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32 INTERNACIONAL JUEVES 24 s 1 s 2008 ABC Alfonso Rojo UNA PRENSA ANTIJUDÍA o es cuestión de criterio o de valoración. Buena parte de los periodistas y por extensión de los medios de comunicación españoles, son descarnadamente antijudíos. Nadie con una pizca de sensibilidad y dos dedos de frente puede permanecer impertérrito ante la imagen de una decena de niños palestinos alumbrándose con velas o frente a la noticia de que escasean en la Franja de Gaza medicinas esenciales. Tampoco ante el espectáculo de decenas de miles de personas saltando la frontera con Egipto, para abrazar parientes, aprovisionarse de alimentos o respirar con más libertad unas horas. Pero no alteremos la realidad. Titular que la gente cruza empujada por el hambre, provocada por Israel, como han hecho algunos, es mentir. En las filmaciones distribuidas por las grandes cadenas de televisión, que se han lanzado como tiburones sobre el acontecimiento, no se ven paisanos acarreando sacos de pan o paquetes de comida y sí bastantes con electrodomésticos y antenas parabólicas. Ese detalle o que el aluvión fronterizo tenga tintes de romería no aminora la tragedia de Gaza o permite suponer que el millón y medio de palestinos atrapados entre Egipto e Israel, en un pedazo de tierra sucio y desolado, subsisten en condiciones aceptables. Las condiciones de vida de los habitantes de la Franja, unidas al agobiante confinamiento que padecen, son detestables, pero también lo es el comportamiento de sus dirigentes. Las tropas israelíes abandonaron Gaza en octubre de 2005 y desde entonces, los milicianos de Hamás no han cesado de disparar contra territorio israelí. A un promedio de 20 ataques diarios. Los mismos tertulianos que exigen indignados que la Comunidad Internacional castigue a Israel por cortar el suministro de carburante a Gaza, podían haber reclamado una intervención contra el Gobierno de Hamás, por permitir el lanzamiento cotidiano de cohetes Kassam. Y no lo han hecho, ni lo harán. ¿No tiene derecho Israel a defenderse? ¿Podemos criticar que tome medidas contra quienes agreden a sus ciudadanos? N Romano Prodi asiste preocupado desde su escaño al desarrollo del debate previo al voto de confianza AP Prodi acude en minoría al Senado y piensa ya en una crisis de Gobierno La continuidad del Gabinete depende de que la senectud de algunos senadores vitalicios (99 años) les permita quedarse hasta el final de la votación VERÓNICA BECERRIL CORRESPONSAL ROMA. Ninguna sorpresa ayer en la Cámara de los Diputados durante la votación de confianza en el gobierno de Romano Prodi, que partía con una neta mayoría (326 a favor contra 275 en contra) La gran incertidumbre se presenta esta tarde, a partir de las 20: 00 horas, cuando la votación entrará en el Senado, donde quedará aprobado o anulado el gobierno del actual presidente del Consejo. La entrada a la Cámara de los diputados parecía ayer la alfombra roja de un festival cinematográfico. Cientos de periodistas esperaban la llegada de los parlamentarios que darían o no su confianza al gobierno del hasta hoy presidente del Consejo, Romano Prodi. El mismo escenario está previsto en el Senado, donde el Profesor se lo juega todo. Prodi cuenta con aliados fijos, que ayer en sus ponencias expresaron su apoyo al gobierno: los Verdes y el Partido Democrático, que a pesar de las interrupciones constantes de los diputados de centro derecha con abucheos y pancartas pidiendo el voto, expusieron su visión de gobierno y lanzaron críticas abiertas y directas contra el gobierno anterior, el de Silvio Berlusconi. Por su parte, los miembros de la oposición, como era de esperar, criticaron del gobierno Prodi las medidas adoptadas- -sobre todo en relación a la crisis de las basuras de Campania- -e instaron, una vez más, a que el presidente del Consejo dimita. La sorpresa fue la decisión de los miembros del partido Udeur, liderado por el ex ministro de Justicia, Clemente Mastella, desencadenante de la crisis de gobierno, de no votar la confianza en la Cámara. Estos mítines políticos tienen como fin convencer a los indecisos, como si se tratara de una verdadera campaña electo- Todo es posible Prodi cuenta con el apoyo de todos sus afiliados, excepto dos disidentes, si ellos no votaran se obtendría la paridad, si votan no, y aún sumando los votos de seis de los siete senadores vitalicios, ya que uno probablemente no se presente, nos quedamos con 158, frente a los 161 que obtendría el centro derecha contando con los votos del partido de Clemente Mastella y los desertores. Pero todo podría cambiar. El centro derecha tiene un voto incierto. Los disidentes podrían no presentarse. Todo cabe en el Parlamento italiano. Este abanico de incertidumbres no trae nada más que una certeza, la de que toda esta historia promete seriamente tener un final emocionante. ron tras la dimisión de Mastella y el anuncio de distanciamiento de la mayoría, que votarían sólo en el Senado, otros 160 votos. Una paridad que equivaldría a una negativa hacia el gobierno. Cuestión de resistencia Críticas de la oposición ral. Prodi tendrá que ser hoy muy convincente porque los números se le muestran contrarios, se mire como se mire. En el Senado Prodi parte con 154 votos a los que se sumarían seis de los siete senadores vitalicios que ya han expresado su intención de votar a favor del gobierno. El centro derecha sumaría, junto con los miembros del Udeur, que anuncia- La duda está en que, como en otras ocasiones en las que se ha ido al voto de confianza- -algo que en este país está a la orden del día- -es si los senadores vitalicios aguantarán hasta altas horas de la noche como está previsto que suceda, ya que por ejemplo la senadora Rita Levi- Montalcini cumplirá este año la friolera de 99 años. Ahora la suerte está echada y si Prodi no pasa la votación en el Senado tendrá que presentarse ante el presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, con el que ayer mantuvo una breve reunión de media hora para intercambiar ideas en caso de una derrota del gobierno y ver qué se puede hacer. Las opciones son: o se va directamente a las elecciones, cosa que supondría tirar por la borda el trabajo realizado ya que no se ha llegado a un acuerdo respecto a los cambios en la ley electoral, o se forma un gobierno provisional para llevar adelante este aspecto, opción que el propio Napolitano insinuó ya ayer a Prodi.