Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
82 DEPORTES www. abc. es deportes JUEVES 17- -1- -2008 ABC De la goleada, a la cuneta El Madrid hace uno de sus mejores partidos con múltiples ocasiones, pero pasa el Mallorca ENRIQUE ORTEGO MADRID. Es el riesgo, ¿o sería mejor decir castigo? -de jugar a la carta. Me toca (ayer) No me toca (ida en Mallorca) Incuestionable que anoche el Madrid quería porque jugó como hacía tiempo que no lo hacía y creó ocasiones de gol como nunca en toda la temporada. Sin embargo se ha quedado fuera de esa Copa que se le niega repetidamente porque no fue capaz de marcar un gol y, además, en su ofensiva final, vio cómo el Mallorca le clavaba un rejón de muerte súbita. Si alguien tenía alguna duda, ayer en el Bernabéu se vivió una experiencia más. El Real Madrid elige los partidos en los que se muestra en su máxima expresión y también los que prefiere sacar adelante con la ley del mínimo esfuerzo. Ayer tocaba tirar del cupo de la primera categoría. Estaba en juego la deseada Copa y en la ida, por haber escogido uno de la segunda categoría, había perdido (2- 1) jugando mal y teniendo suerte. Si al Madrid le tocaba ayer dar la cara, exponer, arriesgar, llevar la iniciativa, jugar bien al fútbol y darse un baño de ocasiones de gol aunque no marcara, fue al Mallorca al que le dio por especular de mala manera con su escasa renta y si le salió bien es porque el fútbol es el fútbol y no entiende de méritos. Schuster volvió a mezclar a los teóricos titulares y a los teóricos suplentes. Los elegidos modificaron en parte el dibujo del equipo. No era el 4- 3- 3 clásico. Esta vez la banda derecha no estaba ciega Desde allí partía siempre Higuaín y en la otra Drenthe era más centrocampista que delantero porque evidentemente no es Robinho. Con la motivación antes comentada, al Madrid le salió un buen partido. El mejor desde Barcelona, el más decente de este 2008 y fue precisamente el que fue a perder. Hacía tiempo que no le corría el balón de esa forma y hacía tiempo que no creaba tantas ocasiones de gol por minuto jugado. La primera parte fue espectacular en este sentido. Con Gago, por fin, como un canalizador con sentido, y con Guti siempre presto para echarle una mano a su manera, es decir, con cla- Real Madrid Mallorca Real Madrid (4- 1- 4- 1) Dudek; Salgado, Cannavaro, Sergio Ramos, Marcelo; Gago; Higuaín (Robinho, m. 63) Guti, Baptista, Drenthe (Sneijder, m. 77) y Saviola (Van Nistelrooy, m. 46) 0 1 Mallorca (4- 4- 2) Moyá; Varela, Ballesteros, Ramis, F. Navarro; Jonás, Bassinas, Valero, Tuni (Víctor, m. 58) Arango (Ibagaza, m. 46) y Trejo (Ibagaza, m. 46) Árbitro: Medina Cantalejo. Mostró tarjeta a Arango, Guti, Jonás, Baptista, Moyá, Borja Valero y Van Nistelrooy. Gol: 0- 1: m. 83: Ibagaza. se y profundidad, el equipo blanco acumuló llegadas y remates. ¡Una decena! La mitad de ellos fueron de un Saviola totalmente desafortunado. No se pueden tener esas oportunidades y no marcar ninguna, aunque Moyá también tuviera mucho que ver en un par de ellas. Higuaín, activo y en forma como para ser algo más que una simple alternativa en las segundas partes, fue el segundo en la capítulo de las lamentaciones. Cuatro situaciones favorables y ninguna dentro. Una injusticia que el Madrid se fuera al descanso con el empate. Su caudal de juego y de remates le debían haber servido para resolver la eliminatoria. El Mallorca también había contribuido a su ofensiva con su patética y medrosa actuación, con todos sus hombres por detrás del balón y sin un solo remate. La vuelta del descanso trajo la entrada de Van Nistelrooy por el lesionado y desdibujado Saviola y la de Ibagaza por el inoperante Trejo. Más de lo mismo. Despliegue blanco, repliegue bermellón. Los de Manzano salieron un poco más de su guarida, lo que no evitó que los de Schuster mantuvieran su ritmo de juego- -sin prisa pero sin pausa- -y sus constantes llegadas. Otras cuatro antes de que Schuster se jugara las cartas consecutivas de Robinho y Sneijder, que entró por un Drenthe que mostró su mejor cara desde que llegó al Madrid. El Madrid pasó a jugar con tres defensas. El reloj se disparaba y le faltaba el gol que llevaba buscando y merecía durante toda la noche. Entonces fue cuando llegó la puntilla. Despiste de Cannavaro y genialidad de Ibagaza, que levantó el balón con una sutileza digna de su calidad. Increíble que el Madrid fuera a perder el día en que más divirtió y se divirtió. La puntilla de Ibagaza ¡Una decena de llegadas! Guti se lamenta por una de las numerosas ocasiones desperdiciadas por su equipo REUTERS El Centenariazo, Montjuic, el Salto del Caballo... y van 15 J. A. MADRID. Quince años sin levantar la Copa. Pocos pensaban que este Real Madrid no superaría el gol de desventaja que se trajo de Mallorca. Para encontrar el último título que lograron los blancos hay que remontarse hasta el año 1993. Desde entonces sólo ha llovido desánimo y fracaso tras fracaso. En el camino queda mucho dolor y más bestias negras para la historia blanca. Ramón Calderón quería el triplete y de momento el trébol pierde su primera hoja. Se lo temían los dirigentes del Madrid. La cuesta de enero sería durísima. Muy dura. Cuando el conjunto blanco quedó emparejado con el isleño muchos se frotaron las manos. Se veían en semifinales por la vía más rápida. Y ahora se encuentran en la cuneta. Como hace un año, cuando el Betis se llevó el ale- grón del Bernabéu. O con la misma cara del Centenariazo, cuando el Deportivo hizo saltar por los aires los fastos blancos el día de su cumpleaños. La retina es cruel. Por ahí anda la noche toledana en el Salto del Caballo ante un Segunda B o la final perdida en Montjuic contra el Zaragoza bajo el paraguas de los galácticos. Y el Valladolid. Y otra goleada del Zaragoza, sin remontada final en el Bernabéu. Otra página negra este mismo Mallorca, liderado entonces por Samuel Eto o. Y cómo no, el Barcelona. Otro año en blanco, otro año de penuria.