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34 INTERNACIONAL MARTES 22 s 1 s 2008 ABC A Benazir Bhutto la mataron por su abierta vinculación a Estados Unidos Imran Khan s Líder del opositor Partido de la Justicia y leyenda viva del críquet El ex deportista critica con dureza a la Casa Blanca: Es la mayor instigadora del terrorismo del mundo. Defiendo un modelo de país soberano e independiente de las potencias extranjeras MIKEL AYESTARÁN ENVIADO ESPECIAL LAHORE. No tengo miedo a nadie Imran Khan (Lahore, 1952) pasea sin escolta por los jardines del moderno hospital oncológico Shaukat Khanum de Lahore, que él mismo fundó en 1994, y donde estos días su padre recibe tratamiento. Vestido con el tradicional salwar kamize, poco a poco se perfila como una de las alternativas a las tradicionales familias políticas que controlan Pakistán. Héroe nacional debido a su glorioso pasado como capitán de la selección de críquet, el deporte rey en Pakistán, desde su retirada combina su labor social con la actividad política. Lidera el Pakistan Tehreek- e- Insaf (PTI) el Partido de la Justicia de Pakistán, y es uno de los más feroces opositores al actual presidente, Pervez Musharraf. pacto con Musharraf. ¿Por qué no participa su partido en las elecciones? -Porque son una gran farsa. Sólo habrá elecciones si Musharraf se sabe vencedor. Si no le da tiempo para maniobrar y manipular los comicios, se volverán a retrasar. Después del fraude de 2002 la gente sabe que sus votos valen muy poco ante la manipulación final. -Tras la muerte de Bhutto una oleada de violencia azotó el país, ¿podría ocurrir lo mismo en caso de que se manipulen los resultados? Imran Khan, en una imagen durante su comparecencia ante los tribunales en septiembre un problema para ellos porque no consigue frenar el terrorismo. No le veo futuro más allá de marzo. de este país. Somos el partido del futuro y lo demostraremos cuando se puedan celebrar unas elecciones limpias. AFP -Será mucho peor. Nadie respalda al presidente, su popularidad está bajo cero, sin embargo, hará lo imposible porque su partido salga ganador y esto los ciudadanos no lo van a tolerar. Pakistán no tendrá elecciones libres mientras Musharraf siga en el poder. -Los servicios de inteligencia han pedido a los líderes políticos del país que extremen sus medidas de seguridad, ¿se siente amenazado? -No. El problema lo tienen las marionetas de Estados Unidos, no los que pensamos que la Casa Blanca es la mayor instigadora del terrorismo del mundo. Defiendo un modelo de país soberano e independiente de las potencias extranjeras. -Pese a su baja popularidad, ¿ve al presidente con suficientes apoyos? -Pena. Era amiga personal y estudiamos juntos en Oxford. Políticamente éramos muy diferentes, pero su muerte ha sido una gran tragedia. -No, era algo previsible. Mientras que Musharraf se gasta millones de rupias en su protección, a ella apenas le destinaron unas migajas. -Lo único que tengo claro es que a Benazir le mataron por su vinculación abierta con Estados Unidos y por su posterior ¿Qué sintió al conocer la noticia de la muerte de Bhutto? -Cada vez está más solo. El Ejército le respalda, pero la sangría de la guerra abierta con la insurgencia talibán le está desgastando día a día. Luego están los americanos, que ya se empiezan a dar cuenta de que sus millones de dólares no están sirviendo de nada porque el número de ataques integristas se ha disparado en 2007. Musharraf se ha convertido en -Llevo 35 años siendo un personaje público, todos me conocen por mi trayectoria deportiva, así que mi cara no es nueva. Sin embargo, veo imprescindible la llegada de nuevas figuras políticas con fuerza para desmilitarizar el poder. ¿Cómo se ha abierto camino en un panorama político dominado por grandes familias como las Bhutto o Sharif? ¿Cuál es su fórmula para devolver la estabilidad a Pakistán? -Elecciones libres, poder judicial independiente, gobierno soberano y diálogo abierto con los talibanes. Ellos sólo negociarán con un gobierno independiente, que no sea títere de la Casa Blanca. Cuanta más -Pero su partido parece tan personalista como los demás... -No, el Partido de la Justicia es una plataforma y si yo falto algún día, seguirá adelante. ¿A qué aspira Imran Khan en la política? -Quiero ser primer ministro Pakistán no tendrá unas elecciones libres y democráticas mientras Pervez Musharraf siga en el poder -Eso es tema de los norteamericanos, sus creadores. Occidente debe distinguir de una vez entre Al Qaida y los grupos talibanes. Los primeros son un invento derivado de las estrategias de la CIA para hacer frente a los soviéticos. Los segundos, una reacción patán a la tiranía de los señores de la guerra que destruyeron Afganistán. Ambos se mueven por principios totalmente diferentes ¿Se imagina alguien a los talibanes poniendo una bomba en Madrid? -Usted viene de una familia patán de la zona tribal, ¿cómo acabará con el santuario de Al Qaida? gente mate el Ejército paquistaní, mayor será la venganza patán. Funcionan según sus tradiciones, y el ojo por ojo es fundamental. Un político en fase de formación Imran Khan llegó a la política en 1996, cuatro años después de su retirada del críquet profesional. Empleó ese tiempo en abrir un hospital para la lucha contra el cáncer- -una enfermedad que acabó con la vida de su madre- que ahora se ha convertido en el mejor centro de todo el país. Mil personas trabajan en este hospital que funciona como una fundación de caridad y que el pasado año registró un déficit de diez millones de euros. La lucha contra el cáncer le hizo olvidar sus años de deportista y su liderazgo en el equipo nacional que se alzó con su única Copa del Mundo del Críquet en 1992. Desde su adiós a los terrenos de juego, la selección paquistaní no ha vuelto a asomarse a los puestos nobles en los campeonatos. Está en proceso de maduración, aún no tiene las ideas claras comentan los analistas locales sobre una persona que en un primer momento respaldó la llegada de Musharraf al poder como única solución ¿Le sorprendió? ¿Piensa que el Gobierno está detrás del asesinato? para acabar con los gobiernos corruptos. Por otro lado, sus ataques constantes a Occidente contrastan con su doble vida entre Lahore y Londres. De momento, su incursión en la política le ha llevado a ocupar un asiento en el Parlamento durante los últimos cinco años y le ha costado un arresto de una semana el pasado mes de noviembre bajo la acusación de incitar a la protesta tras la declaración del estado de emergencia. Pakistán espera a su capitán y confía en que aclare su discurso para intentar guiar al país tal y como encabezó al equipo nacional.