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IBEX- 35 ABC SÁBADO 14.431,90 19- -1- -2008 I. G. MADRID 1.555,11 EURO- DÓLAR 1,4895 1,4886 1.483,90 1,4795 1,4674 1,4691 L 14 M 15 X 16 J 17 V 18 13.945,20 L 14 13.817,10 M 15 13.775,60 13.655,40 J 17 V 18 1.487,45 1.504,57 L 14 M 15 X 16 1.470,00 V 18 ECONOMÍA 37 X 16 J 17 www. abc. es economia Bush plantea un urgente plan de estímulo por valor de 100.000 millones de euros Pendiente de un acuerdo con el Congreso, la propuesta supone en torno a un 1 del PIB de Estados Unidos PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Pese a haber renegado durante los últimos meses de todo el cúmulo de pesimistas pronósticos para la mayor economía del mundo, el presidente Bush se ha sumado ayer a los partidarios de un urgente plan de estímulo para conjurar los riesgos de una recesión. Pendiente de un acuerdo político con la mayoría demócrata que controla ambas Cámaras del Congreso, la Administración Bush ha puesto sobre la mesa un volumen de incentivos equivalente a 145.000 millones de dóalres, unos 100.000 millones de euros, loque representa aproximadamente un 1 del PIB de EE. UU. Tras reunirse con su equipo económico en la Casa Blanca, el presidente ha declarado que la aprobación de lo que ha calificado como un nuevo paquete de crecimiento se ha convertido en su prioridad económica más urgente. A su juicio, esta multimillonaria intervención, pese a un clima presupuestario de sangría de números rojos en Washington, debe incluir incentivos fiscales para empresas y un alivio rápido y directo con respecto a los impuestos sobre la renta que pagan los estadounidense De forma deliberada, la Casa Blanca no ha querido ofrecer detalles concretos ante las complicadas negociaciones pendientes con el Legislativo federal. Pero se espera que el presidente Bush, al igual que hizo al comienzo de su mandato en desacuerdo entre el Congreso y la Casa Blanca figura la pugna por convertir en permanente los recortes de impuestos temporales impulsados por la Administración Bush y que caducarán durante los próximos tres años. Los demócratas insisten en que estas medidas fiscales no benefician a la clase media y trabajadora, con el deseo de eliminarlos para familias con rentas superiores a los 200.000 dólares anuales. Para evitar tensiones adicionales, el presidente ayer no incluyó esta polémica cuestión en sus deliberaciones. El secretario del Tesoro ha recalcado que, según el consenso de economistas fuera del Gobierno, un paquete equivalente al 1 por ciento del PIB de Estados Unidos debería ser suficiente para lograr una reactivación económica a corto plazo. Según Henry Paulson, la mayor parte de ese estímulo estará canalizada hacia los contribuyentes individuales. Con estimaciones de dos tercios dedicados a reducir la carga fiscal sobre la renta y otro tercio como ayuda a las actividades empresariales. Dentro del consenso en Washington a favor de este tipo de intervención, el presidente de la Reserva Federal ha advertido que el éxito de este tipo de iniciativas depende de la velocidad con que se logre poner más dinero en los bolsillos de los consumidores. A juicio de Ben Bernanke, el Congreso tendría que dar su visto bueno a estas medidas en el plazo de un mes o dos para asegurar su utilidad. Bush, junto al vicepresidente Cheney y el secretario del Tesoro Paulson, ayer en la Casa Blanca 2001, insista en ofrecer descuentos fiscales por valor de 800 dólares por contribuyente o 1.600 dólares por familia. Con la esperanza de que ese dinero remitido en forma de cheques sea destinado inmediatamente al consumo, la parte del león en la economía de Estados Unidos. Como parámetros de la negociación entre Ejecutivo y Legislativo que puede demorarse durante semanas, el presidente ha insistido en que el plan de ayuda debe ser lo suficiente grande como para marcar la diferencia en una economía tan grande y dinámica como la muestra Bush también ha indicado que las ayudas en consideración deben ser temporales y que en ningún caso deberían incluir un aumento de impuestos. Los demócratas, por su parte, quisieran ver más dinero para asistencia social. REUTERS Deliberada falta de detalles La Casa Blanca insiste en un plan de ayudas cuantiosas, urgentes pero temporales y sin aumento de impuestos El presidente no se ha privado de destacar la solidez de los pilares fundamentales de la economía de EE. UU. destacando 52 meses consecutivos con creación de puestos de trabajo. A su juicio, este año no habrá recesión sino un frenazo del crecimiento con un impacto negativo en el empleo. El propio Bush ha vinculado este panorama de vacas flacas con el impacto negativo causado por los precios disparados del petróleo, la crisis inmobiliaria y la inestabilidad financiera complicada con el fiasco crediticio de las hipotecas- basura. Entre los grandes puntos de