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ABC SÁBADO 19- -1- -2008 Nadal llega a octavos de final del Open de Australia, donde se enfrentará a Mathieu El francés perdió ante el español los seis partidos que han disputado 87 bién jugaba a veces al ajedrez con los niños y siempre firmaba los libros que le llevaban los admiradores afirmó el librero, aunque estaba algo obsesionado con el hecho de estar perseguido en los EE. UU Lo cierto es que la vida de Fischer nunca fue fácil. Cuando tenía dos años, su padre abandonó el hogar familiar, si bien algunos investigadores sostienen que Hans- Gerhardt Fischer no era su verdadero padre biológico. El ex campeón, cuya madre era judía (la CIA la vigiló durante años por sus tendencias izquierdistas) se hizo notar en sus últimos años por sus comentarios antisemitas y por sus ataques a los Estados Unidos, incluida una defensa feroz de los atentados del 11- S. Bobby dejó la escuela a los trece años, aprendió ruso para poder leer los mejores libros de la época y volcó en el ajedrez su extraordinario talento (se dice que su cociente intelectual era de 184) Pronto se convirtió en el campeón estadounidense más joven de la historia y a los 15 años fue el gran maestro más precoz de la época, cuando todos lo señalaban ya como la gran esperanza occidental frente a la duradera hegemonía soviética. Siempre quejumbroso contra las maniobras de los rusos para eludir la competencia de otros ajedrecistas, consiguió cambiar algunas normas en el panorama internacional y tras una racha increíble de veinte victorias consecutivas contra grandes maestros de primer nivel, alcanzó la posibilidad soñada de luchar por el título en 1972. Su duelo contra Spassky llevó al ajedrez a las cotas de popularidad más altas de su historia. En todo el mundo se agotaron los tableros, ciudadanos que nunca se habían interesado por el juego empezaron a leer libros especializados y la prensa mundial se volcó en lo Francisco Vallejo Gran Maestro Antisemita de origen judío UN PRECURSOR i primer libro de ajedrez fue sobre Fischer y, como toda mi generación, he crecido con sus partidas. Bobby no sólo despertaba simpatías por su carácter rebelde, sino que fue un precursor del ajedrez moderno. Desde un punto de vista técnico, cuidaba en extremo las aperturas y, al mismo tiempo, conjugaba su brillantez táctica, de movimientos eléctricos, con una comprensión profunda de las posiciones estratégicas. Era el jugador más completo hasta esa época sin duda alguna. Después, sólo Kasparov ha tenido similar influencia. Por otro lado, Fischer era muy creativo e incluso inventó variantes del juego, aunque es verdad que en los últimos años dijo cosas con las que era difícil estar de acuerdo. Su utilización como paradigma de la resistencia contra los soviéticos es graciosa, porque él tampoco era un gran defensor del sistema americano. En su duelo con Spassky, cada uno peleaba por su bando, pero el propio ruso era más proamericano que Fischer. Llama la atención que, incluso retirado, en su segundo encuentro con Spassky lograra reunir más dinero del que hoy podría conseguirse para cualquier evento, lo que evidencia la repercusión que tuvo su figura. Rompió moldes. El ajedrez dio un salto cualitativo que duró hasta los noventa. Hoy, para recuperar esa popularidad, haría falta que compitieran por el título un americano y un Bin Laden UN REBELDE Y M Boris Spassky y un desafiante Fischer jugaron en 1992 un polémico duelo de revancha REUTERS La partida del siglo con la que Bobby anunció su llegada cuando tenía 13 años El año pasado se cumplieron cincuenta años de la que muchos consideran la partida del siglo, aunque el propio Fischer no la incluyó en su libro Mis 60 memorables partidas Con sólo 13 años, Bobby se enfrentaba al maestro norteamericano Donald Byrne en el torneo neoyorquino de Rosenwald. Resulta curioso que contra su hermano Robert Byrne también ejecutara alguna de sus combinaciones más brillantes. En la jugada 17 de una defensa Grunfeld, con negras, el joven Bobby olvida que tiene la dama amenazada y retrocede su alfil, como muestra el diagrama, en una combinación a largo plazo, nada obvia, que le permitió dar jaque mate ¡en la jugada 41! Byrne no pudo resistirse a comer la dama del chaval y recibió el siguiente castigo: 18. Axb 6, Axc 4+ 19. Rg 1, Ce 2+ 20. Rf 1, Cxd 4+ 21. Rg 1, Ce 2+ 22. Rf 1, Cc 3+ 23. Rb 1, axb 6 24. Db 4, Ta 4 25. Bxb 6, Cxd 1 26. h 3, Txa 2 27. Rh 2, Cxf 2 28. Te 1, Txe 1 29. Dd 8+ Af 8 30. Cxe 1, Ad 5 31. Cf 3, Ce 4 32. Bb 8, b 5 33. h 4, h 5 34. Ce 5, Rg 7 35. Rg 1, Ac 5+ 36. Rf 1, Cg 3+ 37. Re 1, Ab 4+ 38. Rd 1, Ab 3+ 39. Rc 1, Ce 2+ 40. Rb 1, Cc 3+ 41. Rc 1, Tc 2 Una combinación para la historia, con todas las piezas negras colaborando en el ataque. que todavía se conoce como match del siglo Y sin embargo, Fischer estuvo a punto de dar la espantada, con reclamaciones de última hora, en algunos casos ridículas, en otros tan obvias que gracias a su esfuerzo el ajedrez se convirtió en una actividad respetada y rentable. Sólo la caballerosidad de Spassky y la más refinada diplomacia hicieron posible que, pese a la ausencia del americano en la segunda partida, el encuentro se celebrara finalmente. La victoria de Fischer, que remontó un 0- 2 inicial, fue inapelable, inaugurando una nueva era cuyo final parecía lejano. Bobby tenía 29 años y se esperaba que su reinado marcara una época. Cuando en 1975 renunció a defender su corona frente a Anatoly Karpov tras no aceptar la Federación Internacional su rosario de exigencias, el mundo del ajedrez quedó tocado para siempre. Después de Fischer no es fácil encontrar a alguien que no haya jugado una sola partida buscando las tablas.