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10 LA ENTREVISTA www. abc. es DOMINGO 27- -1- -2008 ABC La familia, y no el Estado, es la tabla de salvación en momentos de crisis Víctor Pérez- DíazsSociólogo Su disección demuestra que frente a las ínfulas de Zapatero de inventar familias, la de toda la vida sigue siendo la tabla de salvación del estado de bienestar y la generación de la transición que la sustenta, heroica POR VIRGINIA RÓDENAS FOTOS: JAIME GARCÍA El hombre que se ha sentado tras la mesa es un sociólogo sin sesgos ni escoras. Ni se deja llevar por los prejuicios ni cae en la trampa de lo políticamente correcto. Su misión, interpretar la sociedad en movimiento. Su último análisis, La generación de la transición: entre el trabajo y la jubilación es una radiografía conmovedora de la España madura de nuestros días. El que sigue es su diagnóstico y su pronóstico. cuanto al talante con el que discutir esto, no tiene que haber pánico, pero entre la pachorra infinita y el terror, las personas razonables se sitúan en una alerta preocupada. bajadoras, los dos tercios o más del cuerpo del país. Su historia es una buena historia. OBSERVADOR GLOBAL Su mirada proporciona la visión de un gran angular en donde ni el más pequeño detalle se escapa a su escrutinio. Ni más ni menos que el fruto del entrenamiento que le ha proporcionado un extenso y pródigo currículo pergeñado a uno y otro lado del Atlántico. Catedrático de Sociología de la Universidad Complutense, vivió en EE. UU. donde hizo su doctorado en Harvard. Fue profesor en aquella universidad, como lo fue de la de California, de la de Nueva York, del Instituto de Ciencias Políticas de París, del MIT y del Wissenschaftzentrum Berlin für Sozialforschung. Miembro de la American Academy of Arts and Sciences, a la que pertenecen 170 premios Nobel, lo es también del Comité sobre Europa Occidental del Social Science Research Council de Nueva York y de la Academia Europaea, al tiempo que dirige el gabinete de estudios AnalistasSociopolíticos (ASP) Sus intereses se cuajan en su treintena de libros, entre ellos, La primacía de la sociedad civil España puesta a prueba 1976- 1996 o Sueño y razón de América Latina y en los escritos con el también sociólogo Juan Carlos Rodríguez, como su último trabajo, La generación de la transición: entre el trabajo y la jubilación que acaba de presentar. -La economía, enferma con pronóstico reservado, ya no disimula el desorden político y cultural del que usted hablaba hace un año. ¿Cómo ve el panorama de la sociedad española tras el fin de la bonanza económica? -El problema a corto plazo se manejará o no, ya veremos, pero a medio y largo es más difícil de manejar porque nuestra economía no está orientada a sostener una alta dosis de competitividad en los mercados mundiales, tira mucho de una demanda interior basada en gran parte en turismo y construcción, y con un recorrido corto en lo que se refiere a productos de calidad y un alto contenido de tecnología. La opinión pública está ahora despertando de un letargo, pero lo hace con dificultad. Hay una intuición correcta de que se ha estado operando con un nivel de política económica superficial, pero muchos problemas tienen detrás una trayectoria de veinte o treinta años. La prueba es que nuestro sistema educativo y de investigación es modesto y no tiene mucho impulso. Es bueno que en la campaña electoral se discuta la situación económica, pero debe discutirse sobre el fondo y las expectativas de futuro. En -Eso hay que verlo con una mezcla de sentimientos. Es un riesgo, pero también es un reto. Hay que prever cómo ellos van a reaccionar. Dos tercios de estas personas están en una forma física razonable, no se sienten dependientes en exceso, ni física ni psicológicamente, están rodeados de una red social que es una carga pero también una base emocional y un motivo para vivir; han reunido unos ahorros, tienen vivienda y unas economías en un punto de equilibrio y, en esas condiciones, creen que pueden aguantar bastante el tirón. El irse alejando del trabajo y entrando en otra fase de la vida da una oportunidad. Estamos ante gente sensata en sus posiciones políticas, más centrada que los jóvenes, que llegan un poco ofuscados; tiene un poco más de