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40 INTERNACIONAL DOMINGO 20 s 1 s 2008 ABC Cambiando Irán desde dentro Shirin Ebadi y Shahla Sherkat, abogada y periodista iraníes, exponen en Madrid la pluralidad de matices del movimiento de mujeres que intenta cambiar pacíficamente las leyes de su país con una campaña del millón de firmas que el Gobierno reprime BORJA BERGARECHE MADRID. El entusiasmo de Hana Abdi y Ronak Safazadeh, dos amigas originarias del Kurdistán iraní, por la campaña del millón de firmas les llevó a la cárcel en el otoño. Las dos siguen en prisión, acusadas de atentar contra la seguridad del país y de defender a grupos independistas explicaba esta semana en Madrid su abogada, Shirin Ebadi, premio Nobel de la Paz 2003. Trabajaban como voluntarias en una campaña que intenta recabar, puerta a puerta, un millón de firmas para la derogación o modificación de aquellas leyes discriminatorias contra la mujer. Un movimiento que no ha gustado a las autoridades. Desde agosto de 2005 (fecha de la llegada a la presidencia de Mahmud Ahmadineyad) las fuerzas de seguridad han detenido a al menos 35 miembros del movimiento de mujeres iraní afirma un reciente informe de la organización Human Rights Watch, que detecta un gran aumento del número de individuos y actividades perseguidas por el Gobierno Esta semana, dos de las mujeres más influyentes del país han visitado España, y en sendas entrevistas han dejado constancia del rico panorama que ofrece el movimiento reformista en un país lleno de matices. El Gobierno de mi país no ha podido soportar este movimiento pacífico cree la letrada y antigua juez, Ebadi, invitada por la Casa Asia. En Irán, el 65 por ciento de los universitarios son mujeres, es decir, que es la población más educada la que sufre unas leyes discriminatorias explica. Para Shahla Sherkat, directora de la revista feminista y reformista, Zanan (mujeres) la iniciativa del millón de firmas es un movimiento simbólico que refleja el deseo de muchas mujeres para lograr cambios, que vendrán al largo plazo Sherkat, que pronunció el viernes una conferencia sobre feminismo islámico organizada por la Casa Árabe, recibe al periodista con un velo cubriendo parte de su cabeza. Defendió la revolución de 1979 porque estaba en contra de la monarquía hereditaria y porque en el régimen anterior no existía la libertad de expresión Ebadi también apoyó la revolución islámica. Pero en Madrid, no cubre su cabeza con un pañuelo. No lo había hecho nunca, hasta que el nuevo ministro de Justicia tras la revolución le animó a hacerlo. La invitación a ponerse el pañuelo en la cabeza fue la primera advertencia de que esa revolución podía acabar devorando a sus hermanas escribe Ebadi en su libro de memorias, El despertar de Irán (Aguilar, 2007) En el discurso reformista de las mujeres iraníes, el velo no es la cuestión. Las leyes iraníes consideran a las mujeres como ciudadanas de segunda clase afirma la petición del millón de firmas. Así, la veterana abogada enumera las disposiciones legales que discriminan a la mujer. El valor de la vida de una mujer es la mitad que el del hombre: si uno y otro fallecen en un accidente, la familia del varón recibe el doble de indemnización explica. La periodista feminista pone el acento en recientes avances como la ley de divorcio, que ahora autoriza a una mujer en apuros a solicitarlo, o en la regulación de la custodia de los hijos, que amplía de los dos a los siete años la edad en que los hijos varones pueden permanecer en el hogar materno. No nos conformamos con esto, pero asumo que los cambios son graduales explica Sherkat. Voto o abstención en marzo Las dos han sido perseguidas sus ideas. Y las dos mantienen que es posible ser feminista, musulmana y demócrata en una república islámica. La pregunta, de hecho, les disgusta. Ser periodista no implica es- Según la ley iraní, el valor de la vida de una mujer es la mitad que