Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
26 1 08 TENDENCIAS Los embajadores ruso y norteamericano, Alexander Kuznetsov (izqda) y Eduardo Aguirre, junto a Paulino Alonso, de la firma Theodore Alexander, tras un bureau de abedul plateado Al gusto del Zar Historia hecha muebles TEXTO: MANUEL FRANCISCO REINA FOTOS: JULIÁN DE DOMINGO En España ya pueden conseguirse los muebles de los palacios imperiales de Rusia, réplicas perfectas de mesas, cómodas, muebles auxiliares y lámparas entre los que se movían los Zares... Dónde Theodore Alexander está en Lanzarote, 9. San Sebastián de los Reyes. 28700. Madrid. www. theodorealexander. es Cuánto Los precios varían en función de la pieza, como es lógico. Las mesas auxiliares de todo tipo están entre los 1700 y los 2500 euros. Las cómodas, entre los 3000 y los 5000. Los escritorios, sobre los 2000. Los bureaus, sobre los 9000. Las mesas de comedor- -pueden abrirse- -sobre los 13.000 euros o deja de ser llamativo que el arte de una de las pinacotecas más importantes del mundo, como es el Hermitage ruso, en la imperial ciudad de los Zares de San Petersburgo, haya conseguido aunar a los embajadores de dos potencias como son E. E. U. U. y Rusia, antaño no muy amigos, auspiciados por una proyecto comercial pero, sobre todo, eminentemente cultural. La semana pasada, en la Embajada de la Federación Rusa en España, el embajador Alexander Kuznetsov y su esposa, Ekaterina Kuznetsova tuvieron como invitados de honor al embajador de Estados Unidos, Eduardo Agui- N rre y su esposa, Teresa de Aguirre, para la presentación de la colección de la exquisita firma Theodore Alexander, con piezas inspiradas en la enorme colección de este gigantesco complejo de museos que es el Hermitage, antiguo Palacio de Invierno de la dinastía Romanov, y el mobiliario suntuoso del Palacio Pavlovsk, a orillas del río Slavianka, hoy también museo, y uno de los palacios favoritos de la famosa Catalina la Grande. La iniciativa partió del empresario Paulino Alonso, presidente de Theodore Alexander España, que propuso a la firma internacional esta colección que recrea la belleza y toda la historia que impregna cada pieza. Para hacerse una pequeña idea de la magnitud del proyecto, y del legado del Hermitage, en 1764 la emperatriz Catalina la Grande adquirió en Berlín más de doscientas pinturas de los maestros holandeses y flamencos para un museo real instalado en el Palacio de Invierno, su nueva residencia de San Petesburgo, que hoy cuenta con más de tres millones de objetos que abarcan culturas y civilizaciones desde la Edad de Piedra hasta la