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4 OPINIÓN JUEVES 24 s 1 s 2008 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO TRICHET PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro SE ENROCA INÚTILMENTE A Bolsa no está para bromas. Se esperaba ayer una jornada de transición para que los inversores asimilasen el impacto de la actuación de la Reserva Federal estadounidense cuando aparece impasible el gobernador del BCE y repite su duro discurso antiinflacionista. Consecuencia: los mercados de la Eurozona se precipitan al abismo. El Ibex perdió un 4,56 por ciento en otro día inolvidable y casi un 20 por ciento en lo que llevamos de año. Pérdidas similares se registraron en París y Frankfurt como consecuencia de las palabras de Trichet, cuya postura representa un castigo inútil e innecesario, porque nadie cree que pueda aguantar las consecuencias del diferencial de tipos con Estados Unidos. El desacoplamiento es una pura entelequia. Lo reconoce el mismo comunicado del BCE cuando se lamenta de la falta de cooperación entre bancos centrales. La economía europea no soportaría una nueva apreciación del euro por encima de 1,50 dólares. La independencia política de la propia institución emisora se vería en cuestión. El euríbor volvió a bajar ayer hasta el 4,28 por ciento, en una muestra más de que se espera que el BCE cambie de opinión, perdiendo parte de su credibilidad en el intento. Debería acordarse del Banco de Inglaterra cuando Soros forzó la devaluación de la libra esterlina y dañó seriamente la reputación de la Vieja Dama Los problemas de inflación son reales, no inventados, pero el riesgo de ajuste brusco en el crecimiento también, y más inmediato. Ayer mismo, la Unión Europa anunciaba a través de su comisario Almunia una pronta revisión a la baja de las previsiones macroeconómicas. Es difícil imaginar en un contexto de euro fuerte, precio del petróleo a la baja, consumo privado frágil, inversión en retroceso, desempleo creciente y crisis financiera que la inflación pueda significar una amenaza mayor que el crecimiento. Si es así, habría que plantearse si es un problema de política monetaria o de flexibilidad de precios, libertad de mercados y eliminación de rigideces. El BCE parece preso de dos inercias históricas: la obsesión alemana con los agregados monetarios y crediticios- -con la cantidad de dinero como indicador más informativo sobre la inflación futura- -y el supuesto de economía política por el que sólo ignorando la crisis se resolverán los problemas de la economía real, porque los políticos se verán obligados a actuar. La primera obsesión es puramente emocional porque los mercados financieros de hoy nada tienen que ver hoy con los de la Alemania de entreguerras. La segunda es correcta históricamente, pero alguien tendrá que romper el nudo gordiano que condena a Europa a sufrir crisis más largas, intensas y duraderas que las americanas. El BCE ganaría autoridad moral y peso político para exigir las necesarias reformas estructurales si pone la política monetaria al servicio de la recuperación. Ya tendrá tiempo, superada la desconfianza del público y evitada una crisis sistémica, para preocuparse por la inflación. Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera L ELECTORALISMO CONTRA ETA ODOS los mecanismos se activan a la vez. Hay que ser muy ingenuo para aceptar sin sospecha alguna que donde antes no había pruebas suficientes aparezcan ahora todas juntas, cuando sólo falta mes y medio para las elecciones. Baltasar Garzón da el primer paso para la suspensión de actividades de ANV y PCTV, citados a una vista previa los días 4 y 5 de febrero, de la que podría resultar la adopción de medidas cautelares para impedir la concurrencia a las urnas de ambos partidos. El rotundo informe policial que maneja el magistrado de la Audiencia Nacional establece claramente que ANV PCTV y ETA- Batasuna forman parte de un entramado común que funciona con criterios de caja única y que los dos primeros están plenamente subordinados a las decisiones de la banda. La aplicación del artículo 129 del Código Penal es la vía más rápida para desactivar a estas marcas secundarias. Con insólita celeridad, la Abogacía del Estado ha estudiado el informe y llega a conclusiones similares. A toda prisa, el ministro de Justicia anuncia en rueda de prensa que el Consejo de Ministros autorizará mañana a los servicios jurídicos a que presenten ante el Tribunal Supremo las correspondientes demandas de ilegalización, por considerar que ANV y PCTV están al servicio de ETA Se pone así en marcha el procedimiento previsto en la ley de Partidos, de manera que el Gobierno se sitúa como protagonista de la iniciativa. Es llamativo que Rodríguez Zapatero haya apurado todos los plazos legales, después de que el PSOE rechazara una y otra vez- -la última, hace un par de semanas- -la propuesta parlamentaria del PP para que el Congreso de los Diputados tomara el acuerdo de instar la ilegalización, lo que habría ofrecido una imagen muy conveniente de unidad