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28 ESPAÑA MIÉRCOLES 16 s 1 s 2008 ABC Mata con un hacha a su compañero de habitación en un hospital de Lérida D. C. LÉRIDA. Un hombre de 65 años ingresado en el Hospital Jaume Nadal Meroles de Lérida mató con un hacha a su compañero de habitación, un anciano de 84, en la madrugada de ayer. Los Mossos d Esquadra investigan qué llevó a José S. S. a cometer su acción contra J. E. E. teniendo en cuenta que no le constan antecedentes de enfermedad psiquiátrica. En su declaración policial, el hombre admitió la autoría del crimen. El suceso ocurrió sobre la una y media de la madrugada. Al oír gritos, otros internos alertaron a los cuidadores, que acudieron a la habitación de los dos hombres para ver qué ocurría. Allí encontraron al agresor sentado en la cama y al anciano tendido en la suya con el cuerpo ensangrentado. J. E. E. presentaba heridas en la cabeza, el tórax y los brazos. El personal asistencial del propio centro auxilió y estabilizó al hombre herido para poderlo trasladar al Hospital Arnau de Vilanova de Lérida, donde murió cuatro horas después a causa de los golpes recibidos, según indicaba un escueto comunicado emitido por el Jaume Nadal Meroles. El hacha utilizada por José S. S. era de pequeño tamaño, quizá de uso doméstico, aunque nadie explicó ayer de dónde salió, si podía guardarla el agresor o haberla cogido del centro, aunque se cree que la tenía él. Ese es uno de los extremos que deberá aclarar la investigación, si bien los Mossos recordaron que el centro no es una prisión donde se registra a los internos El Hospital Jaume Nadal Meroles, situado en el número 41 de la calle Academia, es un centro socio- sanitario que tiene concierto económico con la sanidad pública. El Departamento de Salud de la Generalitat anunció la apertura de una investigación interna para aclarar lo ocurrido. José S. S. llevaba cinco años internado en el centro y la víctima, unos tres meses. Ambos compartían habitación desde hacía un mes y medio. El anciano tenía una movilidad muy reducida y el agresor necesitaba andador para desenvolverse. Este último fue detenido por la Policía Local, que lo puso en manos de los Mossos. El hombre se encuentra en la comisaría de este último Cuerpo, a la espera de su previsible paso hoy a disposición judicial. Mari Luz Cortés, la pequeña desaparecida desde el domingo, en una fotografía reciente EFE La Policía investiga el entorno familiar de la niña desaparecida en Huelva Un centenar de agentes participan en la búsqueda y se ha pedido ayuda a Portugal s Una testigo dice que la vio en un autobús llorando, con una mujer gitana A. F. C. HUELVA. Han pasado más de cuarenta y ocho horas y no hay ni rastro de Mari Luz Cortés, la pequeña de cinco años, desaparecida en Huelva el domingo cuando bajó a comprar unas chucherías en un quiosco situado a unos 200 metros de su casa, en la barriada el Torrejón de la capital. Más de un centenar de agentes de Policía y Guardia Civil participan ya en el caso además de decenas de familiares y vecinos de la niña que se sumaron a la búsqueda desde el primer momento. La Policía portuguesa también ha sido alertada y se le ha pedido colaboración, según confirmó ayer el delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón. Los padres denunciaron la desaparición pasadas las diez y media de la noche en la comisaría de Policía, desesperados ya de buscarla por las calles próximas, en casa de sus familiares y en un parque al que solía ir la cría. Los investigadores admiten que están en punto muerto. Se cree que la pequeña no ha sido secuestrada porque dos días después no se ha pedido ningún rescate; tampoco parece probable un rapto con móvil sexual dada la edad de la criatura. La hipótesis que se maneja con más fuerza es que la desaparición guarde relación con una venganza contra algún miembro de su familia, no necesariamente la más cercana. Pero sólo es una teoría, de momento, por lo que los agentes investigan con exhaustividad a toda la parentela en busca de algún hilo del que tirar, al tiempo que siguen tomando declaración a las últimas personas que vieron a la niña, entre ellas el quiosquero que le vendió una bolsa de patatas. También se ha contactado con dos niñas de su edad que estaban en ese momento en la tienda, aunque no se sabe si acompañaban a Mari Luz o se encontraban allí circunstancialmente. Asimismo, se investiga el testimonio de una mujer que aseguró ayer a la Policía haber visto a una niña- -según ella muy parecida a Mari Luz- el domingo en torno a las ocho de la tarde en un autobús de la línea 1, llorando y en brazos de una mujer de etnia gitana (la pequeña también lo es) que le pedía que callara. El padre de la niña, Juan José Cortés, pastor de la Iglesia Evangelista, y ex entrenador de la cantera del Recreativo de Huelva, pidió ayer desesperadamente colaboración por si alguien vio a la niña en las primeras horas de la tarde. No obstante, dudó de la llamada referida al autobús porque el conductor no vio nada raro y, además, si alguien se la hubiera llevado no la montaría en un transporte público Juan José Cortés, que tiene una pequeña empresa de construcción y también se dedica con su familia a la venta ambulante, reiteró ayer que si se trata de un secuestro y quieren algo por ella que lo pidan, que lo sacamos de donde sea informa Efe. Mari Luz, que tiene dos hermanos de 13 y 10 años, vestía en el momento de su desaparición una falda vaquera de tablas, leotardos y jersey de color fucsia. Su padre dice que es una niña muy tímida, que no se habría ido con un desconocido. Su cara empapela ya toda la ciudad y su fotografía se ha colgado en taxis, autobuses y tiendas. El rastreo que se está llevando a cabo es muy exhaustivo y además de la barriada el Torrejón y las aledañas, se han peinado carreteras próximas, pozos y colectores. Ayer se incorporaron al dispositivo agentes de la Unidad de Intervención Policial, de la Brigada de Homicidios, de la Brigada de Subsuelo y medios policiales que refuerzan a la plantilla de Huelva. Arma de pequeño tamaño Los investigadores no descartan ninguna hipótesis, incluida una venganza contra algún pariente; nadie ha pedido rescate