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16 ESPAÑA Precampaña electoral s La estrategia del PP DOMINGO 13 s 1 s 2008 ABC El antes y el después del candidato 1. Gafas: Son más modernas, la montura es más fina y transparente. Permite que se le vea más la mirada. 2. Barba: Está más recortada y arreglada, lo que da una imagen más limpia. 3. Traje: Los de color gris tipo oficinista, mejor dejarlos fuera. En los mítines utiliza americanas como la de la derecha. 4. Camisa: La camisa blanca con traje gris, y la barba canosa mal recortada daba una imagen muy negativa. 5. Gestos: La mirada tiene que transmitir seguridad y energía, con la vista al frente, sin bajar la cabeza. Utiliza mucho la mano derecha, con el anillo. 6. Escenario: El PP ha puesto punto final a su etapa del naranja que se ve sólo en algunos detalles. El partido ha vuelto al azul y al blanco como seña de identidad. 27 de septiembre de 2002 DANIEL G. LÓPEZ 12 de enero de 2008 FRANCISCO SECO Deconstruyendo a Rajoy Hay que reconocer que el candidato del PP necesitaba un lavado de imagen. Hace seis meses fichó a Antonio Sola como asesor para la campaña. No se trataba de quitarse la barba o de ponerse lentillas, sino de construir un candidato ganador siendo él mismo POR MARIANO CALLEJA MADRID. Son las nueve de cualquier noche de hace un año. Está usted cenando en su casa con la televisión encendida y aparece Mariano Rajoy, traje gris, camisa blanca, corbata oscura, barba mal recortada, con gesto agrio y enfadado, apuntando con un dedo acusador, y con un mensaje severo e indigesto según expresión de un colaborador muy cercano. Son treinta segundos, pero vaya medio minuto. Suficientes para que la reacción del espectador sea negativa. La escena se repetía prácticamente a diario y Rajoy sufría lo que los expertos en comunicación llaman atasco visual Algo parecido a lo que le sucede hoy a Zapatero con su sonrisa perpetua. Que levante la mano alguien del PP que estuviera convencido hace un año que iban a ganar las elecciones generales. Sean sinceros: muy pocos. Entre otras cosas, faltaba un discurso de ganador. El PP tenía un problema grave de imagen, de discurso y de mensaje. Pero el problema se detectó a tiempo. Hace seis meses, Mariano Rajoy fichó directa y personalmente a un asesor de comunicación, Antonio Sola, con 500 campañas electorales a sus espaldas por medio mundo. Con sólo 35 años, ha asesorado a candidatos presidenciales en Iberoamérica, como Fox, Calderón o Uribe, y trabajó con José María Aznar desde principios de la década de 1990, entre otros centenares de cometidos locales- -desde el pueblo más pequeño- autonómicos, nacionales e internacionales. No hay dos campañas electorales iguales, y tampoco hay un candidato perfecto, porque la perfección humana no existe. Así que cuando se puso a trabajar con Rajoy no trató de transmutarle, ni le obligó a ser quien no era, o a congelar una sonrisa falsa en su gesto, sino que Mariano- -así le llama todo el mundo en el partido- -debía ser natural y saber muy bien qué es lo que quería. Se resume en una sola palabra: Ganar. Primero lección. Y luego debía saber y transmitir muy clarito por qué quería ser candidato y un buen presidente. Ahora, a dos meses de las elecciones, Rajoy está a punto de ebullición según comentan fuentes cercanas al asesor de comunicación. El primer cambio ha sido meramente visual. Se recortó y arregló la barba, se cambió las gafas hace ya varios meses (aunque siguen siendo algo gruesas, a gusto de sus asesores) y se fue de compras. Renovó su armario de arriba abajo, se compró corbatas más alegres y ahora se pone menos trajes grises. Los jerseys de pico y las camisas de sport, para los fines de semana, también eran imprescindibles. De vez en cuando, el candidato del PP recibe un SMS en su móvil por la mañana, con algún consejo sobre la vestimenta adecuada para los actos de ese día. Las lentillas podrían mejorar su aspecto, pero no son determinantes. Se le tienen que ver bien los ojos, la mirada que sea transparente y directa, y con las gafas que lleva ahora es suficiente El color azul vuelve a ser el del PP, y por tanto el de su candidato. El naranja ha ido desapareciendo poco a poco de los actos públicos populares, y ahora tan sólo queda un pequeño detalle en el logotipo o en ciertos decorados. Resultaba demasiado chillón y agresivo. Los mítines de Rajoy estarán dominados, por tanto, por el azul y el blanco, como se vio ayer o en el Madrid Arena. El líder del PP también ha ido corrigiendo algunos gestos. La mirada baja, por ejemplo, era un gesto usual de Rajoy en las pausas de sus discursos. Se ha corregido. Ahora intenta transmitir mensajes no verbales de seguridad, contundencia y firmeza, fundamentalmente con las manos y la cabeza. Y tratar de no hablar tan rápido, sino más pausado, para que su mensaje se asimile sobre la marcha y se entienda mejor. Con un tono de voz que exprese energía, convicción y confidencia. Nada de titubeos ni voz demasiado baja o demasiado alta. El candidato tiene que evitar los tics y también mostrarse menos rígido. El dedo índice acusador hay que desterrarlo, aunque el El PP recupera el color azul La marca Rajoy supera a la marca PP En España no hay elecciones presidencialistas, pero las campañas se planifican como si lo fueran. El protagonismo en el PP será sólo para Mariano Rajoy, según fuentes próximas a su asesor de comunicación, que sostienen que la marca Rajoy está, ahora mismo, mejor valorada que la marca PP Mariano tiene más tirón y arrastra en positivo Precisamente, Rajoy tendrá total protagonismo en los dos debates electorales que mantendrá con Zapatero en la campaña. El equipo de campaña del PP está preparando ya la estrategia. La fórmula para ganar un debate es la siguiente, según las mismas fuentes: Lo que quiere decir, que lo diga como lo debe decir Por lo demás, tendrán en cuenta el tiro de cámara, el decorado televisivo- -cuanto más simple, mejor, para no distraer- el traje (mejor azul) la camisa (debe ser lisa) y la corbata (colores suaves) La referencia para Rajoy es el programa Tengo una pregunta para usted El tuteo, por supuesto, se lo deja en casa.