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28 INTERNACIONAL El riesgo de escisión en Bélgica LUNES 14 s 1 s 2008 ABC Las caras del rompecabezas belga El choque ha pasado de los políticos a los ciudadanos. De Vilvorde a Bruselas, ABC ha salido a la calle para pulsar opiniones. Entre el egoísmo flamenco y la desidia valona se mueven las acusaciones POR LAURA VILLENA CORRESPONSAL BRUSELAS. Caminando entre los habitantes de la ciudad belga de Vilvorde, temblorosos y apresurados por el frío, tropiezo con una señora a quien los cero grados no le impiden pasear y disfrutar del improvisado sol que colorea esta ciudad acostumbrada a vestirse de gris. Es abogada, prefiere guardar el anonimato y me deja bien claro antes de comenzar a hablar con ella que aunque sea bilingüe- -y yo española de pura cepa y prefiera utilizar el francés que chapurrear mi pobre flamenco- no pronunciará una palabra en la lengua de Molière porque está en su territorio Estamos efectivamente en Flandes, la región en la que nació, en la que ha vivido y en la que ha defendido la justicia toda su vida. La región en la que vive el 65 de los belgas, y la región cuyas ansias de autonomía han sido defendidas por el partido que ganó las elecciones el pasado 10 de junio, el partido democristiano flamenco, hasta el punto de sumir a Bélgica en una crisis sin precedentes que se ha saldado con más de seis meses sin Gobierno. Hasta los días prenavideños, cuando el actual primer ministro, Guy Verhofstadt, aceptó la petición del Rey Alberto II de formar un ejecutivo interino que dé salida a las decisiones económicas y judiciales más urgentes, Bélgica había sido incapaz de formar una coalición de gobierno que conciliase las exigencias independentistas de la acomodada región del norte, Flandes, y las de la deprimida región del sur, Valonia. Y es que los flamencos reclaman una mayor autonomía en las cuestiones relativas a la seguridad social, los impuestos y la justicia que los valones, todavía muy dependientes de los fondos y las ayudas públicas, no parecen dispuestos a aceptar. Aunque los belgas están más que acostumbrados a que cualquier debate político tenga como telón de fondo el en- DIVISIONES ADMINISTRATIVAS DE BÉLGICA Regiones FLANDES Mar del Norte HOLANDA VALONIA Mar del Norte HOLANDA BRUSELAS- CAPITAL (1) Mar del Norte HOLANDA N ALEMANIA ALEMANIA FRANCIA LUXEMBURGO FRANCIA LUXEMBURGO FRANCIA LUXEMBURGO Comunidades COMUNIDAD FLAMENCA Mar del Norte HOLANDA COMUNIDAD FRANCÓFONA Mar del Norte HOLANDA COMUNIDAD GERMANÓFONA Mar del Norte HOLANDA ALEMANIA ALEMANIA FRANCIA LUXEMBURGO FRANCIA LUXEMBURGO 0 FRANCIA ABC Km 80 LUXEMBURGO (1) Bruselas es la capital del Estado y de Flandes, y pertenece a la vez a la comunidad flamenca y a la francófona frentamiento entre valones y flamencos, la disputa ha saltado esta vez de las pantallas de televisión y las páginas de los periódicos a las calles. Bajo la aparente normalidad en la que conviven unos y otros, que dicen haber vivido en este limbo político con inquietud pero sin ningún dramatismo se esconden acusaciones y reproches que salen a la luz en cuanto se da un poco de pie a la conversación en cualquiera de los dos lados de la frontera JAN, EMPRESARIO. FLAMENCO Valonia tiene que doblegarse a las exigencias de Flandes y aceptar la reforma federal ANDRÉ, JUBILADO. VALÓN Buscando la neutralidad lingüística, propongo a la abogada flamenca hablar en inglés, y empieza repasar inmediatamente la historia del país- -las ocupaciones holandesa, española y francesa de Flandes, la creación de la primera universidad flamenca en Gante hace apenas un siglo, la división lingüística de los años sesenta... para hacerme comprender lo que para ella es casi una obviedad: Nos hemos sentido invadidos en muchas ocasiones a lo largo de la historia, y eso nos ha convertido en un pueblo independiente; quere- Nos sentimos invadidos Es una cuestión de egoísmo flamenco. Ahora que tienen medios económicos reivindican lo que siempre han querido ANNE, ESTUDIANTE. VALONA Contábamos los días sin Gobierno como una broma, pero en los 60 la situación era peor MURIEL Y THEO. PAREJA MIXTA mos defender nuestra lengua, nuestra cultura, y nuestra identidad A ella, como a la mayoría de los flamencos, le enoja que los valones se interesen más por la actualidad, la cultura o la prensa francesas que por la flamenca Éste no es un país bilingüe; sólo en Flandes se hablan las dos lenguas, mientras Valonia nos da la espalda afirma exaltada. Justo en ese momento nos tropezamos con un colega suyo de profesión que parece compartir sus ideas y que me espeta- -con el tono de quien hace una broma, no sé si a medias- -que hay que defender la identidad de Flandes hasta con armas si fuera necesario. El divorcio es un hecho. Bélgica no existe. Vamos hacia un modelo suizo Para ella el problema es, más que sentimental o lingüístico, económico. No podemos tolerar que Valonia y Bruselas bloqueen continuamente nuestros planes de inversión en infraestructuras y que además de frenar nuestro desarrollo, estén absorbiendo la mayor parte de los fondos públicos Se refiere a los planes ferroviarios de Flandes, que siguen blo- Un problema económico queados a pesar de que su urgencia salta a la vista para cualquiera que se baje de la vetusta línea de tren que comunica Vilvorde con Bruselas y se adentre en las mediaciones de la estación, en la que hace falta algo más que una mano de pintura. Un poco más al norte, en la ciudad flamenca de Mechelen, Jan, propietario de una fábrica de parqué, que deja entrever en su discurso que la vida no le ha regalado nada, se atreve a hablar de gorrones para referirse a sus vecinos del sur, y recuerda las disparatadas cifras de paro que asolan a Valonia y a Bruselas, dos regiones en las que la gente no tiene ganas de trabajar y donde se aprovechan de medidas sociales inaceptables, como el paro vitalicio Estamos pagando impuestos muy altos para sostener a los parados de Valonia y desviando nuestras inversiones nosotros somos más fuertes y más dinámicos, queremos desarrollarnos, pero estamos arrinconados por su culpa. Ellos tienen que doblegarse a las exigencias de Flandes y aceptar la reforma federal, por- ALEMANIA ALEMANIA