Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
50 MADRID LUNES 21 s 1 s 2008 ABC Mascotas resucitadas ¿Le gustaría recordar diariamente el porte de su mascota ya fallecida? Gracias al arte de una creadora madrileña, no pasarán al olvido y seguirán ocupando un lugar especial en su casa y en su corazón POR MABEL AMADO MADRID. Cuando murió su fiel perro, un nervioso Teckel, decidió que su recuerdo siempre estaría con ella. Como un singular homenaje póstumo, volvió a su estudio y esculpió sus formas animales con todo el cariño del mundo. Pronto el frío bronce tomó el calor de las líneas de su mascota. Hasta hace unos días, esta estatua a tamaño natural formó parte de la exposición Atraco que asaltaba al caminante que se paraba frente al escaparate de la joyería Gandolfi, en la calle de San Andrés. Su autora, Eva Montoro, es una joven y tímida artista reconocida por sus temáticas cotidianas y sus estatuas a escala real. Especializada en escultura pública- -en especial para plasmar los avatares del cuerpo y el tránsito de la madurez a la vejez- muchos son los madrileños que ya han podido admirar sus obras en Leganés Hombre sentado y El mirón y Cadalso de los Vidrios Picapedrero Fuera de nuestra región, también encontramos sus medallones- retrato y sus esculturas busto repartidos por diversas plazas y parques públicos del municipio de Telde, en Gran Canaria. En bronce o resina Ahora ha dado una vuelta de tuerca más a su especialidad para resucitar a las mascotas perdidas. Aunque en un primer momento nació por el propio afán de la artista, varias personas se pusieron en contacto con ella para que inmortalizara también a sus queridos animales de compañía. Surgió así un nuevo centro de interés en su traba- Figura de un pequeño perro teckel que cabe en la palma de la mano jo que en los últimos meses ha llevado a Eva Montoro realizar varias esculturas de animales. La técnica que utiliza en sus figuras es la fuerza del bronce o la resina de poliéster, que trabaja previamente en barro y molde de silicona. Consigue así unas superficies no pulidas, de apariencia rotunda y emocionante, que dotan a sus obras de un peculiar realismo y vivacidad. No en vano, la alegría y el carisma que los dueños retienen de su mascota en la memoria es el principal objetivo a plasmar en su trabajo. Para ello se guía por fotografías- -en el caso del animal fallecido- -o del propio original en vida. Aunque por el momento sólo ha realizado esculturas de perros, Eva Montoro no descarta realizar otros animales de compañía, a tamaño real o a gusto del cliente, dependiendo del presupuesto que se quiera destinar. Así, realiza esculturas de mascotas desde 250 euros, según medidas y materiales sugeridos. Más información: www. evamontoro. es Escultura de un teckel a escala real No sólo perros Un tranquilo labrador a pequeña escala