el del varón explica la premio Nobel Ebadi tar de acuerdo con el medio para el que se trabaja, ¿no? responde Sherkat. Las dos defienden, sin embargo, posturas antagónicas de cara a los comicios que tendrán lugar en marzo. Ebadi, que en el pasado provocó el enfado de muchos reformistas por defender el boicot electoral, no votará. Considera que el poder de veto que tiene el Consejo de Guardianes (un alto tribunal de doce miembros no electos) sobre las candidaturas impide elegir con libertad. Sherkat, por el contrario, cree que la política es como una partida de ajedrez y prefiere jugarla. El boicot da alas a los conservadores afirma. Su deseo de cambio discurre siempre dentro de los márgenes que establece la constitución teocrática del país, mucho más amplios, según el discurso de estas mujeres, de lo que suelen representar quienes describen a Irán como una dictadura totalitaria armada hasta los dientes. Mujeres universitarias Protesta en Alcazarquivir por la unión de dos homosexuales, el pasado mes de noviembre LUIS DE VEGA Más de cien intelectuales marroquíes piden tolerancia hacia los gays LUIS DE VEGA CORRESPONSAL RABAT. Cuando Fuad y Fuad participaron el pasado mes de noviembre en una boda homosexual acababan de reabrir la caja de los truenos de uno de los mayores tabúes de la sociedad marroquí. Varios miles de personas se echaron a la calle para protestar espoleados por el sector más radical del islamismo de Alcazarquivir, ciudad del antiguo protectorado español donde ocurrieron los hechos. Ningún abogado de esa localidad quiso defender a la media docena de detenidos, que habían participado en una fiesta cuyas imágenes fueron colgadas en la página de internet youtube. com. Finalmente tuvo que ser Mohamd Sebbar, del Foro Verdad y Justicia el que se hiciera cargo de las defensas. La Justicia los condenó a los seis en apelación el pasado martes. La principal condena- -diez meses- -cayó sobre uno de los dos Fuad, acusado de homosexualidad y de venta de alcohol. Para Amnistía Internacional son presos de conciencia. La polvareda desatada por el caso de esta unión homosexual sin ninguna validez para las leyes locales ha sido la gota que ha colmado el vaso del hartazgo del sector más contestatario de la sociedad marroquí. Es así como más de cien periodistas, intelectuales, cantantes, políticos, profesores y otros actores de organizaciones civiles se han unido bajo un Manifiesto en defensa de las libertades individuales Desde hace algunos años asistimos en Marruecos a una inquietante proliferación de amenazas y agresiones (verbales o físicas) contra diversos grupos o individuo escribe el semanario independiente Tel Que principal altavoz del texto, en el que se alerta de repetidas campañas que supuestamente están destinadas a proteger la moral y la virtud En la lista de personas que se han adherido, y que ayer sábado publicaba esta revista de Casablanca, se encuentran desde el rapero Bigg, el cineasta Nabil Ayouch, el ex ministro Larbi Messari, la directora de informativos de la cadena pública 2 M, Samira Sitial, el sociólogo Mohamed Tozy o el escritor Tahar Benjelloun. Entre los numerosos nombres de periodistas publicado por la revista aparece el de Ali Amar, director de Le Journal el otro gran semanario en francés de Marruecos junto a Tel Quel ¿Quién ha metido el nombre de Amar en esa lista cuando él mismo en un artículo de dos páginas se posiciona este mismo fin de semana en contra de cómo este manifiesto sale a la calle? Amar reconoce que la sociedad marroquí está más que nunca sometida a la peligrosa influencia de ideologías sectarias, populistas e integristas pero cree que la voluntad de alcanzar un consenso ha terminado con el noble objetivo del manifiesto. Si el llamamiento hace referencia tímidamente a las libertades individuales eludiendo el peligro de la deriva islamista de la sociedad, comete el error de apartar la responsabilidad del Estado añade.