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6 OPINIÓN DOMINGO 27 s 1 s 2008 ABC AD LIBITUM LAS MEIGAS DE RAJOY AS meigas, que pueden ser tanto benéficas como nocivas, han decidido liberar a Mariano Rajoy del mal de ollo que, parece, viene arrastrando y ponerle en situación de victoria ante las próximas elecciones legislativas. Para que así sea, las bruxas más laboriosas y acreditadas se han trasladado a Barcelona, la ciudad con más gallegos de España, y allí han hechizado a los responsables del PSC, la franquicia catalana del PSOE, para que hagan un cartel de precampaña en el que pintan al líder del PP como si se tratara de una matrioska. Es decir, reconocen y certifican que Rajoy tiene algo dentro, M. MARTÍN ¿podrían decir lo mismo FERRAND de su José Luis Rodríguez Zapatero? En el cartel del PSC- -sobre fondo rojo, claro- -se ve a un gran Rajoy, cortado por la cintura como mandan los cánones de la juguetería tradicional rusa, junto a un Ángel Acebes más pequeño para que le quepa en el interior. Siguen, en orden y en escala, Eduardo Zaplana, Esperanza Aguirre y un mínimo José María Aznar. Una imagen que, comparada con su equivalente socialista, es motivo más que suficiente para que José Montilla se retire al Monasterio de Poblet, que los cistercienses no temen la penitencia, y Carme Chacón traslade su vocación social y redentora al hemisferio Sur. Como las meigas que no son voladoras, las que no tienen trato con el Diablo, no suelen dejar muchas cosas al azar, han hecho coincidir la aparición del cartel del PSC con un viaje de Rajoy a Barcelona en el que tuvo el buen gusto de visitar Santa María del Mar, el más hermoso ejemplo del gótico mediterráneo. Además, para unir lo bello con lo útil, el aspirante a la llaves de La Moncloa hizo, con las imprecisiones y vaguedades que le son propias, la promesa electoral de una notable rebaja en el IRPF que, de producirse, nos aliviaría la carga fiscal a cerca de veinte millones de contribuyentes. Es, según parece, la gran aportación al programa electoral del PP que ha trabajado en estos últimos meses el quipo del contratado, eventual discontinuo, Juan Costa. Las meigas, las curandeiras, puestas a compararlas con los médicos, andan más cerca de los psiquiatras que de los internistas y, en consecuencia, resultan imprevisibles. Quizá por eso resulte difícil de explicar, e imposible de entender, que, en la solemne ocasión en que Rajoy ofreció la pieza fundamental de su programa económico, no estuviera junto a él Manuel Pizarro, su número dos en la lista de Madrid, inteligente fichaje y nombre del máximo prestigio en la materia. Así no hay manera. Por mucho que las meigas viajen a Barcelona, confundan al PSC, impidan el correcto funcionamiento de los trenes de cercanías y dispongan a favor del PP a una parte notoria de la burguesía catalana, Rajoy no ganará las elecciones si, apeándose de la astucia y la retranca, no hace un esfuerzo para que le quieran. PROVERBIOS MORALES 1808 biscito armado y espontáneo cuando, habiéndose licuaA inminencia del Segundo Centenario de la insudo el rey legítimo en Bayona bajo la presión bonapartisrrección del 2 de mayo de 1808 produce más desta, la mayoría de la población decidió que España era coconcierto e inquietud que júbilo, como era de tesa suya y no de Pepe Botella. El 2 de mayo de 1808 condumer, porque tal efeméride- -cualquiera que sea el resuljo en derechura al 19 de marzo de 1812 y, a la larga, al 6 de tado de las elecciones legislativas- -va a convertirse fadiciembre de 1978. Pero sería estúpido pretender ignotalmente en un pretexto más, por si no hubiera pocos, parar que también repercutió en una insana costumbre de ra escenificar el disenso entre la derecha, la izquierda y guerras civiles. los nacionalistas. Hace un siglo, los españoles también A los bilbaínos, la intuición de esta oscura redisentían en muchas cosas, pero estaban bastanlación entre una guerra y otras nos venía imte de acuerdo en que la guerra contra Napoleón puesta por el hecho de conmemorar, en la mishabía sido el gran acontecimiento de la historia ma fecha, la rebelión de Madrid contra los frannacional, y la conmemoración de su primer cenceses y el levantamiento del sitio carlista de tenario suscitó un fervor casi unánime, porque 1873- 1874 (festividad nacional y festividad cívilos nacionalismos secesionistas eran todavía déca local coincidían en el 2 de mayo, que actualbiles y la primera serie de los Episodios Nacionamente, en Bilbao, es un día cualquiera camino les de Pérez Galdós, lectura de rigor en todas las de cualquier parte) La misma guerra que forjó escuelas y en los hogares de monárquicos, repuJON la unión contra el invasor indujo la división inteblicanos y socialistas. Hoy los Episodios NacioJUARISTI rior entre las fuerzas de la Tradición y las del nales son literatura gore que no debe ponerse al Progreso. Don Ramón Menéndez Pidal, un liberal basalcance de los niños menores de sesenta años, pues hietante razonable, observaba que en 1814 terminó una re la sensibilidad del espectador y canoniza la violencia. bronca y comenzó, simultáneamente, otra mucho más Recordar a los nacionalistas catalanes el sitio de Geroduradera: la pugna que en toda Europa se había entana o el tambor del Bruch, piensan muchos, pone en riesblado entre revolución y tradición, toma de repente en go el tripartito, y llevar coronas de flores a Daoíz y VelarEspaña caracteres de la mayor violencia Posiblemende le hace el juego a Esperanza Aguirre. Así estamos. te haya quien vea en esta consecuencia innegable del 2 Es cierto que sabemos bastante más que en 1908 del de mayo de 1808 una razón de peso para olvidarse definicarácter, bastante complejo, de una guerra que fue algo tivamente del mismo. Creo que, por el contrario, tenía más que lucha del pueblo por la independencia y tuvo mucha más entidad la de Menéndez Pidal cuando se la otras dimensiones desatendidas por la épica galdosiaquitaba a quienes no ven en el pasado sino aquello que na, Para los británicos, nuestros aliados de entonces juzgan inaplicable al presente, y no aquello perdurable- -que se adelantaron a los abertzales, más de siglo y memente histórico, siempre reasimilable y fecundo en todio, en la afición a quemar San Sebastián- sigue siendos los tiempos Sin embargo, la reasimilación de la do la Guerra Peninsular: una fase más del conflicto entre Historia es incompatible con los proyectos angelicales las viejas monarquías europeas y la Revolución Francede crear hombres nuevos y libres del lastre del pretérito sa. Tuvo también su aquél de revuelta social, muy a lo animperfecto. En una España dividida por los particulatiguo régimen, contra los ricos afrancesados, pero es inrismos, Menéndez Pidal abogaba por una Historia que dudable que alumbró la nación soberana, y si hoy resulse esmerase en estudiar los aspectos unitarios y antilota embarazosa su celebración se debe precisamente a escalistas de los acontecimientos. Pero, claro, era sólo un te motivo. Gran parte de los españoles de la época no lo viejo liberal. veía con nitidez, por supuesto, pero en 1808 hubo un ple- L L