Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
8 OPINIÓN MARTES 22 s 1 s 2008 ABC REVISTA DE PRENSA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid Por fax: 913 203 356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. Juan Pedro Quiñonero ALDABONAZOS DE CRISIS AGUDAS n el frente financiero, Financial Times habla de los riesgos de crisis para la economía global. Y España está en primera línea de la crisis, mientras continúan acentuándose los ataques de nervios El riesgo de choques más duros para las economías familiares más modestas continúa siendo una realidad palmaria que Paul Tucker, del Bank of England, resume recordando que estamos viviendo a las puertas de un círculo vicioso de dinero caro, paro creciente y crecimiento empantanado. A esa crisis global y bien castiza, en España se suma la incertidumbre política, que Die Welt resume citando a Antonio Basagoiti y Manuel Fraga Iribarne: El caso Gallardón puede hacernos perder las elecciones Sin Gallardón, el Partido Popular puede perder muchos votos imprescindibles Die Welt teme que la hemorragia de personalidades moderadas instale en primera línea del Partido Popular a personalidades que inspiran muchas reservas, incluso entre los electores conservadores tradicionales. Clarín resume la situación de este modo: Las peleas de la derecha española benefician a Zapatero La figura política personal de Alberto Ruiz- Gallardón sale muy reforzada, ya que continúa siendo el político más valorado de España, por encima de Zapatero y muy distante de Mariano Rajoy A caballo entre el folclore y la crítica de fondo, Les Echos estima que las ya viejas disputas entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz- Gallardón en torno a las celebraciones del 2 de Mayo en Madrid son el reflejo de divisiones culturales profundas. Tras la indiferencia, la Alianza de Civilizaciones del presidente José Luis Rodríguez Zapatero comienza a suscitar la hostilidad más dura entre representantes de pueblos y culturas perseguidos o sin Estado. Yevrobatsi, la publicación de los armenios residentes en Europa, escribe: El apoyo de Zapatero al ingreso de Turquía en la Unión Europea es un insulto para todas las víctimas de un Estado que sigue negando el genocidio armenio y se comporta de manera liberticida Soy católico y cristiano ¡Ya no me callo! El ataque de dos cobardes encapuchados al párroco de Zizur Mayor hace pocos días no me deja indiferente. Es hora de actuar y yo lo hago con la fuerza de la palabra que me ofrece la libertad de expresión y desde el respeto al prójimo. Pero no me llama la atención este ataque. No digo que lo estuviera esperando desde hace días, pero llevamos varios meses de calentamiento que hace que quien juega con fuego al final se queme. Soy católico. Soy cristiano. No me importa decirlo. Es más, creo que ya es hora de que se me oiga, que se nos oiga a los que pensamos así. Ya lo dijo Edmund Burke, político y escritor irlandés: para que triunfe el mal los hombres de bien deben no hacer nada. Y eso por mi parte no va a ser así. Llevamos varios meses escuchando críticas y ataques desmesurados contra la Iglesia por no compartir la asignatura de Educación para la Ciudadanía, por defender el matrimonio, por defender la familia, por criticar ciertas exposiciones que insultan gravemente a los cristianos, por defender la libertad de expresión de una cadena de radio, por denunciar que el Papa no pueda ir a la Universidad a dar una lección, por defender el patrimonio propio o por defender la vida. La verdad es que me quedo perplejo cada vez que oigo estas reacciones. Yo comparto todas y cada una de las acciones que he mencionado con anterioridad. Y las comparto porque no son más que el fiel reflejo del catecismo de la Iglesia Católica, a la que yo, libre y voluntariamente, pertenezco, puesto que nadie me obliga a ello. Quien sea católico, o diga que lo es, tiene que estar de acuerdo con los planteamientos anteriores. No cabe espacio al titubeo ni a la duda. Quizá pueda haber alguna disparidad en la forma de hacerlo o de actuar, pero nunca en el fondo. En algunas formas yo mismo discrepo. Pero en ese caso hay que decirlo desde dentro. Sí, desde dentro. Desde la misma Iglesia. Harto estoy de escuchar a quienes desde fuera critican e insultan a la Iglesia. No tienen derecho a hacerlo. Y lo digo bien alto. Eso es lo fácil. El no creyente, quien no acepta las normas de funcionamiento, quien incluso se cataloga de ateo o quien dice que cree en la Iglesia, pero no en sus dirigentes, no tiene derecho de decirme a mí lo que tengo que hacer al respecto, y mucho menos decírselo a la Iglesia. Que lo hagan desde dentro, trabajando y proponiendo sus pareceres en los órganos de participación Un hombre hecho a sí mismo No hay duda de que Rajoy ha acertado plenamente, tanto en su estelar fichaje a Pizarro como en su elección de quienes van a