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16 ESPAÑA Precampaña electoral s Los duelos del 9- M DOMINGO 20 s 1 s 2008 ABC El gestor frente al burócrata A menos de dos meses de las generales, nadie duda de que la economía será uno de los principales caballos de batalla de la campaña electoral. Y prueba de ello es que el PSOE y el PP han elegido como número dos a sendos pesos pesados en el mundo económico YOLANDA GÓMEZ MADRID. Primero fue Rodríguez Zapatero, quien consciente de que la economía jugaría un papel crucial en estos meses previos a las elecciones, se aseguró la permanencia del que ha sido vicepresidente económico durante estos cuatro años, Pedro Solbes, si el PSOE vuelve a ganar los comicios. Esta baza de los socialistas y la renuncia de Rodrigo Rato a concurrir a los comicios ha obligado al PP a buscar fuera del partido un nombre con impacto mediático para contrarrestar el efecto Solbes El elegido ha sido Manuel Pizarro, que convertido casi en héroe por los pequeños accionistas de Endesa, al defender con uñas y dientes a la compañía que presidía frente a la opa hostil de Gas Natural, que venía de la mano del Gobierno socialista, logró que los títulos duplicaran con creces su valor. La batalla está servida. Solbes y Pizarro, el burócrata frente al gestor; el hombre de la administración frente al de la empresa; el carácter calmado, sensato e impasible frente al inquieto, tenaz y emprendedor. Ambos tienen mucho que decir en esta campaña y tanto Zapatero como Rajoy confían en ellos para ganar un buen puñado de votos. Pese a las diferencias de criterio que Zapatero y Solbes han mantenido prácticamente desde los primeros pasos que dio el Gobierno socialista en el verano- otoño de 2004, y aunque pocos apostaban porque el ministro de Economía acabara la legislatura, este veterano alicantino no sólo ha llegado al final de los cuatro años, como se había comprometido con el presidente, sino que ha aceptado también continuar otros cuatro ejercicios si el PSOE vuelve a ganar las elecciones. Su papel en el Ejecutivo de Zapatero- -como pose, según algunos; por convicción, se- El veterano alicantino gún la mayoría- -ha sido imponer un poco de cordura en las, a menudo, descabelladas ideas del gabinete socialista. Durante los primeros años de Gobierno, Solbes y su equipo dedicaron más tiempo a parar los goles que le intentaron meter desde otros departamentos, como Trabajo, Vivienda, Cultura, que en diseñar una política económica propia. Tampoco se mostró muy de acuerdo con la estrategia del Gobierno en las opas sobre Endesa, que fue dirigida directamente desde la Oficina Económica de Moncloa, primero por Miguel Sebastián y después por David Taguas. Pero en este asunto no se impuso su opinión. Como también ha accedido en estos últimos meses a una serie de medidas que él mismo había rechazado y que finalmente impuso Zapatero porque- -como Solbes ha reconocido en alguna ocasión- el jefe es el jefe No sabemos si el vicepresidente- -que se ha dejado querer por el partido, del que no es militante, y por su jefe de filas- -ha pedido más poder a Za- patero como condición para seguir en su equipo. Pero lo que sí sabemos es que el Partido Socialista ha querido aprovechar su perfil de hombre sensato y tranquilo, su buena imagen y el reconocimiento que tiene en el mundo económico nacional e internacional para lanzar un mensaje de calma y tranquilidad frente a la imagen de radicalidad que el partido y sobre todo el presidente han mostrado en estos años de Gobierno. A sus 65 años, el que ha sido el miembro más veterano del gabinete de Zapatero ha pasado toda su vida profesional en la Administración. Licenciado en Ciencias Políticas y Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y diplomado en Economía por la Universidad Libre de Bruselas, fue director de Política Comercial con el Gobierno de Calvo Sotelo, y ya con el de Felipe González fue secretario de Estado para la CE y ministro de Agricultura y Economía y Hacienda. Tras pasar varios años en Bruselas, como comisario de Economía, volvió a España en 2004 para ocupar el cargo de vicepresidente económico. El tenaz turolense El carácter tenaz, emprendedor e inquieto de Pizarro nada tiene que ver con la flema casi británica de Solbes Su contrincante, a quien Solbes ya ha retado a un debate para hablar de economía, tiene un currículum y un carácter que nada tiene que ver con el del todavía vicepresidente económico. Manuel Pizarro es un turolense de 56 años, que presume de su origen y que ha desempeñado prácticamente toda su carrera profesional en la empresa privada, aunque sus orígenes podrían haberle llevado hacia otro camino. Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, se convirtió en abogado del Estado y más tarde en asesor parla- mentario de la entonces Alianza Popular, pero- -al igual que otros ahora presidentes de empresas privatizadas, como César Alierta y Francisco González- -se convirtió en agente de Cambio y Bolsa y fue fundador y presidente de la agencia de valores Ibersecurities. Pizarro ha presidido la Bolsa de Madrid, Ibercaja, la Confederación de Cajas de Ahorros (CECA) el Instituto Mundial de Cajas de Ahorros. El puesto que, sin duda, le ha dado mayor notoriedad ha sido la presidencia de Endesa, que ha ocupado hasta el desembarco en la compañía de Enel y Acciona. Hace apenas dos meses entró en el Consejo de Administración de Telefónica. Ahora Pizarro abandona el mundo empresarial para dedicarse por entero a la política y lo primero que ha hecho ha sido afiliarse al Partido Popular. Solbes y Pizarro tienen dos meses para convencer a los españoles de que sus recetas y su perfil son los mejores para afrontar la delicada situación a la que se enfrenta la economía española.