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ABC LUNES 21- -1- -2008 Publican en español Auschwitz. El álbum fotográfico de la tragedia 71 LA MIRADA ADULTA EN LOS CÓMICS Una dimensión en los cómics se siente obligada a hablar desde la historia con mayúsculas dialogando a su vez con las pequeñas historias de cada individuo Ana Merino Poeta y profesora de estudios culturales del Dartmouth College ¿A quién les gustaría que llegase el mensaje de este libro? haustiva, que es nuestra libertad. A partir de ahí, cualquier cosa que se nos critique... ¡qué le vamos a hacer! No está en nuestro ánimo levantar polémicas. -Si pudiéramos transmitir a la sociedad española que a pesar de todas nuestras imperfecciones tenemos instituciones fuertes, en las que se puede confiar, como la policía, el poder judicial... cómo nos quedaríamos de satisfechos. -Se ha hablado tanto de esta catástrofe, y tan mal, que inconscientemente muchas personas han desconectado y han preferido desconectarse de esta triste realidad. El debate fue por derroteros que querían socavar la confianza en instituciones que jamás deberían haber estado en discusión. De ahí que elegir la sentencia es ya toda una decisión, que implica para nosotros que la democracia está viva en las instituciones, que nuestra sociedad, aunque imperfecta, funciona. -Es que la democracia la hacemos todos, no en el grado que quisiéramos, pero la hacemos todos. No hay que olvidarlo. -Tal vez ha pasado el tiempo preciso para plantear este objetivo. -Y no como un ente abstracto... ABC. es Todo sobre el cómic del 11- M en www. abc. es cultura Web de la editorial Panini Cómics: www. paninicomics. es n Septiembre de 1998 Joe Sacco publicó en la revista Details una pieza de seis páginas titulada The War Crimes Trials (Los juicios por los crímenes de guerra) Por aquel entonces Sacco ya se había dado a conocer por su cómic periodístico- testimonial Palestina y estaba trabajando en su libro Safe Area Gorazde (Gorazde: Zona Protegida) sobre la guerra en Bosnia (1992- 95) Para el artista había sido una experiencia muy compleja reflejar ese ejemplo de lo que estaba ocurriendo en la sala del Tribuna Internacional de La Haya en su juicio a los responsables de los crímenes de la guerra de la antigua Yugoslavia. Recuerdo que en un encuentro que tuve con Sacco en 1999, cuando le invité a dar una conferencia en la Universidad de Pittsburgh, me comentó el reto que le supuso aquella pieza de tan pocas páginas. Se había dibujado a sí mismo como parte de la audiencia que escuchaba estupefacta las acusaciones y las descripciones de los crímenes. Sacco era consciente de que estaba siendo testigo de un momento que como bien explica en una de las cartelas de la primera viñeta, representaba a la Historia con mayúsculas, porque era el primer juicio internacional de crímenes de guerra desde los Nuremberg (si no contamos los del tribunal Russell I, II) Su estilo gráfico curvilíneo y personal dialogaba con la rigidez estética de la sala, a la vez que representaba los momentos de gran dureza descritos por los testigos. Allí se combinaban la inmovilidad de los jueces prestando atención, las pos- E turas de los abogados y fiscales, y la dolorosa sensación de que la historia de la humanidad parece sobre todo estar escrita con sangre. A muchas personas desconocedoras de la fuerza de los cómics como medio de expresión artístico- narrativo, les sorprenderá imaginar que el universo de las viñetas, tantas veces asociado con horas de entretenimiento infantil, se pueda transformar en un espacio para la reflexión adulta. Afortunadamente, los cómics, como la literatura, el cine, o cualquier espacio artístico, tienen la capacidad de desarrollar diferentes vertientes temáticas que dialogan con audiencias muy variadas. El cómic de temática histórico- testimonial se consolidó gracias a la obra gráfica Maus de Art Spiegelman en la que narraba el testimonio de su padre superviviente del Holocausto. De este modo uno de los fragmentos más atroces de la historia del siglo veinte se convirtió en un cómic seriado a comienzos de 1980, cerrándose en dos volúmenes en 1990. Spiegelman tomó riesgos estéticos al utilizar figuras antropomórficas que representaban a los judíos como ratones y a los nazis como gatos. Sin embargo fue fiel a los recuerdos de su padre que había ido recogiendo en numerosas entrevistas. En la misma estela de la memoria testimonial familiar se encuentra la obra de Miriam Katin al recoger en su novela gráfica We are on our own (Por nuestra cuenta) el infierno que vivió junto a su madre tratando de escapar de Reconstruir la historia para que quepa en las viñetas de una página es una tarea extremadamente difícil los nazis en Hungría entre 1944 y 1945. Hay por lo tanto una dimensión adulta en los cómics que se siente obligada a hablar desde la historia con mayúsculas dialogando a su vez con las pequeñas historias de cada individuo. Joe Sacco, que aprendió mucho de Art Spiegelman, ha ido fraguando su obra con los testimonios de las innumerables personas que se han cruzado en su camino. Reconstruir una guerra, revivir un trauma, interpretar el sufrimiento real para que quepa en las minúsculas viñetas de una página es una tarea extremadamente difícil. Sin embargo esos trabajos aportan puntos de vista a los lectores, versiones que enriquecen la memoria. Will Eisner antes de morir se dedicó de lleno a escribir su obra gráfica The Plot: The Secret Story of The Protocols of the Elders of Zion (La conspiración: La historia secreta de los protocolos de los Sabios de Sión) en la que hacía un estudio historiográfico detallado de la macabra fabricación antisemita. Elaboró un cómic con sólidas bases bibliográficas y una fuerte vocación didáctica. El genial autor del Spirit sintió la necesidad de volver a la realidad, de profundizar en la historia, denunciar y romper con las fabulaciones que han ido alimentando el odio contra los judíos. Los cómics por lo tanto han sabido madurar para encontrar en la historia y las realidades del presente y del pasado un espacio creativo en el que los lectores descubren nuevas y complejas miradas. La posibilidad de que autores del cómic reflexionen sobre el ser humano y sus contradicciones, e indaguen en sus testimonios, y en los acontecimientos sociopolíticos que marcan su época, ayuda a consolidar una vertiente expresiva adulta necesaria para romper con falsos estereotipos. Los creadores de cómics nos han enseñado que las historias más sobrecogedoras e inquietantes también puede contarse con viñetas y bocadillos, han demostrado que se pueden dibujar con tinta las verdades.