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28 ESPAÑA La desaparición de la pequeña Mari Luz DOMINGO 20 s 1 s 2008 ABC Familiares de Mari Luz Cortés, a la puerta de su casa en la barriada onubense del Torrejón donde la niña desapareció hace ya una semana DANIEL G. LÓPEZ La Policía cree que la niña de Huelva se topó con un pederasta que no planificó el ataque Los agentes investigan a una veintena de individuos que tienen antecedentes relacionados con menores PABLO MUÑOZ HUELVA. Todas las hipótesis están abiertas, se siguen múltiples líneas de investigación, pero a medida que pasan las horas los investigadores están más convencidos de que Mari Luz Cortés, la niña de cinco años desaparecida desde hace una semana de su casa de la barriada onubense del Torrejón, fue víctima de un tipo con la mente enferma. Por ello, se trabaja sobre una veintena de individuos con antecedentes por pederastia y cuyo perfil encaja con el del criminal, dado que prácticamente se descarta que la menor sufriera un accidente o se perdiera. Entre ellos, como ya informó ABC, está un vecino de la familia que fue condenado por abusar sexualmente de su hija, motivo por el cual perdió su custodia. Es el primero de la lista, pero no el único y además, hay que recordarlo otra vez, de momento no hay una sola prueba contra él. La Policía, no obstante, avanza en la reconstrucción de los movimientos de Mari Luz aquella tarde. Entre las cuatro y media y las cinco bajó sola a comprar una bolsa de gusanitos en el kiosco que está a unos 50 metros de su casa. Habitualmente lo hacía con su hermano, pero el chico hacía sus deberes escolares. La madre, mientras, descansaba después de haber trabajado por la mañana. Por lo demás, no es extraño que Mari Luz fuera sola, ya que no tenía que cruzar ninguna calle y ella, además, estaba acostumbrada a jugar en las plazoletas próximas a su portal. Fernando, de 19 años, es el pipero que le vendió las chucherías y asegura que Mari Luz llegó antes de las cinco de la tarde La siguiente persona que la vio es una mujer que vive en la calle posterior a la de la menor y que desde su ventana observó cómo la chiquilla gritaba ¡esperadme! Supuso que se lo decía a otras niñas, pero lo cierto es que si existen no han podido ser localizados. La última testigo es otra señora, de nombre Isabel, que vive en esa misma vía sólo unos metros más adelante. Entraba rápido en el portal de su casa porque llovía bastante. Se fijó en Mari Luz, que estaba en una esquina y le pareció que se dirigía a alguien, que estaba fuera de su campo de visión, como si dijera mi madre no me deja Nadie la volvió a ver. Nadie oyó nada. Nadie observó movimientos sospechosos. La tardanza de Mari Luz en volver a casa activó las alarmas. Primero la familia la buscó por el barrio y preguntó a los vecinos por si estaba en casa de alguno de ellos. Entre las siete y las ocho de la tarde denunciaron los hechos a la Policía. Pasadas las diez de la noche, aún sin noticias de ella, los agentes comenzaron a sospechar que el caso podía ser grave, hasta el punto de ya en las primeras horas de investigación se ordenó inmovilizar la basura de la zona por si alguien hubiese utilizado los contenedores para eliminar alguna prueba o algo peor. Allegados a la familia, mientras tanto, cometían un error, movidos por la desesperación. Entraron a la fuerza en casa de un vecino, por sus antecedentes de abusos sexuales a su propia hija, motivo por el que perdió su custodia. No sólo no encontraron nada, sino que al día siguiente este indivduo abandonó la ciudad con su mujer a bordo de un Talgo. Su primer destino fue otra ciudad andaluza; el segundo, un punto de la zona centro de la Península. En ambos lugares mantuvo conversaciones con la Policía. La principal zona de búsqueda de Mari Luz sigue siendo la barriada del Torrejón, ya que es muy difícil que alguien se arriesgara a circular por la ciudad con ella por el temor a ser descubierto. Además, la Policía está convencida de que fue víctima de un ataque sobrevenido, que quien la abordó no había planeado nada sino que se encontró con ella de casualidad y actuó de inmediato. En el entorno del domicilio de la niña hay muchas obras y se están abriendo canalizaciones para dotar de servicios a esas nuevas viviendas. Además, hay varios descampados que en días como el pasado domingo, en el que caía un fuerte Antes de las cinco La misma noche de la desaparición ya se pensaba que Mari Luz no se había perdido ni sufrido un accidente