en la lucha antiterrorista. El éxito del Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo se debió precisamente a la fortaleza que transmite el Estado democrático cuando los partidos actúan en común contra sus enemigos totalitarios. Esta vez, las cosas T son muy diferentes. Hay que felicitarse, por supuesto, de que las leyes se cumplan y de que los terroristas no lleguen a estar presentes en la sede de la soberanía nacional a través de sicarios de segundo orden. El Estado de Derecho está basado en que sólo las personas honorables que actúan en el marco de la ley estén presentes en las instituciones representativas. El Gobierno consintió la presencia de lo que ahora llama entramado terrorista en los ayuntamientos vascos para mantener vivo un proceso de negociación con ETA que ha terminado con un rotundo fracaso. Cuando le conviene a efectos electorales, Zapatero realiza un giro españolista y promete la máxima firmeza contra los asesinos. De un día para otro, De Juana Chaos e incluso Arnaldo Otegui, el supuesto hombre de paz ingresan en prisión, que es naturalmente el lugar que les corresponde de acuerdo con las leyes vigentes. Ahora llega el momento de pisar el acelerador en esta operación electoralista contra ETA y los suyos, logrando titulares que interrumpen además la avalancha de malas noticias en el terreno económico que tanto preocupan al Gobierno. Es evidente que el momento ha sido elegido con todo cuidado. Mariano Fernández Bermejo, que todavía tenía dudas algunas horas antes, ha recibido de golpe la inspiración jurídica que le faltaba. Es de suponer que el Ministerio Fiscal se sumará de un momento a otro a estas convicciones repentinas que se manifiestan todas al mismo tiempo. Hay que insistir en que es una buena noticia que la ley se aplique como corresponde. Sin embargo, la operación política resulta muy burda. Los ciudadanos saben de sobra cuál ha sido la política de Zapatero a lo largo de la legislatura en esta decisiva cuestión y es lógico que manifiesten dudas fundadas sobre la seriedad de sus intenciones. El Congreso tendría que haber tomado la iniciativa con el acuerdo de la inmensa mayoría de los diputados. Perdida la ocasión, estas maniobras de última hora ya no convencen a nadie y es muy dudoso que tengan repercusión en las urnas. LA DESESPERACIÓN EN GAZA ACE prácticamente dos años de la victoria de los extremistas de Hamas en las primeras elecciones en los territorios palestinos. Ayer, el gesto desesperado de miles de habitantes de la franja de Gaza huyendo a través de la frontera con Egipto representaba el fin de aquel proceso, sobre el que se quisieron sembrar esperanzas de paz. Por este camino, ni los palestinos, ni Israel, ni Hamas, ni nadie puede ir a ninguna parte. En su reciente visita a la zona, el presidente norteamericano, George W. Bush, dijo que confiaba en poder llegar a un acuerdo significativo para abrir las puertas a la proclamación de un Estado palestino antes del fin de su mandato, este mismo año. Siendo cierto que últimamente su Administración ha hecho un esfuerzo notable por ello, será muy difícil que sus deseos se cumplan si no se produce un cambio radical. La condición pedida a Hamas era la renuncia a la violencia, y si alguna vez hubo una facción más moderada que pudiera estar dispuesta a aceptarla, ha quedado anulada por los hechos. Hamas ha confirmado que no está en la lista de organizaciones terroristas de forma gratuita, y que entre sus objetivos no figura una paz razonable. En dos años, la confianza que habían depositado en sus candidatos los votantes palestinos ha sido dilapidada en enfrentamientos intestinos y en mantener la llama de la guerra con Israel a H base de cohetes criminales. El Gobierno israelí, por su parte, tampoco ha sabido contribuir con inteligencia a debilitar a los extremistas, sino que ha mostrado su complacencia mientras estos azuzaban la guerra civil contra Fatah y el presidente Abu Mazen, sin fijarse demasiado en que la población palestina se desangra, mientras tanto, en la pobreza y la oscuridad. Los castigos colectivos son tan rechazables como las actitudes que convierten a toda una sociedad en rehén de una política suicida. Hamas no es el único obstáculo para la paz, pero se ha convertido en uno de los principales y en el mayor proveedor de argumentos para los halcones de Israel. Si fuera técnicamente posible, la salida natural a esta situación deberían ser unas nuevas elecciones entre los palestinos que muy probablemente iban a confirmar que fue un error haber apoyado las tesis de un grupo terrorista empeñado en no dejar de serlo. Y, también, un cambio en la proyección diplomática de Estados Unidos y Europa. Tan cierto es que no hay solución posible sin la participación de las potencias del cuarteto como que no hay posibilidad de nada si no se consigue implicar de verdad a los países de la zona: Egipto, Arabia Saudí, Siria o Irán. No podrá haber paz en la zona si unos y otros no tienen en cuenta a los seres humanos que han de sobrevivir con sus decisiones.