del tiempo. Eso facilita mucho las cosas explica un empleado. Pero lo que realmente ayuda es que la especialización de los obreros parece que viene dada por la nacionalidad o la lengua empleada, cosa que no se sabe muy bien por qué sucede comenta una persona de la plantilla. Quizás porque vienen en familias de cada país, y se transmiten los conocimientos entre ellos aventura otro. Por un motivo o por otro, el caso es que esta amalgama de nacionalidades se distribuye con naturalidad casi siempre según el país hacia los mismos gremios. La torre, que se empezó a construir en 2004, y que está previsto que se finalice en su totalidad en el verano de 2008, se ha ejecutado en varias fases, y cada una de ellas ha requerido profesionales con habilidades muy distintas. Los primeros que entraron fueron los excavadores, para llevar a cabo todo lo relativo a la cimentación. Estos removieron, según datos de Mutua, hasta cerca de 90.000 metros cúbicos de tierra para proceder al vaciado de la zona en la que van ubicados los sótanos. Tras ellos, hicieron su aparición los encofradores, encargados de hacer la estructura de acero. En esta parte tuvieron mucho que ver empleados subsaharianos, que son buenísimos haciendo este tipo de trabajo asegura un compañero. En la construcción del muro de hormigón, también llamado muro vertical se emplearon 40.000 metros cúbicos de este material, una cantidad suficiente para llenar 33 piscinas olímpicas, y casi todo el protagonismo fue para los portugueses. Están muy especializados en hacer estructuras de esta clase. En nuestro país han levantado un montón de centros comerciales, entre otras cosas. Mientras hacen su parte de la obra viven aquí, cuando terminan se vuelven a su país, y vuelta a empezar En paralelo a este muro fueron creciendo, desde un principio, los ascensores y montacargas de la obra, que serán 26 al finalizar la construcción del rasca- Los subsaharianos son excelentes encofradores y los portugueses hicieron el gigantesco muro Organización y precisión