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108 TVyCOMUNICACIÓN MIÉRCOLES 16 s 1 s 2008 ABC PARRILLADA MIXTA Jesús Lillo DESARROLLO INSOSTENIBLE e llama Peta zetas pero está patrocinado por un chicle sin azúcar de última generación. Rebobina la cinta de los años ochenta, pero a través de un formato muy evolucionado- -la tertulia, aquí con guión previo e intención didáctica- y tiene la virtud de demostrar que, frente a los hormigueros de Telecinco, el pasado, cuando vuelve, no siempre es para hacer daño. El nuevo espacio de Corbachoresulta fallido por su recurrente viaje a los lugares comunes que los espacios de nostalgia- La imagen de tu vida por no ir más lejos- -han recorrido en los últimos años. La teta de Sabrina, el golpe de Tejero, el furgón del Dioni y las canciones de Mecano forman parte de la memoria audiovisual de una década extraña, irrepetible y eterna, la última en la queel público se puso deacuerdo para emocionarse a la vez: en 1990 surgen las emisoras privadas y comienza a fragmentarse la unidad mediática que hasta entonces, fin de la historia, había hecho de cualquier cosa televisada un fenómeno de masas. En cualquier caso, Peta zetas invita a reflexionar sobre el paso del tiempo y el legado que deja la pantalla en la retina de la sociedad. Abiertos al exterior, los platós de los ochenta acogieron las variedades de una época que se reflejó en la tele, en los antípodas deun medioquesehaimpermeabilizado para hacer de su endogamia- -magazines y series, vuelta y vuelta- -un obstáculo que le impide mirar, más allá de su ombligo, al mundo exterior. Encerrada en sí misma, pendiente sólo desu clientela, tierra quemada, la televisión actual no genera ya memorias, peta zetas para un futuro de autismos y chicles sin azúcar. S Un grupo de manifestantes protesta frente a los estudios Warner Bros, en California REUTERS La huelga de guionistas provoca una oleada de despidos en Estados Unidos Los principales estudios norteamericanos de TV han empezado a cortar cabezas argumentando causas de fuerza mayor ANNA GRAU S. E. NUEVA YORK. Ya son cinco los grandes estudios norteamericanos que han empezado a cortar cabezas oficialmente a causa de la huelga de guionistas. Warner Brothers, la cadena ABC, FOX, CBS Paramount y Universal han empezado a echar no sólo guionistas sino también directores y productores. Según informaba Los Angeles Times las empresas argumentan causas de fuerza mayor. En total, desde el viernes pasado se rescindieron más de 65 contratos, asegura el periódico. No se sabe cuántas personas se ven afectadas por la medida, dado que se trata tanto de contratos individuales como grupales, y los afectados parecen más divididos que nunca en la historia del conflicto. Según el diario, los contratos son sobre todo de desarrollo y producción de nuevos programas televisivos para la próxima temporada. Este trabajo normalmente se inicia en enero y cuesta a los estudios hasta dos millones de dólares al año por cada guionista y su equipo. Cuando la huelga de guionistas ya enfila su tercer mes el conflicto está peor que nunca. Los Globos de Oro se quedaron sin gala, con los premios divulgados en rueda de prensa y con los premiados recibiendo la tarjetita por correo, como es el caso de Javier Bardem, Globo de Oro al mejor actor de reparto por su interpretación en No country for old men No es país para viejos de los hermanos Coen. La moda es otra víctima colateral de esta huelga: muchos diseñadores cuentan con el escaparate de estos cónclaves del glamour (Globos de Oro, Oscar... para promocionar sus creaciones, moviendo con ello miles de millones. Que ahora también se están perdiendo. De lo que ya nadie duda a estas alturas es que esto no es una mera huelga, es una auténtica crisis. Una metamorfosis del entretenimiento. Con las audiencias pasándose de la pantalla de la tele a la del ordenador o incluso la del teléfono móvil, parece que lo que está en disputa es un negocio a punto de desaparecer, tal y como se ha conocido hasta ahora. Por si todo esto fuera poco, empieza a aparecerse en el horizonte un nuevo elemento del thriller el sindicato de directores empieza este fin de semana a negociar su propio convenio. En algunas ocasiones los directores han servido de cortafuegos, han conseguido conciliar estratégicamente las peticiones de todo el mundo. Esta vez la situación es tan dramática que los guionistas ya han advertido de que si los directores negocian un convenio que no solucione nada para ellos, su huelga seguirá en pie. TV para la próxima temporada Divide y vencerás Los directores de los principales diarios debaten la campaña electoral en TVE ABC MADRID. Televisión Española inicia hoy su andadura preelectoral con un debate plural y de altura con los directores de los principales periódicos de nuestro país. En el plató de 59 segundos situado en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, estarán el director de ABC, José Antonio Zarzalejos; el de El Mundo Pedro J. Ramírez; el de La Vanguardia José Antich; el de El Periódico de Cataluña Rafael Nadal; el de Público Ignacio Escolar, y el de La Razón José Alejandro Vara. Por su parte, el director de El País Javier Moreno, declinó la invitación de TVE. Los directores someterán a análisis y debate todos los grandes temas de la legislatura que acaba de concluir. Un fin de curso político que da paso a una intensa e interesante campaña electoral en la que TVE quiere reforzar su función de televisión pública en esta nueva cita de los ciudadanos con las urnas. Los grandes afectados son los responsables de desarrollo y producción de contenidos televisivos Absolutamente todo el mundo parece embarcado en un frenético divide y vencerás Empezaron los mismos guionistas, suscribiendo acuerdos independientes con productoras escogidas que han permitido volver a algunos programas, y que algunos guionistas vuelvan a tener trabajo, mientras otros siguen a pie de piquete. La oleada de despidos en los estudios puede obedecer a un movimiento defensivo de la industria, que así estaría matando dos pájaros de un tiro: se ahorra costos en un momento de vacas flacas y enfrenta a los guionistas entre ellos, y con todos los trabajadores damnificados por su culpa