sabiduría que la generación intermedia, ansiosa por triunfar y un poco angustiada. Si se le ayuda, puede resolver muchos de sus problemas casi por sí misma. Esta gente ha llevado el país adelante durante 30 años. No ha sido la clase política sino esta gente la que ha estado en la brecha, las clases medias y tra- -Zapatero pide tranquilidad ante los datos objetivos. Uno es, según su estudio, que el 40 de los padres entre 65 y 70 años tienen aún en casa hijos sin emanciparse. Cuando menos, inquietante. Y si a eso le añadimos que una cuarta parte del total de estos españoles, además, se hace cargo de sus padres y cuida de sus nietos, lo que tenemos delante es una epopeya. ¿Sobrevivirán? -La situación se complica para estos héroes a la vista de la caída de la Bolsa (un 30 tiene planes de inversiones, el 11 fondos de inversión, el 9 acciones de Bolsa) ¿Qué repercusiones tendrá esto en el medio y largo plazo? -Es una situación delicada, pero hay que plantearlo como un reto a su libertad y su capacidad de razonamiento. Decidir dónde se pone el dinero es una responsabilidad personal, y no puede estar papá Estado resolviendo eso. De hecho, han sido más bien prudentes; sus pautas de inversión han sido más bien conservadoras. Han hecho inversiones en ladrillo, que les han tranquilizado. Los avatares de las bolsas son parte del juego, y una llamada de atención para estar alerta. ¿La que usted llama generación de la transición -los españoles entre 50 y 70 años- -marca el final de una etapa en España y luego las cosas ya no serán nunca como hasta ahora? -El final de etapa es mucho decir, porque si cogemos a la clase política actual, tiene entre 50 y 70 años, salvo excepciones, y está muy lejos de pensar que ella está al final. Estos políticos se creen al comienzo de un horizonte grandioso. Y si ellos lo ven así, ¿por qué va a pensar el resto de la generación a la que pertenecen que está al final de la etapa? El liderazgo de las empresas españolas está entre los 50 y los 70, igual que el de los medios de comunicación, ¿por qué ellos sí están en pleno apogeo, y no el resto? De todas formas, esta gente va a estar ahí los próximos 20 años. Se van a agarrar a la vida hasta el último momento, y en el imagi- -El presidente Zapatero también ha dicho que habrá tantos tipos de familias como los españoles quieran. ¿Esos nuevos modelos servirán como la familia- de- to- nario colectivo está ya que esperen llegar a los 100. da- la- vida para sostener la sociedad en épocas de crisis, mucho más incluso que el Estado, como se ha demostrado? El patriotismo español ¿Esperaba que esta generación se sintiera tan -Sí. Hay un patriotismo español que viene de muy antiguo y es muy profundo. No hablo de nacionalismo sino de patriotismo de afecto por, y de identificación con, una comunidad que tiene una historia dramática, tanto que cuando nos ponemos a discutir sobre ella a todos se nos cruzan un poco los cables. Por española? (El 90 de los mayores de 50 años confiesa estar orgulloso de ser español, incluidos catalanes y vascos) tanto, hay ahí un debate difícil, pero lo fundamental es que el sentimiento de patria y hogar común es general, y en la propia Cataluña o el País Vasco está clarísimo. Habrá matices de muy orgulloso o bastante orgulloso pero si sumas muy y bastante te sale ese 90 que está orgulloso de ser español. Que los partidos nacionalistas periféricos no quieran oírlo forma parte de su problema, y de la dificultad que tienen de entender fenómenos sencillos, como el de que la gente tenga identidades profundas con un carácter dual, uno de cuyos componentes es el patriotismo español. -La familia ha tenido muchísimas formas de estar y de ser en el mundo desde hace miles de años, y qué tipo de familia hemos tenido no ha sido jamás el resultado de la decisión de unos gobernantes. La imagen de unos representantes políticos que van a definir y decidir qué familias hay o va a haber supone un despliegue de ilusión política. Hay que observar qué transformaciones se van produciendo a lo largo del tiempo. Desde hace varios siglos tenemos una familia nuclear, en torno al clásico padres e hijos con abuelos alrededor En los márgenes de eso, hay una experimentación social múltiple, a la que se le pueden dar los estatu-