Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
80 DEPORTES Primera división s Vigésima jornada LUNES 21 s 1 s 2008 ABC El derbi más corto de la historia Al minuto el Madrid ya ganaba, gracias a un regalo de Pablo, y después el Atlético se mostró inferior e impotente Atlético Real Madrid 0 2 Atlético (4- 4- 2) Abbiati; Perea, Pablo, Eller, Antonio López; Maxi (Cleber Santana, m. 78) Motta (Luis García, m. 71) Raúl García, Simao (Reyes, m. 36) Agüero y Forlán. Real Madrid (4- 3- 3) Casillas; Sergio Ramos, Pepe (Salgado, m. 15) Cannavaro, Torres; Sneijder, Gago, Guti (Baptista m. 76) Raúl, Van Nistelrooy y Robinho (Drenthe, m. 86) Árbitro: Muñiz Fernández. Mostró tarjeta a Antonio López, Torres, Pablo, Motta, Gago, Perea, Maxi, Guti y Salgado. Goles: 0- 1. m. 1: Raúl. 0- 2. m. 42: Van Nistelrooy. ENRIQUE ORTEGO MADRID. Eran nueve años, ya son diez. Una década sin que el Atlético sea capaz de ganar al Real Madrid en el Vicente Calderón. Y con actuaciones como la de ayer tendrá que esperar a La Peineta por lo menos. Es todo un mérito, o mejor sería decir un milagro, que los de Aguirre con una defensa tan espantosa y horrible estén donde están, en zona de Champions y hayan acabado tantos encuentros con su puerta a cero. Iba a ser un partido de Liga en el que los rojiblancos tenían depositadas todas sus esperanzas de, por fin, dar buena cuenta de los blancos. Pero a los treinta y pocos segundos se convirtió en un partido de Copa. O casi. Antes de cumplirse el minuto, el Atlético ya tenía que remontar un gol. Como si hubiera saltado al terreno de juego con un tanto en contra. Demasiadas facilidades para un Real Madrid que no desaprovecha ninguna ocasión para sumar y seguir. Además, el tanto fue un regalo. Una pifia monumental de Pablo, que le regaló el balón a Robinho. El brasileño, después, le dejó en ridículo con un regate sobre la raya de fondo y su centro fue aprovechado por Raúl, que ganó en la acción al resto de la defensa rojiblanca. Así y no de otra manera comenzó el derbi. Y casi se acabó porque aunque el Atlético reaccionó con más corazón que cabeza y tuvo sus oportunidades- -dos palos y tres paradas de Casillas- cuando Van Nistelrooy marcó el segundo, a tres minutos del descanso, ya no hubo más historia. Es incuestionable que todo lo que sucedió después estuvo marcado por el tremendo error Dos palos y Casillas Agüero, el mejor de su equipo, intenta irse de Gago en un duelo de argentinos del central rojiblanco. El equipo, sobre todo sus compañeros de línea, se contagiaron y aquello fue una cadena de despropósitos. Tampoco el Madrid estaba exento de ellos. Aunque mejor colocados sobre el campo, los de Schuster tardaron muchos minutos en matar el partido. Es más, con su repliegue y su escasa ambición ofensiva dieron alas a los rojiblancos, que después de la marcha de Pepe lesionado y el reajuste de la zaga blanca comenzaron a encontrar resquicios que le podían haber metido de nuevo en la contienda. Ocasiones tuvo el Atlético en quince minutos de dominio aplastante, pero entre Casillas y la madera quedaron abortadas. Dos remates, de Motta y Agüero, se estrellaron en el larguero y el portero blanco dejó su sello con con otras dos paradas a remates del propio Agüero- -el mejor de su equipo con gran diferencia- -y Forlán. descanso porque como se comprobó después, no está el Atlético para machadas y menos en los segundos tiempos, cuando el equipo baja el pistón físico y pierde toda su frescura ofensiva. Al margen de que ese tempranero tanto de Raúl fuera definitivo para la suerte del encuentro hay que reseñar que el Madrid siempre dio más sensación de equipo que el Atlético. Estuvo mejor plantado en el campo, sobre todo en la zona ancha donde Gago encontró dos buenos aliados en Guti, a la derecha, y Sneijder, a la izquierda. No brillaron ninguno, pero mantuvieron el orden y el control del juego sin necesidad siquiera de tener el balón. Sólo Motta en los locales dio algo de sentido al fútbol de los suyos. Raúl García se perdió en carreras inútiles y Maxi, que en teoría era quien tenía que compensar el equilibrio numérico, estuvo desaparecido en todo el partido. No está, evidentemente, en forma. La baja de Simao también hizo daño. Su recam- Sobró todo el segundo tiempo En esto estaban los de Aguirre, porfiando por el empate, cuando en un córner otro grave error de Pablo permitió que Van Nistelrooy marcara el segundo tanto. Dos llegadas, dos goles. El Madrid de la Liga en estado puro y el partido prácticamente sentenciado antes del Plácido encuentro para los de Schuster, que sólo perdieron el control quince minutos