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82 CULTURAyESPECTÁCULOS VIERNES 25 s 1 s 2008 ABC Spielberg frustró su filme con clichés heroicos Hice la crítica de Salvar al soldado Ryan para Newsweek y tuvieron que decirme que se la pedían a otro- -afirma Beevor- No les gustó, fui duro. Admiro el arranque que es revolucionario pero después el filme se convierte en una sucesión de clichés heroicos inaceptables. La explicación es que Spielberg pertenece a una generación de humillados por la experiencia de Vietnam, que vuelven a la II Guerra Mundial porque allí evocan un tiempo en el que luchar era lo correcto, y los americanos estaban en las casillas blancas y los alemanes en las negras y eso era my claro. Hoy, la guerra atrae más a los jóvenes, criados en un mundo posmilitar, saludable y pacífico. Todo está controlado, lleno de regulaciones para que nadie tenga un accidente. La idea de peligro personal es más fascinante para los jóvenes precisamente por eso. Es una contradicción pero es cierta. El historiador británico, Antony Beevor, ayer en Cartagena de Indias El día D, muchos soldados iban aterrorizados y casi sin entrenar Antony Beevor s Historiador Antony Beevor hablará de la Guerra Civil el domingo en el Hay Festival con la visión de su reciente libro, que ha recibido algunas críticas y muchos elogios por ser completa y aportar una lectura ecuánime del conflicto. Pero ahora está volcado con otro libro sobre el Desembarco de Normandía que sorprenderá mucho TEXTO Y FOTO: JESÚS G. CALERO ENVIADO ESPECIAL CARTAGENA DE INDIAS (COLOMBIA) El historiador que con más fortuna y eficacia arranca de los archivos militares dimensiones humanas asociadas a la guerra, Antony Beevor, ha viajado al 6 de junio de 1944 y, como suele, ha encontrado material inédito. Si ya en Stalingrado y en Berlín. La caída aportó documentación contemporánea que redibuja el calado de dos grandes tragedias de la historia, ahora prepara un libro sobre Normandía que publicará en 2009. En el recinto amurallado de Cartagena, lugar de mil batallas al que acude para participar en el Hay Festival, habla con ABC. res en sus filas, que entrevistaban a los soldados después de la batalla. Existen muchos libros basados en entrevistas a los veteranos cincuenta o sesenta años después del desembarco, cuando han perdido memoria de muchos detalles, y además han leído mucho sobre Normandía y todo eso ha reconfigurado su forma de verlo. -En el pasado, los historiadores han contado la historia de un lado o la del otro, pero nadie había juntado documentación de los dos lados y de los franceses, que estaban en medio, los civiles que tanto sufrieron. -El material contemporáneo e inédito ¿abarca ambos lados? tes para la historia de Normandía. ¿Habrá cartas de soldados? ¿Dónde encontró el material? -Lo extraoridnario es que casi todo está en América y en Francia, y no se había utilizado hasta ahora. Los aliados integraron a muchos historiado- -La parte más importante surge de estos informes militares de operaciones que redactaron los historiadores combatientes tras entrevistarse con los soldados. Eran jóvenes profesores y académicos que iban embeded y que tenían como misión documentar la historia en vivo. Los había americanos, muy buenos, y británicos- -y he de decir que la calidad de su trabajo es notablemente superior- Además he usado material alemán. Pero lo extraño es que nada de esto se había usado an- -No habrá grandes scoops, lo importante será la acumulación de detalles desconocidos. Los hay psicológicos, como la existencia de rumores. Es importante tenerlo en cuenta cuando envías un ejército formado por civiles, un ejército democrático, muy diferente del alemán, profesionalizadísimo. Muchos iban con entrenamiento mínimo y estaban aterrorizados. También tendrá detalles relevantes de episodios no conocidos en su verdadera dimensión, como la destrucción de Caen, que fue aplastada con bombas para poderse ahorrar las vidas de muchos soldados, pero donde los civiles recibie- ¿Hay alguna gran novedad? -En esos días nació la relación amor- odio de Francia con EE. UU. La idealización, la decepción, el cinismo y las sospechas crecieron entre ambos entonces. Allí se vieron las frustraciones, la ira y la resignación final. Los franceses tienen la piel muy fina, pero los americanos la tienen muy gruesa, y no fueron imaginativos en su trato a quien Alemania había humillado en 1940. ¡Uff! Va a ser difícil meter tanto material en un libro. Diarios, cartas, las 15.000 entrevistas con soldados que he leído... ¿Que ha encontrado que le sorprenda realmente? ron un gran castigo. trenamiento que fueron enviados a reemplazar a los miles de hombres que morían en las playas. Estaban aterrados. Si disparaba un francotirador alemán se tiraban al suelo, lo cual era mortal porque permitía disparos de mortero que diezmaron la tropa. Eran chicos de 18 o 19 años, muy novatos, que multiplicaban sus probabilidades de morir por los rumores y el miedo. Ya sé que esto no es muy popular en EE. UU... -Basta ya de que todo hombre fue un héroe el Día D. Menos de un 10 por ciento de los soldados hizo casi todo el trabajo duro, participó en el fragor de la lucha, abrió las brechas. Muchos otros ni dispararon sus rifles, sólo los seguían. Este porcentaje, con excepciones, suele ser real en todas las guerras con este tipo de ejércitos. La realidad de la guerra no es heroica, aunque en América prefieran pensar otra cosa. Y es que las necesidades del cine y las de la historia son directamente contradictorias, ése es el problema. El cine necesita un personaje que evoluciona ejemplarmente, el cobarde que se hace héroe, el cínico que acaba llorando, de eso trata. Aunque sí verá críticas civiles a la Casa Blanca en películas de antihéroes, nunca verá sospechas contra un presidente en una película de guerra. Es algo sagrado para ellos. ¿No hay tantos héroes, aunque su logro fuera inimaginable... Los rumores crecían deprisa entre los soldados en las playas. Yo les doy importancia porque reflejan su estado de ánimo -Como si no fuera bastante con el miedo real de la guerra... -Crecían muy deprisa, como que había ocultas francotiradoras francesas bellas y letales. En las entrevistas muchos juran haberlas visto con sus propios ojos y desde luego no fue cierto. Los rumores son importantes para mí como historiador. Aunque otros los desprecian y sólo utilizan documentos oficiales, el rumor te ayuda a entender el estado de ánimo y la mentalidad de aquella gente, lo cual era casi todo lo que tenían. Además, no menos importante, los rumores revelan sus miedos. -Imagine el terror de aquellos sodados inexpertos, casi sin en- ¿Cómo influían los rumores a los soldados en las playas de Normandía?