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14 ESPAÑA Precampaña electoral s Análisis LUNES 14 s 1 s 2008 ABC El PSOE pierde medio millón de votantes católicos respecto a 2004 La participación de los católicos practicantes en las urnas supera en 12 puntos a la de los no creyentes, según un estudio sociológico M. CALLEJA MADRID. El PSOE sigue empeñado en buscar el enfrentamiento con la Iglesia católica, como se ha visto en las últimas semanas. El número dos de los socialistas, José Blanco, incluso, amenazó con borrarse de ser cristiano tras el éxito del encuentro de las familias del 30 de diciembre en Madrid. Ayer, Blanco se defendía y recordaba a los obispos que entre los ministros de Aznar hubo más divorciados que entre los de Rodríguez Zapatero. Muchos de ellos tienen dinero para pagarse la nulidad, ésa es la diferencia soltó. El anticlericalismo activo de los socialistas ha acabado haciendo mella en el electorado católico. Según un informe de análisis demoscópico al que ha tenido acceso ABC, y que conocen en la sede nacional del PP más de me, dio millón de católicos que votaron al PSOE en marzo de 2004 dejarían de hacerlo ahora. En las últimas elecciones generales, el PSOE recibió el voto de 1.280.000 católicos que acuden semanalmente a misa, según la encuesta postelectoral del CIS. En la recta final de la legislatura, y con datos que son anteriores a los últimos episodios de enfrentamiento del Gobierno de Zapatero con la Iglesia e incluso con el Papa Benedicto XVI, dejarían de votar a los socialistas dos de cada cinco de los electores de ese sector, es decir 512.000 católicos, siempre según datos cruzados de los barómetros del CIS. ¿Cómo se llega a ese dato? Se trata de observar la fidelidad de voto de los partidos. Entre los católicos practicantes (en las encuestas se engloba en este apartado a los que acuden a misa los domingos y festivos) el PP conserva una fidelidad de voto del 82,4 por ciento. En el caso del PSOE, los electores practicantes que mantienen su intención de volver a dar su confianza a Zapatero se reducen al 60 por ciento. El 40 por ciento restante, el que no se mantiene fiel al PSOE, supondrían 512.000 electores, del total de 1.280.000 que dieron su voto a los socialistas. La caída del voto católico practicante para el PSOE puede relacionarse con la estrategia diseñada en Ferraz para agitar a los votantes de la izquierda y movilizarlos ante las elecciones generales. La participación será un dato fundamental el próximo 9 de marzo, y todo pasará por la capacidad de movilización que tengan los partidos. Según los datos del CIS (que incorporó en 2005 cuestiones sobre la práctica religiosa de los entrevistados en sus barómetros) el voto católico practicante del PSOE supone un 11,6 por ciento del total de sus votantes, que en 2004 llegaron a 11.026.163. Si nos detenemos en los datos de fidelidad de voto, según la práctica religiosa de los electores, aparecen algunas pistas interesantes. Entre los católicos practicantes, ya se ha visto que el PP tiene una fidelidad mucho mayor que el PSOE. En cuanto a los que se declaran algo practicantes tres de cada cuatro mantienen su intención de votar al PP, mientras que el PSOE conserva al 67 por ciento LA FUGA DEL VOTO CATÓLICO DEL PSOE En porcentaje Fidelidad de voto 90 80 70 60 50 40 30 20 10 0 79,7 68,4 72,8 71,3 67,0 75,4 60,0 82,4 No creyente PSOE No practicante Algo practicante PP Practicante Participación subjetiva en 2004 90 80 70 60 50 40 30 20 10 0 76,5 55,9 79,8 88,3 Más fidelidad en el PP Creyente de otra religión No creyente Católico no practicante Católico practicante Percepción de las relaciones con el Vaticano ABC Fuente: Cruce de barómetros del CIS e Incipe 18 Han mejorado 5 7 1 10 El PSOE recibió en 2004 el voto de 1.280.000 católicos practicantes, pero ha perdido el 40 por ciento -22 1991 1992 1995 1997 2002 2006 Las relaciones de España con el Vaticano, en su peor momento M. C. MADRID. Los españoles perciben que las cosas no andan bien entre el Gobierno de la Nación y la Santa Sede. Se trata de una percepción, reflejada en una encuesta sobre la Política Exterior Española del Instituto de Cuestiones Internacionales y Política Exterior (Incipe) que muestra un cambio radical de las relaciones entre ambas instituciones desde que José Luis Rodríguez Zapatero llegó al poder en 2004. La percepción de los ciudadanos ha cambiado de color y ahora es claramente negativa. Los que en 2006 creían que las relaciones con el Vaticano habían empeorado superaban en 22 puntos a los que pensaban que la situación estaba mejor. En la progresión de los datos se observa que en los primeros años de la década de 1990 había una estabilidad en la percepción de los ciudadanos. Las relaciones con el Vaticano se mantenían más o menos sin cambios. Fue a partir de la llegada del PP al Gobierno cuando la situación fue más favorable: en 1997, la percepción positiva superaba en 18 puntos a la negativa. Cinco años después, en el segundo gobierno de Aznar, el dato positivo seguía dominando: los que creían que las relaciones habían mejorado superaban en 10 puntos a los pesimistas. de sus electores. Entre los no practicantes, la fidelidad está más o menos igualada: tanto el PP como el PSOE conservan siete de cada 10 electores que se declaran de esa manera. Por último, entre los no creyentes, también son más fieles los que votaron al PP en marzo de 2004: casi ocho de cada 10 afirman que volverán a votar al partido de Mariano Rajoy, mientras que el porcentaje se reduce a casi siete de cada 10 en el caso del PSOE. Con los partidos tratando de mover al máximo a sus simpatizantes, hay un dato que puede resultar clave: a mayor práctica religiosa, mayor compromiso democrático. Así se desprende del informe de análisis electoral. En la situación actual, con el Gobierno de Zapatero enfrentado a los obispos, en el momento más bajo de las relaciones entre el Ejecutivo socialista y la Iglesia, es muy llamativa que la predisposición subjetiva para acudir a votar esté fuertemente asociada con la práctica religiosa. Si se toman varios barómetros del CIS y se cruzan sus datos, el resultado sobre la participación política relacionada con la práctica religiosa es muy revelador y llamativo: el 88,3 por ciento de los católicos practi- Han empeorado Los católicos y las urnas