Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 23- -1- -2008 GENTE www. abc. es gente 85 El cocinero Ferrán Adriá, durante su intervención en la jornada de ayer El lenguaje de Ferrán Adriá En la segunda jornada de Madrid Fusión, el cocinero catalán consiguió de nuevo despertar la máxima expectación entre el público que ayer se dio cita en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid POR CARLOS MARIBONA FOTOS: CHEMA BARROSO y ÁNGEL DE ANTONIO MADRID. Segunda jornada de Madrid Fusión y, como siempre, la máxima expectación congregada en torno a Ferrán Adriá. El cocinero de El Bulli, que sigue siendo el mejor del mundo, intervino por la mañana con una ponencia titulada Simbiosis del mundo dulce, mundo salado que fue seguida con la máxima atención por un público que abarrotaba como en las grandes ocasiones el auditorio del Palacio Municipal de Congresos de Madrid. Adriá presentó las principales técnicas que ha desarrollado en su restaurante en 2007, especialmente las gelatinas frías. Por la pantalla del escenario fueron apareciendo el chocolate sin azúcar, el agua de parmesano, los merengues de remolacha, los ñoquis esferificados de polenta, la miel de pistachos tiernos, las falsas flores comestibles, las frutas heladas y otros muchos platos que provocaron el aplauso de los asistentes. Incluso una galleta de parmesano sin azúcar hecha en microondas, y es que el cocinero reivindicó el empleo de este electrodoméstico. Platos todos que forman parte de un lenguaje particular dentro del lenguaje de la cocina: El Bulli ha creado su propio lenguaje afirmó. Al tiempo fue desgranando ideas interesantes para los jóvenes cocineros. Por ejemplo que una técnica no debe monopolizar un menú: Un menú- -dijo- -debe ser la suma de muchas técnicas Defendió también la libertad de los cocineros, a los que nadie debe decirles lo que tienen que hacer. Para acabar señaló que la cocina es placer y por tanto no debe crear polémicas entre cocineros. Pero la jornada tuvo otros puntos de interés. Aparecieron por fin en el escenario algunos de los cocineros nórdicos invitados a este congreso y que son una de las grandes apuestas de los organizadores, convencidos de que se trata de los chefs con más proyección en Europa por su creatividad y su dinamismo. El primero en hacerlo fue el sueco Magnus Ek, del restaurante Oaxen, en los alrededores de Estocolmo, que se caracteriza por la búsqueda de la armonía entre las fragancias y los sabores que ofrece la naturaleza en su entorno. Su ponencia versó sobre La cocina acidulada, la nueva frontera del gusto Ek, cuyo restaurante cierra seis meses al año como El Bulli, hizo una demostración de cocina muy ligera, llena de matices, en la que tienen gran importancia los toques ácidos. Unos berberechos al vapor con salsa de naranja o un lucio marinado con unas bayas árticas tan ácidas que cada una contiene más vitamina C que dos naranjas y cuyo sabor recuerda al del maracuyá y el mango. Muy interesante también su langosta ahumada con madera de sauco mediante un artefacto creado por él mismo. Según dijo, el humo también aporta un toque ácido a los platos. El otro sueco que intervino ayer fue Mathias Dahlgren, que tiene un restaurante en el Gran Hotel de Estocolmo. Saltó a la fama al ganar el concurso Bocuse d Or en 1997, una especie de campeonato mundial de cocineros. Defiende una cocina sencilla, basada en productos y en sabores naturales, aunque su demostración no aportó grandes novedades. Por la mañana subió al escenario otro cocinero de enorme peso, el fran- Defendió la libertad de los cocineros, a los que nadie debe decirles lo que tienen que hacer, y señaló que la cocina es placer y por tanto no se debe crear polémicas entre ellos