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96 GENTE JUEVES 24 s 1 s 2008 ABC EN SU PUNTO Beatriz Cortázar NUEVO REVÉS PARA ISABEL PANTOJA ira que lleva tiempo sufriendo en silencio, sin salir a ninguna parte, únicamente cumpliendo con sus compromisos profesionales... A Isabel Pantoja las cosas no le van como ella quisiera, y es que su vida dio un giro de ciento ochenta grados desde el momento en que empezó su relación con Julián Muñoz. Es verdad que siempre había estado en los titulares y las portadas, que desde que anunció su virginidad y cuando se comprometió con el desaparecido torero Paquirri a Isabel le han querido y criticado casi por igual. La artista nunca ha pasado desapercibida y nunca su vida amorosa ha sido ignorada, más bien todo lo contrario. Pero de unos meses a esta parte y, sobre todo, después de la exclusiva que concedió en la revista Hola para hablar por fin de Julián Muñoz y asegurar que seguía con él (me huelo que no le queda otro remedio) la artista sevillana buscaba ese anonimato imposible, y de ahí que se refugiara en sus incondicionales y evitara actos públicos. Y pasó lo que se temía. A falta de Pantoja buenas son las tamaras de turno, que ya han entrado de lleno en los circuitos rosas. Mientras la vida sentimental de Isabel se queda congelada, la de su hijo Kiko resurge en el panorama del corazón gracias a sus aventuras nocturnas con bailarinas de discotecas- -o similares- De unos meses a esta parte, a Kiko Rivera se le veía feliz con la cuestionada Tamara, quien quiso convencer a todo el mundo que estaba loquita por los huesos del hijo de la tonadillera. Y tal y como también era previsible, la tal Tamara pisará el plató del programa televisivo ¿Dónde estás, corazón? este viernes para sacar sus primeros frutos de una relación que sonó a montaje desde el primer día. Que sigan o no es lo de menos, puesto que una vez más la sombra de Isabel es alargada y a ella se arriman todos cuanto buscan alta rentabilidad para sus inversiones sentimentales. La chica venderá su historia, tal vez vaya a medias con Kiko, y de rebote el nombre de la Pantoja recuperará el primer puesto de los titulares. M Valentino responde a los aplausos del público que asistió en París a su último desfile de alta costura AP ADIÓS, MAESTRO Valentino presentó ayer en París su última colección de alta costura. Lorenzo Caprile, admirador confeso, traza aquí un perfil del legendario diseñador italiano nen nada que ver con el Arte de vestir y hacer bellas a las mujeres: no le interesa que el prestigio de su nombre garantice mecheros, lavadoras o cortinas de baño... No, a él le interesa la Ropa, la Prenda en sí y la capacidad que nuestro trabajo tiene de transformar a las mujeres, de dotarlas de estilo, belleza, magnetismo, seducción... En una palabra, dotarlas de poder. Valentino ha sido el único, en 45 años de larga, estimulante y fructífera carrera, que jamás ha cedido a la tentación de disfrazar, exagerar, epatar: eso era- -y es- -demasiado fácil para él. Desde un profundo respeto a la mujer y a nuestra profesión de modistas, destacó por méritos propios, y ahí están y quedan para demostrarlo sus famosísimas y fieles clientas, y cientos, miles de imágenes que han dado la vuelta al mundo: modelos de elegancia, de buen gusto, de refinamiento, de saber vivir. Valentino se marcha, dice adiós, y nosotros nos despedimos también de todo lo que él representa: el corte impecable, la proporción exacta, el colorido adecuado... En una palabra, la Perfección. Porque la moda, hoy, según Lorenzo Caprile Diseñador yer, miércoles 23 de enero de 2008, en París, Valentino dijo adiós a la moda. Definitivamente. Con él muere una manera de entender la moda, quizás la única manera posible, probablemente la más auténtica y la más sincera. Valentino se va porque el mundo de la Moda ya no es el suyo: no le interesan los desfiles circenses, ni el marketing, ni ganar dinero a fuerza de firmar con tu nombre todo tipo de productos, incluso los más peregrinos, incluso los que no tie- A Nos despedimos de todo lo que representa: el corte impecable, la proporción exacta, el colorido adecuado: la perfección él- -y estoy completamente de acuerdo- -sólo produce circos grotescos, incomprensibles, alejados absolutamente de la vida real; el talento, hoy, se mide en la facturación de los duty free no en las clientas que salen satisfechas de tu propia Casa; el talento, hoy, significa subir a la pasarela morbosas caperucitas en versión sadomasoquista y que tu nombre ocupe todas la portadas del mundo gracias a esta original y brillante ocurrencia; el talento, hoy, consiste en hacer ruido- ese ruido costureril del que hablaba Chanel- mucho ruido, cuanto más mejor para que ese nombre tan ruidoso destaque por encima de los miles, cientos, millones de otros nombres que firman las baratijas que nos esperan en las grandes superficies; el talento, hoy, no tiene nada que ver con la Ropa ni con nuestra profesión, la más fácil y la mas difícil del mundo: hacer bellas a las mujeres. Ni más ni menos. Adiós, maestro: gracias por tu honestidad.