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38 INTERNACIONAL DOMINGO 20 s 1 s 2008 ABC El Rey hizo muy bien en la cumbre; había que poner orden Alan García, presidente de Perú, empieza hoy una visita oficial a España Alan García Pérez (Lima, 1949) ha dado un giro radical a su política. El lema de su segunda presidencia es acabar con el perro del hortelano que, como en la obra de Lope, lo paraliza todo. Seductor, locuaz, poco en él recuerda su primer mandato concluido en 1990 POR RAMÓN PÉREZ- MAURA (LIMA) FOTO JUAN PONCE respetado. Esto sólo se hace abriendo posibilidades a que haya inversión. gracias a las telecomunicaciones y la revolución cibernética, ese capital es el único que puede, si es bien orientado, terminar con la destrucción del medio ambiente. El medio ambiente lo destruye el semi capital que tala árboles y no los repone o el que hace minas con mercurio y ácido sulfúrico. Con el gran capital usted puede ponerse de acuerdo y marcarle normas de medio ambiente. Y él tiene tecnología y optimización suficiente para trabajar con menores costos. Y todo eso tiene como consecuencia reducir la pobreza. Un gobierno de izquierdas jamás puede ser enemigo del gran capital. Es enemigo del monopolio, del abuso, del egoísmo absoluto, pero tiene que ser aliado del gran capital. Yo creo que eso, al final, es lo que hizo Felipe González. -El perro del hortelano contemporáneo del que usted habla, ¿en quién se personifica en el Perú? -En todos los peruanos. En nuestras ideologías que nos impiden ver lo práctico. Yo soy un hombre de izquierda social, trabajo para los demás, no para mí ni para mi empresa. Estoy convencido de que es necesario deponer las ideologías, que son las que nos impiden encontrar puntos de coincidencia o ver la realidad. Son muy deformantes, llevan a la intolerancia. De ahí ciertas ideas, como que no hay que dar propiedad en la Amazonía porque es un bien intocable que pertenece a la Humanidad. ¡Hombre! ¡La producción de oxígeno debe ser una obligación que pertenece a la Humanidad. Aprovechar la madera y renovarla es una posibilidad de generar trabajo haciendo inversión. Estamos en un mundo ideológico que dice que no se puede tocar la Amazonía porque es parte del idilio del comunismo primitivo. Y a todos los que me dicen esto les digo: ¿Y por qué no te vas a vivir tú al comunismo primitivo? ¿Y por qué no haces de tu barrio, de tu comunidad ahí en Fuenlabrada una comunidad campesina y no eres propietario de nada? No se le puede aplicar a otras personas lo que uno no se aplica a sí mismo. El perro del hortelano aquí es el que dice quedémonos con las cosas nosotros y que el Estado no promueva la inversión poniendo en valor las cosas El mar del Perú es el más rico. Pero aquí no se permite la maricultura. No, porque el mar es de todos los peruanos Con ese razonamiento vamos a hacer una sociedad más pobre. El pan llega con trabajo bien pagado. Y lo que tenemos que garantizar no es el pan, es trabajo bien pagado y -Por lo menos yo tengo esa lógica. En el fondo de todos nosotros subyace el principio primitivo de creer que todo capital y toda riqueza es trabajo no pagado y arrebatado a alguien. Es posible que en algunos casos el capital sea trabajo no pagado, lo que no se dice es que el capital no puede vivir sin reinvertirse. Y la reinversión es la vuelta del capital a la sociedad. El ciclo del capital es el que nos interesa. Yo creo que la colectividad en su conjunto tiene que estar por encima del interés individual. Pero estoy convencido también de que en esta época el capital no puede ser diminuto. Es muy respetable el pequeño capital, pero el capital que avanza, el que progresa tecnológicamente, el que violenta las fronteras y pasa -Usted denuncia cómo el viejo comunista anticapitalista del siglo XIX se disfrazó de proteccionista en el siglo XX y cambia otra vez de camiseta en el siglo XXI para ser medioambientalista. Pero siempre anticapitalista, contra la inversión ¿Hay hoy en el Perú una mentalidad preparada para abrir las puertas a grandes inversiones externas? -El auge indigenista parece una realidad en el país. Usted disputó la segunda vuelta electoral a un candidato de esa comunidad. En estos días vemos cómo el discurso étnico radical empieza a ganar adeptos en el sur. ¿Qué representa esto para la futura estabilidad política y social del país? -En la última elección hubo un enfrentamiento entre Lima, que tiene la tercera parte de los habitantes del país, el norte, que tiene el mayor porcentaje del PIB y está muy desarrollado universitaria y tecnológicamente, y el sur, cercano a Bolivia. Este enfrentamiento es histórico en el Perú. Norte contra sur. Es evidente que la modernidad del país, que está en Lima y en el Norte, todavía no llega a la comunidad andina del Sur. Y ésas son zonas en las que todavía hay una situación marginal. El esfuerzo es incorporar esas zonas. En estos momentos se está haciendo Alan García, en un momento de la entrevista una carretera de 1.400 millones de dólares. Eso para el Perú es mucho. Si lo compara con la T 4 de Barajas no es nada. Esa carretera va a integrar todos los departamentos del sur. El crecimiento debe demostrar en este tiempo que alcanza a los peruanos comenzando por los más pobres. Estamos haciendo 1.400 obras de agua potable, porque el objetivo es que al final de mi Gobierno al menos el 95 por ciento tenga agua. Estamos en una campaña de alfabetización para liquidar ese Lo que propongo a España es una alianza de inversión para pensar Suramérica en su conjunto ¿Cuál es el objetivo de su visita a España? Lo primero es atender una invitación del Rey. En segundo lugar fortalecer nuestra relación con la industria y el empresariado español. Creo que en estos momentos, en el conjunto suramericano, el Perú es un país que tiene condiciones atractivas en términos absolutos y en términos relativos para los inversionistas de España. Lo que yo propongo a España es una alianza de inversión para pensar Suramérica en su conjunto y aprovechar algunas condiciones que tiene el Perú, no sólo para el mercado peruano, sino para toda Suramérica. Tenemos aquí empresas españolas que hacen redes y generación eléctricas, pero siempre pensando en el pequeño mercado peruano. ¿Por qué no pensar desde el Perú en el gran mercado eléctrico de Sudamérica, que tiene que ir independizándose de los combustibles contaminantes? La enorme riqueza del Perú está en sus caídas de agua. Lo que aparentemente es una debilidad geográfi- ca es una riqueza muy grande si se interpreta eléctricamente. Nosotros no aprovechamos nada de los casi 800.000 millones de metros cúbicos que caen en lluvia sobre la cordillera y se van hasta el Atlántico. Todo eso cae aquí y se precipita desde 4.000 o 5.000 metros de altura hasta el nivel del mar. Si nosotros desarrollamos una gran central en el río Marañón que puede producir hasta 9.000 megavatios, no estamos pensando sólo en el Perú para vender electricidad, eso sería el razonamiento del dueño de una tienda de ultramarinos. Estamos pensando en conectar el Perú con Ecuador, Colombia y hasta Venezuela.