Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20 ESPAÑA La ofensiva terrorista s Atutxa, condenado por no obedecer al Supremo MARTES 22 s 1 s 2008 ABC Juan María Atutxa, ex presidente del Parlamento vasco, entra en el Tribunal Supremo para asistir a la vista tras la que finalmente resultó condenado EFE El TS condena a Atutxa por no disolver SA y deja en evidencia a Conde- Pumpido El Pleno de la Sala Segunda admite el recurso de una acusación popular, pese a las limitaciones que estableció en el caso Botín S. SANZ MADRID. El Pleno de la Sala Segunda del Supremo acordó ayer por mayoría condenar al ex presidente del Parlamento vasco Juan María Atutxa, imputado junto a otros dos antiguos miembros de la Mesa de la Cámara de Vitoria, por un delito de desobediencia al negarse a disolver Sozialista Abertzaleak (SA) tras la sentencia del Supremo que ilegalizó a Batasuna, HB y EH. El Alto Tribunal se manifestó así en contra de las tesis mantenidas por la defensa y la Fiscalía de Cándido CondePumpido, las cuales se acogieron ayer en la vista a la reciente doctrina del Alto Tribunal en el caso Botín -que restringe el ejercicio de la acusación popular en el procedimiento abreviado- para deslegitimar a Manos Limpias y solicitar la absolución de los acusados. Tanto Atutxa como los también encausados Gorka Knrr (EA) y Kontxi Bilbao (IU) fueron condenados cada uno a dos años de inhabilitación para cargo público y una multa de 109.500 euros. A efectos prácticos, el ex presidente de la Cámara de Vitoria y Gorka Knrr sólo se verán afectados en la vertiente económica, ya que ambos abandonaron la política activa. Peor suerte correrá Bilbao, actual parlamentaria autonómica y funcionaria en el Ayuntamiento de Vitoria, cargos a los que tendrá que renunciar durante los dos próximos años. A falta de que se conozcan los argumentos con los que el Pleno de la Sala Segunda ha admitido el recurso de Manos Limpias, lo cierto es que los magistrados, a diferencia de lo que ocurrió en el recurso del caso Botín han dado plena legitimidad a la acusación popular que representa el sindicato manos Limpias. El pasado 3 de diciembre, el Pleno integrado por catorce magistrados decidió (por nueve votos a favor y cinco encontra) limitar la acción popular a aquellos casos en los que también formularan acusación el Ministerio Público o el perjudicado (si lo hubiera) a través de la acusación particular) Con esta nueva doctrina, el TS permite a la acusación popular personarse en el proceso penal, instar diligencias e incluso presentar escrito de acusación, pero no podrá acusar a nadie en el juicio oral si no lo hace también al menos la Fiscalía. La diferencia fundamental entre el caso Botín y el que debatió ayer el Supremo es que la Audiencia Nacional no llegó a celebrar el juicio porque la Fiscalía no formuló acusación. Sin embargo, esta circunstancia no se da en el caso Atutxa donde se ha celebrado juicio hasta en dos ocasiones (la segunda por orden del TS) y en ambas ha resultado absuelto. El propio Atutxa acudió ayer como público a la vista celebrada por el Pleno de la Sala Segunda. Acompañado de los también procesados Gorka Knrr y Kontxi Bilbao, declaró a la prensa, antes de la deliberación de los magistrados, que el también llamado caso de las cesiones de crédito Botín cuya sentencia fue notificada el pasado 17 de diciembre, se asimilaba al suyo como dos gotas de agua No dudó, además, el ahora presidente de la Fundación Sabino Arana en lanzar un órdago desafiante a la Administración de Justicia al señalar con precipitación: Espero que seamos capaces de aprender de algún que otro error que hayan podido cometer quienes han impulsado todo este tortuoso camino Por su parte, el letrado que representaba a Manos Limpias, Jaime Alonso, consideró que la sentencia del caso Botín no es más que una resolución, sin valor jurisprudencial, que rompía hasta la fecha con toda la tradición Lo mismo que una golondrina no hace verano apuntó. Además, el abogado quiso dejar claro que en este caso la única acusación posible era la popular que, a su juicio, aglutinaba entonces tanto a ésta como a la particular Asimismo, se refirió a una sentencia del Supremo de diciembre de 2006 relativa a la inviolabilidad parlamentaria que argumentó en su momento el TSJ vasco para justificar las absoluciones. En aquella ocasión, el Ministerio Fiscal no planteó, al contrario de lo que hace ahora, la ausencia de acusación particular. (La doctrina Botín no existía) En la vista pública celebrada ayer en el Trribunal Supre- Única acción posible Momentos antes de conocerse el fallo del Supremo (dos años de inhabilitación y 109.500 euros para cada uno de los tres condenados) el ex presidente de la Cámara de Vitoria señalaba que su caso y el de Botín eran como dos gotas de agua