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84 VIERNES deESTRENO VIERNES 18 s 1 s 2008 ABC Mike Newell adapta a Gabo El director británico lleva a la gran pantalla la novela de Gabriel García Márquez El amor en los tiempos del cólera protagonizada por Javier Bardem y la italiana Giovanna Mezzogiorno William Hurt, Leonor Watling y Elijah Wood, en una escena de la película ABC Los crímenes de Oxford País 2008 110 minutos Género- -Thriller Director- -Álex de la Iglesia Actores- -John Hurt, Elijah Wood, Leonor Watling Las matemáticas y otras pasiones E. RODRÍGUEZ MARCHANTE Los números primos son infinitos pero, puestos a contar incontables, en esta película estarían los momentos en los que uno presiente que el actor Elijah Wood desaparecerá por completo entre la actriz Leonor Watling, con quien mantiene algunos momentos de voracidad sexual y él interpreta el papel de canapé de huevo. En una operación más arriesgada y brillante (y también relativamente infructuosa) que la sucesión de Fibbonaci, la cámara de Álex de la Iglesia consigue salvarlo de esos trances. Además de Leonor Watling, la película de Álex también es espectacular: ambas tienen un arranque para echarse a temblar... El plano secuencia de arrancada, sin ser original (lo hubiera podido filmar y firmar Hitchcock) es de esos que lo reconcilian a uno con el cine y de los que, vistos en una plaza, arrancarían un ¡Ole! La película es de intriga, una atractiva y ligera mezcla de matemáticas y crímenes en el campus de Oxford, con un maestro siniestro que interpreta John Hurt, un avispado becado que es Elijah Wood, y una impresionante Leonor Watling que no se sabe muy bien qué pinta allí, pero que, sin ella, la película hubiera perdido una de sus mejores intrigas: ¿le aguantará hasta el final sin romperse? Otra pregunta que puede asaltar al espectador es si Álex de la Iglesia se desenvuelve bien en otro género, otro idioma y otro terreno. La respuesta, al menos la dicha aquí, es que el director consigue dos dianas en su lanzamiento: narrar una enrevesada historia de un modo tan sencillo y hábil que impide perderse en ella, y que funcione la intriga y el consabido whodunit hasta el final, final, con sus piruetas, funambulismo, con sus conjeturas, hipótesis, cálculos y equis por despejar... Podría achacársele a este director que haya hecho una película que lo tapa por completo, lo que no es fácil, tanto por su envergadura como por su personalidad. Aquí, el estilo exagerado, remarcado y burlón de este cineasta sólo se intuye, del mismo modo que el sentido del humor (el humor es inherente a su cine) que no es explícito como de costumbre sino implícito y se aprecia en detalles como el resaltado de Wood y Watling, o en el juego de la cámara, o en la descripción de algún personaje, como ese megafriki que comparte sala de estudio con el protagonista, un matemático de los de siempre, de los que llevan la Criba de Eratóstenes tatuada en el cerebelo y a los que no hay que ponerle un hacha cerca. Película, pues, entretenida y brillante. Aparte del axioma Watling. La criatura perfecta Nueva Zelanda- Reino Unido 2006 90 minutos Género- -Terror Director- -Glenn Standring Actores- -Dougray Scott, Saffron Burrows Hay sangría Mal presagio cuando una película da una patada en la espinilla del espectador a las primeras de cambio al escribir, en la parrafada introductoria, harmonía y quedarse tan pancha. Ya, sabemos que hay burradas ortográficas peores, pero feo, lo que se dice feo, queda un rato largo. Sin embargo, tal gazapo sirve para definir la naturaleza algo analfabeta de esta nueva aproximación sui generis al cine de vampiros, un subgénero que admite cualquier barrabasada que le echen: Dráculas negros, cócteles con Fu- Manchú o Billy el Niño y hasta dentelladas de Chiquito de la Calzada. Pero aquí el tal Standring se ha pasado tres pueblos al presentar a unos draculines, entre seminaristas y hadas madrinas, fuertemente jerarquizados en una Hermandad prácticamente vaticana. El invento, por supuesto, hace más aguas que una lancha neumática con un cargamento de erizos, y confirma que, en ocasiones, las consecuencias de ser más papistas que el Papa (valga la compara- ción) se pagan caro. Pecaremos de puristas, pero donde esté un buen ataúd, un traje de pingüino y una luna llena expresionista, que se quiten estas moderneces. Así las cosas, el pestazo a ajo no se va de la pantalla ni a tiros (con balas de plata, claro) a pesar de la siempre sugerente presencia de Saffron Burrows y la promesa de un look retrofuturista que, quitando los inevitables zepelines y un amago de televisión decimonónica, pronto se torna dickensiano y alcantarillero. Un poco de moralina prometeica y darwiniana, y a otra cosa. Menudo añito llevamos para la cartelera fantaterrorífica... S. GAVIÑA MADRID. El escritor Gabriel García Márquez se había resistido a que su novela El amor en los tiempos del cólera fuera adaptada al cine; sin embargo, tras años de conversaciones y esfuerzos, lo ha conseguido el experimentado director Mike Newell Bailar con un extraño Un abril encantado Cuatro bodas y un funeral Harry Potter y el cáliz de fuego Es un libro que he amado siempre y quizá por eso tuve que enfrentarme al problema de que no podía abarcarlo todo confesaba el director británico la semana pasada en Madrid. Newell reconoce que lo más difícil de este inmenso reto ha sido entender la manera de escribir de García Márquez, la técnica de hilvanar la novela para ver cómo enfocaba yo la película Confiesa que su relación con el escritor fue prácticamente telefónica, porque estaba ingresado en un hospital lo que no impidió a Gabo, sin embargo, enviarle ocho páginas de apuntes sobre el guión, que revisé una y otra vez y que para mí fueron como una Biblia. Ellas me ayudaron a entenderlo y descubrí- -continúa- -que era como un bordado, donde se van superponiendo en distintas capas los personajes, dejándose traslucir la vida de cada uno de ellos Rodada en inglés- el que paga manda bromea el cineasta- -en Cartagena de Indias, más del cincuenta por ciento de los intérpretes son latinoamericanos, entre los que destacan Catalina Sandino, Héctor Elizondo, Unax Ugalde, Alicia Borrachero y Fernanda Montenegro. En cuanto a cómo ha sido trasladado el realismo mágico que impregna el libro del Nobel colombiano, el cineasta asegura: Lo que yo sentía que podía contar en inglés era la poesía que existe entre los personajes y la honestidad con la que se muestran En el reparto destaca la pre- sencia del multipremiado Javier Bardem, que da vida a Florentino Ariza, que vive enamorado durante más de cincuenta años de una misma mujer, Fermina Daza (Giovanna Mezziogiorno) casada con otro hombre (Benjamin Bratt) y a la que decide guardar fidelidad- -a su manera- Un concepto de fidelidad que, según explicó Newell, Bardem no lograba entender, y que le hizo plantearse seriamente su participación en el filme. Conjugar la dualidad entre el amor ideal y las 600 mujeres con las que se acuesta Florentino fue un pequeño problema para el actor, al que le hice comprender que todas ellas eran necesarias para seguir amando a Fermina Sobre cuál ha sido la reacción de Gabo al ver el filme terminado, Newell reconoce: Él sabe que no es el libro pero le ha gustado