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ABC LUNES 14- -1- -2008 Precampaña electoral s Análisis ESPAÑA 15 ¡ESO SÍ QUE ES FUEGO AMIGO! Si lo que buscan es sacar de la abstención al votante no creyente, lo están haciendo a costa de perder el apoyo del practicante, que cambiará su voto de Alto Nivel sobre la Alianza de Civilizaciones, 2006) En el caso español, la capacidad de convocatoria al acto de la familia cristiana en Madrid es una clara expresión de dicho fenómeno y de la densidad y extensión de las redes sociales de la Iglesia Católica. De igual modo, determinadas reacciones políticas y periodísticas a la concentración son muestra de incapacidad para interpretar la creciente intensidad de la dimensión social de la religión. Muchos católicos aceptan y apoyan a una izquierda que presume de querer gobernar para cambiar la sociedad siempre y cuando esa izquierda no olvide que los católicos también son parte de la sociedad. Cuando esto no es percibido así, y cuando el respeto hacia la religión parece reservado a todas las demás religiones, el católico opta por cambiar su voto. Es lo que ha sucedido de forma creciente en España desde 1994, con un único momento de relajación en la fuga de voto católico de las filas socialistas: el de oposición a la guerra de Iraq. Por eso no se entiende la actual estrategia de confrontación de la actual cúpula socialista con la Iglesia. Disparar contra la Iglesia desde la política es disparar contra una parte determinante del propio electorado. ¡Eso sí que es fuego amigo! Si lo que buscan en la batalla es sacar de la abstención al votante no creyente, lo están haciendo a costa de perder el apoyo del practicante, que antes de abstenerse cambiará su voto, pues la implicación democrática es parte de sus valores. Narciso Michavila Director del Gabinete de Análisis Demoscópico (GAD) Una imagen del encuentro de la Familia celebrado el pasado 30 de diciembre en Madrid cantes manifiestan que han votado en las últimas elecciones generales. En el otro extremo, los no creyentes, el porcentaje de los que aseguran que fueron a votar el 14 de marzo de 2004 desciende al 76,5 por ciento. Dos datos que, a priori, podrían perjudicar ahora mismo al PSOE. De ahí su necesidad de movilizar al electorado situado a la izquierda, para no dar ningún tipo de ventaja electoral a los populares. Entre los católicos no practicantes, casi ocho de cada diez (el 79,8 por ciento) manifiestan haber votado en las elecciones generales pasadas. Se trata de una participación también superior (algo más de tres puntos porcentuales) a la de los no creyentes. Por último, los que acuden menos a las urnas en jornada electoral, según los datos de participación subjetiva, son los creyentes de otras religiones. Sólo el 55,9 por ciento asegura que en 2004 votó en un colegio electoral o bien por correo. La movilización de los católicos, no sólo en las urnas, sino también en la calle como se demostró en el famoso acto de la familia de la Plaza de Colón de JAIME GARCÍA Madrid, organizado por el Arzobispado de Madrid, ha sorprendido a la cúpula del PSOE. Sólo así podría explicarse la salida en tromba de los dirigentes socialistas contra los obispos tras ese acto. La vicepresidenta De la Vega participó en la ofensiva y advirtió a los obispos que la sociedad no necesita tutelas morales, como tampoco está dispuesto a aceptarlas el Gobierno ABC. es Más información sobre análisis electorales en www. abc. es urante los años 80, el partido que recibía más votos de los católicos practicantes era el Partido Socialista. El desplazamiento de voto de UCD al PSOE en el 82 fue independiente de criterios religiosos. La posición de UCD respecto a la Iglesia sólo fue determinante para el 0,7 de los que cambiaron su voto, como mostraba la encuesta postelectoral del CIS. El cleveage religioso parecía perder fuerza en España como lo hacía en el resto de los países occidentales. Llegó a predecirse la desaparición de la influencia religiosa en el voto. Más bien ha sucedido lo contrario: desde finales de los 90 la asociación práctica religiosaorientación de voto no ha hecho más que estrecharse. En sociedades tan cambiantes, donde la multiplicación de roles debilita las señas de identidad de los individuos, la religión ha recobrado fuerza como elemento identitario. Así lo reconocen los expertos de la Alianza de Civilizaciones de la ONU: La religión es una dimensión cada vez más significativa de muchas sociedades y una fuente importante de valores personales que también indican: En algunas sociedades se defiende un papel cada vez más relevante de la religión en la vida pública (Informe del Grupo D