acompañarle en la lista por la circunscripción de Madrid. Incontestable prueba de ello: el ataque de nervios, la histeria que embarga estos días a los dirigentes del PSOE. Los profesionales de la injuria están sacando lo más granado de su repertorio de insultos para darle a Pizarro su particular bienvenida al mundo de la política. Miserable le llamaba Rubalcaba, e indecente la vicepresidenta De la Vega, los mismos que respaldan y justifican las mentiras de un presidente que se empeñó en seguir negociando con los terroristas de ETA tras el atentado de la T- 4. Comportamiento que considerarán noble a la par que decente. A su vez, los Blanco, Caldera y demás próceres se afanan por intentar despertar en un determinado electorado un instinto genuino de las ideas de izquierda: la envidia. Comparar lo que ha ganado Pizarro con el salario mínimo es un acto de una demagogia burda y barata, cuando además se trata de un auténtico hombre hecho a sí mismo, que empezó desde muy abajo para, no sólo superar dos oposiciones, sino llegar a convertirse en un empresario de éxito. Todo lo que ha conseguido ha sido producto exclusivo de su esfuerzo personal, y sin buscar ningún tipo de componenda con los poderes públicos, a los que nada les debe. Pedro Moya. Murcia E que tiene la Iglesia para ello. Y los tiene, se lo aseguro al que piense lo contrario, porque soy miembro de alguno de ellos y libremente expongo mis pareceres. Una veces salen adelante y otras no. Y lo acepto, claro está. PertenezcoaunaIglesiadelsiglo XXI donde los inmigrantes, mayores, mujeres, jóvenes y niños con y sin dificultades se ven acogidos y queridos, donde las nuevas tecnologías se abren camino en la evangelización y donde los laicos seguimos teniendo mucho que decir. Pertenezco a una Iglesia trabajadora, cercana, encontinuamisióny en continua evolución. Pertenezco a una Iglesia pecadora (claro que sí, porque la formamos hombres y mujeres pecadores) que intenta mejorardíaadíacomoasíselodijimos en el último Sínodo de la Iglesiade Navarra, donde anadie se le prohibió participar y quedemostró que es una Iglesia democrática. Y el día que no esté conforme con lo que hace, y después de intentar cambiarla desde dentro, me marcharé de la misma manera que entré: libre y voluntariamente. Sí, soy católico. Soy cristiano y ya no me callo. Sólo pido que no intenten callarme con la fuerza de la sinrazón, del pasamontañas o del insulto. Quien así pretenda hacerlo debe saber que tiene la puerta y mis brazos abiertos para, desde el respeto, decirme lo que crea oportuno, en la Iglesia o fuera de ella. No tengo prejuicios por ello. Eradio Ezpeleta Iturralde Parlamentario Foral de UPN Incremento ridículo Acabo de recibir una amable carta del ministro señor Caldera anunciándome que el incremento de mi pensión de jubilación para el próximo año será del 2 por ciento. La amabilidad con la que me comunica la impresionante noticia me parece un derroche de cinismo. ¿Cómo le puede ser tan grato comunicarme un incremento tan ridículo cuando estamos con una inflación del 4,3 por ciento? Es cierto que mi pensión, sin ser la más alta, es aceptable, pero para eso he estado cotizando a la Seguridad Social al nivel máximo de cotización durante más de 41 años. Creo que la soli- daridad, necesaria con las personas necesitadas, debería financiarse con asignaciones en los presupuestos generales del Estado, no con el dinero de la Seguridad Social que hemos ido poniendo los ciudadanos a lo largo de la vida laboral. No es aceptable que el Gobierno aumente las pensiones mínimas a costa de racanear con las más altas. Si la finalidad es ir igualándolas todas poco a poco, ¿quién va a cotizar a la Seguridad Social más de lo mínimo imprescindible? Yo, por mi parte, si empezara de nuevo, cotizaría la cantidad mínima imprescindible e invertiría, por mi cuenta, la diferencia. Repito que creo en la solidaridad, pero no se puede beneficiar a unos colectivos perjudicando a otros. Carlos Ruiz Madrid Una mentira más Estos últimos días, Zapatero no sólo ha faltado a la verdad sobre su negociación con ETA, sino también con relación a Cataluña. Ha afirmado con solemnidad que no hay resoluciones judiciales que prueben que se conculca el derecho a estudiar en español. De nuevo, la dura realidad de los hechos no acompaña a Zapatero. Entre otros, los autos y sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de 14 de septiembre de 2004, 14 de noviembre de 2005 y 27 de enero de 2006 demuestran que se están vulnerando con claridad los derechos lingüísticos de hijos y padres en Cataluña, entre los que yo me cuento. Zapatero debería rectificar su imprudente y errónea afirmación y explicar por qué en algunas partes de España, gobernadas por el partido socialista junto con independentistas, nuestros hijos no pueden estudiar en la escuela ni una sola asignatura en español. Andrés Oviedo Barcelona