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ABC MIÉRCOLES 16- -1- -2008 El mar engulle a cinco marineros de un pesquero frente a las costas coruñesas 11 Comunicado del Partido Popular Tras la reunión celebrada en la sede del Partido Popular, esta formación política envió un comunicado en el que detallaba los términos de la reunión: El presidente del Partido Popular y el secretario general se han reunido esta tarde en la sede nacional del partido con Esperanza Aguirre y Alberto RuizGallardón, que han reiterado su ofrecimiento para formar parte de la candidatura del Partido Popular en Madrid para las próximas elecciones generales del 9 de marzo. El presidente del PP ha agradecido a ambos su disposición y les ha comunicado su decisión de que, en estos momentos, lo mejor para los intereses generales y los del Partido Popular es que ambos continuén al frente de sus respectivas responsabilidades institucionales para las que fueron elegidos por los ciudadanos hace escasos meses. El presidente nacional les ha trasladado que cuenta con su colaboración activa para la campaña electoral El final de la batalla Desde que el alcalde anunciara su disposición a acompañar a Rajoy en la lista por Madrid, se encontró con la oposición de Aguirre s Dejará la política siendo el político más valorado en las encuestas POR MARIANO CALLEJA FOTO IGNACIO GIL MADRID. A estas alturas de la película nadie se cree eso de que Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz- Gallardón son dos buenos amigos como le gustaba decir una y otra vez a la presidenta de la Comunidad. En los últimos años, y sobre todo en los últimos meses, su enemistad ha ido a más, hasta el punto de que la zancadilla que le ha puesto Aguirre, quien se calificó a sí misma de lideresa nacional es de las que hacen época. El pasado 29 de mayo, apenas dos días después de arrasar en las elecciones municipales de Madrid y lograr en la capital su segunda mayoría absoluta consecutiva, Alberto Ruiz- Gallardón anunció en el Foro ABC su disposición a acompañar a Mariano Rajoy en la candidatura por Madrid para ayudarle desde sus posibilidades a ganar las elecciones generales. El gesto que se les quedó a algunos en aquel encuentro informativo lo decía todo. Y las prisas con que se marcharon, también. Aguirre, que había ganado las elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid con un resultado igual de contundente frente al PSOE, se situó desde el primer momento en contra de la posición del alcalde de Madrid. Tanto la presidenta de la Comunidad como su equipo más cercano, con el vicepresidente Ignacio González a la cabeza, imaginaron que el verdadero propósito de Gallardón era situarse en una posición privilegiada- -con un escaño en el Congreso de los Diputados- -ante una hipotética carrera sucesoria en el PP Para ello, debía producirse primero una derrota de los populares en las elecciones, y después, la dimisión de Mariano Rajoy. Todos suponían que el hecho de estar Gallardón en el Congreso le daMientras tanto, que cada uno se ocupe de sus tareas. Los piques y las desconfianzas, sin embargo, continuaron. Cada palabra de Gallardón era analizada al milímetro desde la Comunidad de Madrid, y la respuesta se producía de inmediato. Mientras tanto, las encuestas que se publicaban en diferentes medios en los últimos meses coincidían en dos asuntos: el empate técnico entre el PP y el PSOE y en la valoración de Ruiz- Gallardón como líder con mejor puntuación, por encima de Zapatero, Aguirre y Rajoy. Cuando parecía que el debate interno estaba controlado, el número dos de Aguirre, Ignacio González, aprovechaba una entrevista para apuntar que los estatutos internos del Partido Popular prohibían a los alcaldes ser al mismo tiempo diputados en el Congreso. La calma se rompió y el PP, en plena campaña de propuestas, se dedicó a hablar de sus cosas internas, justo lo que no quería Mariano Rajoy. Desde Génova se aclaró que, efectivamente, los estatutos declaraban incompatible ser alcalde y diputado, pero en el mismo artículo se preveía la excepción, que podía ser aprobada por la dirección nacional. Rajoy, además, recordó que en la legislatura que acaba de terminar ya había cinco alcaldes en la Cámara Baja, y ahora podría haberlos otra vez. Aguirre no había expresado nunca públicamente su intención de presentarse a las elecciones generales, ya que por ley tendría que dimitir como presidenta. Sí se interesó por las posibilidades legales de ser candidata sin renunciar a su cargo. Pero la ley lo prohíbe por completo. El mes pasado, Gallardón, en una entrevista publicada en ABC, afirmaba que decir que ser diputado y alcalde es incompatible, más que un argumento es un pretexto Y daba pistas sobre su futuro, si no entraba en la lista del PP: Mi padre me aconsejó que para ser libre siempre hay que poder decir no y tener una alternativa profesional que no te exija plantearte qué va a ser de las obligaciones que todos generamos, especialmente con nuestros hijos, si dices que no y abandonas una posición. Pues esa libertad la tengo y afortunadamente hasta ahora no he tenido que ejercerla La excepción a la regla sultaba incluso inelegible. Sólo podría optar en caso de que dimitiera y el rumor se desató en la última semana, aunque en el propio PP pocos daban crédito a que fuera capaz de llegar tan lejos. Despejado el nombre del número dos de la lista de Madrid en la persona de Manuel Pizarro y la inclusión en la candidatutra de otros como el portavoz en el Congreso, Eduardo Zaplana, afianzado como número cuatro o cinco, ya no caben más elucubraciones sobre el puesto que ocupará Gallardón. Salvo que Rajoy consiga convencerle para que reconsidere su decisión de abandonar la política tras el 9 de marzo, el líder del PP ha preferido sacrificar al alcalde antes de arriesgarse a comprobar si el ultimátum de Aguirre era cierto. Eso sí, durante la reunión de ayer, y siempre según la lacónica nota hecha pública por el PP, Rajoy les ha trasladado que cuenta con su colaboración activa para la campaña electoral Ruiz- Gallardón, el político mejor valorado en las encuestas ba un ticket para esa carrera sucesoria que otros, como la propia Esperanza Aguirre, no tenían, y eso era injusto. En pleno mes de agosto, en una entrevista a la agencia Efe y a preguntas del periodista, Ruiz- Gallardón volvió a defender su presencia en el Congreso de los Diputados, y puso como justificación que no sólo ayudaría a Rajoy, sino que además así podría oírse la voz de Madrid La respuesta de un sector del PP fue inmediata. Ángel Acebes, Eduardo Zaplana y Esperanza Aguirre salieron contra el alcalde de Madrid, y le pidieron que no insistiera más en su intención de acompañar a Rajoy en su candidatura electoral. En definitiva, que se callara. Cada uno tiene que ocuparse de las responsabilidades que tenga asignadas y esto afecta a todos los alcaldes y presidentes de comunidades dijo Acebes. Rajoy intentó zanjar el debate al asegurar que su sucesión estaba muy lejos y lo que tocaba en ese momento era trabajar para ganar las elecciones. La consigna era muy clara, ante los sarpullidos que se provocaban: nada de hablar de candidaturas hasta el mes de enero. Colaboración activa ABC. es Más información de la campaña en abc. es Gallardón, en ABC el mes pasado: Para ser libre siempre hay que poder decir no y tener una alternativa profesional