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88 DEPORTES www. abc. es deportes JUEVES 24- -1- -2008 ABC El Valencia deja vivo al Atlético Jugó setenta minutos con un hombre más por expulsión de Motta, pero no supo saltar el cerrojo rojiblanco Valencia Atlético 1 0 Así jugó el Valencia Hildebrand: s. c. Caneira: regular. Albiol: bien, Helguera: bien. Moretti: regular. Banega: regular, Marchena: regular. Baraja: bien. Silva: muy bien. Villa: bien. Vicente: bien. Miguel: regular. Maduro: bien. Joaquín: bien. El técnico. Koeman: regular, Sigue de pruebas. No se jugó la carta de Zigic en la segunda parte y se mantuvo con cuatro atrás a pesar de que el rival tenía a su hombre más adelantado en el medio campo. Lo mejor: juegue donde juegue Silva siempre marca la diferencia. Lo peor: poca renta para jugar tanto tiempo con un hombre más. Valencia (4- 3- 3) Hildebrand; Caneira (Miguel, m. 46) Albiol, Helguera, Moretti; Banega (Joaquín, m. 71) Marchena, Baraja (Maduro, m. 50) Silva, Villa y Vicente. Atlético (4- 4- 2) Falcón; Valera, Pablo, Perea, Pernía; Luis García (De las Cuevas, m. 90) Cleber Santana, Motta, Maxi; Agüero (Forlán, m. 46) y Mista (Reyes, m. 58) Árbitro: Clos Gómez. Expulsó a Motta (m. 26) por dos amarillas. Tarjetas a Caneira, Moretti, Pernía, Silva y Reyes. Gol: 1- 0, m. 32: Silva. ENRIQUE ORTEGO Estaba el partido trabado, muy trabado, encanallándose poco a poco cuando se juntaron el hambre y las ganas de comer. De un lado, un futbolista que cuando no está lesionado va de justiciero por los campos de fútbol. Responde al nombre de Motta. El domingo ya se ganó a pulso la expulsión contra el Madrid por dos acciones sin sentido nada más empezar el partido, pero se la perdonaron. Ayer encontró su castigo. De otro, un árbitro, uno más, sin criterio, sin tacto, sin personalidad. El hispano- brasileño del Atlético había visto la amarilla cuatro minutos antes por una de sus múltiples peleas callejeras y en una zona intrascendente del campo no supo contener sus ímpetus y le dio una patada a Villa. Fue falta, pero si el colegiado se hubiera ahorrado la segunda amarilla tampoco hubiera pasado nada. Bueno, sí, hubiera pasado que el partido no se hubiera roto de la forma que se destrozó. A partir de entonces el Valencia, que once contra once estaba llevando la iniciativa y había fabricado ya dos ocasiones de gol en sendas faltas directas lanzadas por Villa- -la primera estrellada en el larguero- se hizo dueño absoluto de la situación. El Atlético, con uno menos, fue aún más remiso que en igualdad numérica y no tardaron los locales en adelantarse en el marcador. Otro error de Pablo lo propició. Nunca un defensa puede despejar hacia el centro de su área como hizo Así jugó el Atlético Falcón: notable. Valera: notable. Pablo: regular. Perea: regular. Pernía: bien. Luis García: mal. Motta: mal. Cleber Santana: bien. Maxi: bien. Agüero: regular. Mista: regular. Forlán: mal. Reyes: mal. De las Cuevas: s. c. El técnico. Aguirre: regular. Renunció al ataque y no le salió mal del todo, pero fue un riesgo. Lo mejor: haber recibido sólo un gol en contra. Lo peor: más errores defensivos infantiles. Villa, a balón parado El valencianista Caneira cae sobre el rojiblanco Maxi al intentar controlar el balón en el córner sobre su portería. El rechace lo cazó Silva con esa sapiencia y habilidad con la que vino al mundo. El Valencia y el Atlético saben que la Copa es el camino menos complicado que otean en el horizonte para llegar a un título y por eso se agarran a la competición con todas sus limitaciones futbolísticas, que por lo visto ayer son muchas. Koeman continúa despistado, aunque su equipo diera el primer golpe a la eliminatoria. Le gusta sacar a los jugadores de su hábitat natural. Le encanta complicarse la vida. A Banega le colocó en el carril del interior derecho cuando toda su vida ha jugado de medio centro y a Silva, de extremo por la misma banda cuando la suya es la izquierda o la media punta. Aguirre confeccionó un puzzle con lo que tenía y lo expuesto dejó bastante que desear antes y después de la expulsión. Quiera o no quiera deberá fichar antes de que se cie- EFE rre el mercado. Necesita un centrocampista puro por obligación que cubra la ausencia de Maniche. Motta es técnicamente un buen jugador, le acompaña el físico, pero entre las lesiones y las tarjetas nunca será rentable ni fiable. Con toda la segunda parte por delante Koeman incluyó, tras el descanso, un lateral de largo recorrido por la derecha, Miguel, mientras Aguirre se limitaba a cambiar delantero por delantero, Forlán por Agüe- ro. Nada varió. El partido continuó siendo un monólogo valencianista, pero con las carencias ya conocidas. La enésima lesión de Baraja propició el debut de Maduro. El Atlético se encerró de mala manera en su campo intentando mantener un resultado que al menos le dejaba abierta la puerta del partido de vuelta. Según pasaron los minutos defendió con más orden y contundencia que al principio y consiguió su objetivo. Creó pocas oportunidades claras el Valencia en proporción con su abismal dominio. Tres contadas. Dos de Villa y una de Vicente, pero Varela sacó dos y Falcón, la tercera. Koeman no utilizó a Zigic, que podía haber destrozado a la zaga rival en el juego aéreo como ya hizo en el Calderón hace pocos días, y sin duda desperdició una gran ocasión para sentenciar la eliminatoria.