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86 TOROS www. abc. es toros MARTES 15- -1- -2008 ABC Una carrera de récords y cifras apabullantes 1.842 corridas y 4.000 toros estoqueados desde su alternativa (16 de marzo de 1990) 10 temporadas consecutivas por encima de las 100 corridas, desde 1992 a 2001 (100, 110, 114, 120, 109, 108, 104, 108, 101 y 100, respectivamente) 40 tardes en Madrid, 41 en Sevilla, 37 en Bilbao, 20 en San Sebastián, 76 en Valencia, 30 en Zaragoza, 18 en Pamplona, 24 en Córdoba y 38 en la Monumental de México. 33 puertas grandes en Valencia. En Madrid, 3 salidas a hombros, y en Sevilla, 1 Puerta del Príncipe. Todas las puertas grandes de plazas de 1 categoría se le han abierto, aunque su desigualdad con la espada le ha privado de muchas. 49 toros estoqueados de Victorino Martín. Ponce, siempre un hombre religioso, reza a la Virgen en la plaza de Manizales antes de convertirse en el triunfador de la feria EFE Ponce: Igual la niña viene con la retirada bajo el brazo El Minotauro de Chiva se encuentra al final de la escapada, dos décadas después de su asalto a la cima del toreo. Acaba de ganar la Catedral de Manizales, dice estar en un momento de plenitud, pero sus circunstancias vitales le hacen mirar el futuro con otros ojos POR ZABALA DE LA SERNA MADRID. A la hora marcada estaba el niño en el portón junto a los otros becerristas, que parecían sus hermanos mayores, vestido ya con su famoso trajecito corto y su sombrerito de alas encorvadas, mostraba una postura muy decidida y muy torera, pero que no era suficiente como para aupar su figurita diminuta La descripción de Paco Villaverde en su documentado libro Enrique Ponce, nieto de un sueño habla de la precocidad del hoy maestro y figura incontestable de una época, cuenta las ilusiones recentales de un niño de 10 años que se vestía de corto en becerradas de la mano de su abuelo Leandro Martínez, que sale de su pueblo a principio de los años veinte en busca de otras tierras que le permitan una mayor proximidad con el toro, su ideal de vida desde que se quedara prendado de esta afición en las páginas del diario ABC, leyendo las crónicas de don Gregorio Corrochano De aquellos lejanos polvos a estos incontenibles lodos, Ponce no paró nunca de crecer, ni de pedalear como un portentoso Indurain en una escapada que demarra un año después de tomar la alternativa en 1990 y dura ya 19 temporadas. Sus números son apabullantes, temible respuesta a cualquier duda sobre su trayectoria; las rivalidades que surgieron por el camino quedaron por el camino; los premios y reconocimientos siguen y siguen... Ahora, acaba de hacerse con la Catedral de Manizales, que liga con el Escapulario de Oro de Lima en una medida y contundente campaña americana. Se suman los galardones a la multitud de reconocimientos que se multiplicaron en 2007, algunos históricos, consensuados honores globales a toda una vida torera, como la concesión de la Medalla de Oro de las Bellas Artes (es el más joven con mucho de los matadores que la han recibido) o la entrada en la Academia de las Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba; otros corresponden a su paso por ruedos como Nimes, Málaga, Almería o Dax, donde se concentraron las cumbres poncistas de la última vuelta tour de España y Francia. Todo parece indicar, como deEnrique Ponce fue un precoz torerillo de diez cía Pérez- Reverte años de la mano de su abuelo Leandro en sus crónicas bélicas y televisivas, que Enrique Ponce se encuentra al final de otro sueño, el de la paternidad, una escapada de dos décadas. se cumplirá en abril y porque Porque quiere- me encuensiempre sonó en su familia ese tro en un momento de plenitud momento como el adecuado paartística, madurez y poso dera decir adiós, o viceversa: seclaraba ayer a ABC- porque ría el descanso del guerrero el 31 toros indultados; récord también de avisos. Se iría a finales de 2008, si resiste la tentación de redondear en 2009 su vigésima campaña y cerrar sus números momento preciso para tener descendencia. El Minotauro de Chiva, cabeza de uro en la que cupieron todos los toros, cuerpo de plásticas hechuras en el que entraron no pocos toreros, la capacidad espartaquista cruzada con la admiración hacia la estética manzanarista, no lo anunciará. Simplemente, si resiste la tentación de redondear en 2009 su vigésima campaña, se iría a finales de 2008. Su frase de veo más cerca el final cobra, en esta ocasión, por sus circunstancias vitales, carácter de mayor certeza: Ya veremos. A ver cómo viene la chiquitina, que igual viene con la retirada bajo el brazo. Según vaya el año, según las exigencias familiares, según... Tal vez me plantee otro año toreando poco- -éste no quiere pasar de 50 tardes- -o cierre el círculo de mis 20 temporadas el día de mi alternativa en Valencia Y vuelve al ya veremos lo único que siempre ha mantenido en claro es que el día que se vaya no volverá. Ya veremos.