Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
80 CULTURAyESPECTÁCULOS MARTES 22 s 1 s 2008 ABC El Imperio, agradecido A Sir John H. Elliott debemos agradecerle que nuestra historia no sea excepcional Historiador de la Monarquía Hispánica, no sólo ha liberado al Imperio de la losa de la Leyenda Negra, sino que ha visto en él un modelo que también explica el británico POR TULIO DEMICHELI FOTO: ERNESTO AGUDO MADRID. A lo largo de su trayectoria, Elliott ha situado la historia española de los siglos XVI, XVII y comienzos del XVIII en su justa dimensión nacional e internacional, desembarazándola de la losa de la Leyenda Negra. Asimismo, Elliott ha iluminado las sombras que ocultaban al conde- duque de Olivares tras la máscara de una ambición monstruosa, hasta mostrarnos al estadista que quería modernizar el Estado. Ha aliviado a la historiografía catalana de las vendas del nacionalismo. Y ha comparado la historia de los imperios español y británico para enseñarnos que el segundo tuvo como modelo al primero. En resumen, Elliot rompió con el prejuicio sostenido por propios y extraños de que la historia de España era rara y excepcional, distinta a la de Europa. El profesor titular de Historia Moderna de la Universidad Carlos III David García Hernán ha organizado este seminario titulado La Historia sin complejos: las visiones del imperio español y la figura de John H. Elliott que comienza hoy y que culminará el viernes con su investidura como doctor honoris causa. Para él, ahora mismo es el autor de referencia para la historia política de la Monarquía Hispánica, es decir, de los siglos XVI, XVII y comienzos del XVIII. Elliott- -explica a ABC- -ha dado repaso a los mitos y estereotipos, y presenta un panorama muy distinto, despojando a la historia de esa época de los prejuicios ideológicos y las tensiones que la aquejaban. Ha desarrollado con gran erudición lo mismo en fuentes de archivo que bibliográficas, y con un estilo a la vez elegante y claro, la tesis de que no existían grandes diferencias en la evolución de la Monarquía Hispánica con respecto a otros imperios europeos. Su último libro, dedicado a comparar los imperios español y británico, es fundamental, pues muestra que sus evoluciones se debieron a su tradición histórica particular; a las circunstancias específicas que se encontraron en América; y a un cúmulo de decicisones personales. A nosotros nos toca comprender- -concluye- -que el Imperio español debe tener un lugar en la historia que ahora no tiene, por lo menos en nuestra sociedad, pues hoy día resulta incomprensible que los españoles nos avergoncemos de nuestro pasado, mientras que los franceses o los ingleses se sienten orgullosos del suyo. Por último, creo que es muy importante reconocerle a John Elliott el gran esfuerzo intelectual que ha realizado para que eso pueda ser posible Por su parte, el catedrático de Historia Moderna de la Universidad Autónoma de Barcelona Ricardo García Cárcel asegura a ABC que Elliott ha enterrado la mitología de la Leyenda Negra y el victimismo hispánico respecto a Europa y América. Se ha interesado por la decadencia del Imperio (Felipe IV y Olivares) más que por Felipe II y Alba, los tradicionales demonios de la Leyenda Negra. Asimismo, se ha distanciado radicalmente del síndrome paternalista y colonialista de la vieja hispanomanía anglosajona, y ha desacomplejado la propia historiografía española de su dependencia respecto a la historiografía foránea Para el investigador del CSIC Manuel Lucena no resulta una presunción afirmar que la visión historiográfica de Elliott desde El viejo mundo y el nuevo (1972) hasta Imperios del mundo atlántico (2006) ha supuesto la normalización de las visiones históricas de la experiencia imperial española, tras demasiadas décadas de ignorancia, descalificación y oscurantismo. Si en el primero de estos libros pioneros alumbró la posibilidad de una historia comparativa, atlántica y no acomplejada de los hechos de los españoles en América; en el segundo de ellos, se atrevió a reconstruir la secuencia del impacto anglohispano sobre el Nuevo Mundo, a partir no tanto de sus reiteradas diferencias, como de sus obvias similitudes. Pues los colonos españoles e ingleses tuvieron en común la voluntad utópica: al sur del continente, según la doctrina universalista del catolicismo contrarreformista, inclusi- Elliott y la Leyenda Negra Elliott y la América española Elliott y la Monarquía Hispánica La Universidad Carlos III le dedica esta semana el seminario La Historia sin complejos y le inviste Doctor Honoris Causa vo, barroco y mestizo; y al norte, bajo el signo de la explosión sectaria, protestante e individualista A su juicio, no resulta menos importante su estudio de la invención de América desde el siglo XVII como continente de la esperanza para millones de europeos, que allí pudieron rezar lo que quisieron, ver crecer a sus hijos o es- perar algo mejor que la vida terrible que les aguardaba en Europa. O su interés por las revoluciones de independencia como expresiones de la libertad en el mundo atlántico Ppara el catedrático de Historia contemporánea de la Complutense Fernando Bouza, Ellio- Elliott y el debate internacional Aula de Cultura La Fundación Vocento presenta: El liberalismo ante el siglo XXI Intervendrá: D. José María Lassalle Diputado y Secretario de Estudios del Partido Popular martes 22 de enero de 2008 20.00 horas Centro Cultural de Círculo de Lectores C O Donnell, 10- Madrid Metro: Príncipe de Vergara (Entrada libre- Aforo limitado) Los textos de las anteriores conferencias del Aula de Cultura se podrán encontrar en: www. abc. es informacion aula cultura