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ABC SÁBADO 12- -1- -2008 77 Cómo se hace Un electrodo con cuatro polos minúsculos se implanta quirúrgicamente en el cerebro y es conectado mediante una extensión que va por debajo de la piel hasta un neuroestimulador implantado cerca de la clavícula. La intervención la realiza un neurocirujano con el apoyo de las imágenes que ofrece la resonancia magnética o el TAC. Antes del proceso de implante del electrodo, el cuero cabelludo del paciente es anestesiado. Se hace el trépano y un electrodo de prueba se hace llegar hasta el punto localizado. El paciente permanece despierto y alerta durante este proceso para poder comprobar el efecto de la estimulación. Una vez que el electrodo definitivo está colocado en su sitio, el paciente es anestesiado con anestesia general. Algunos pacientes abandonan el hospital el día después del implante; otros pueden permanecer algunos días más. El mayor riesgo es la hemorragia. La mortalidad de esta cirugía está por debajo del 1 Rafael Matesanz: Una regulación sin base científica En España los criterios que se siguen para evaluar un posible donante son exclusivamente médicos, explica el director de la Organización Nacional de Trasplantes, Rafael Matesanz. Los coordinadores de trasplantes hablan con los familiares para conocer si el donante tenía alguna conducta de riesgo. Así se intenta descartar que la persona hubiera adquirido alguna enfermedad infecciosa recientemente y no fuera detectable en los análisis, el llamado periodo ventana Se les pregunta sobre sus relaciones sexuales en los últimos 6- 12 meses, pero esto se hace con independencia de su orientación sexual dice Matesanz. La reglamentación canadiense no tiene base científica. El periodo ventana dura entre 6 y 12 meses, nunca cinco años ma de recompensa cerebral podría desempeñar un papel importante. Esta zona también parece una buena diana hacia la que dirigirse porque también interviene en el comportamiento emocional. En ambos casos, la mejoría fue significativo pero fueron muy pocos los pacientes tratados. La compañía Medtronic también tiene previsto poner en marcha un ensayo clínico amplio, con más de un centenar de enfermos. La Clínica Universitaria de Navarra, con amplia experiencia en estimulación en párkinson, está estudiando participar en un ensayo que pruebe la técnica en pacientes desesperados, con depresión y trastorno obsesivo compulsivo que no respondan. La idea es poder diseñar un ensayo multicéntrico en el que podamos comparar distintas dianas que de forma aislada ya se han probado en otros estudios. Sólo entonces podremos saber qué zona del cerebro debemos estimular para ser más eficientes explicó Jorge Guridi, neurocirujano de la Clínica Universitaria de Navarra. Más información: http: www. medtronic. es Una pareja ante el Parlamento en Ottawa, que aprobó el matrimonio homosexual en 2005 REUTERS Canadá excluye a los homosexuales como donantes Siguiendo el ejemplo de EE. UU. la norma prohíbe a homosexuales activos durante los últimos cinco años donar órganos ANNA GRAU. SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Canadá ha endurecido su normativa para la donación de órganos, excluyendo como posibles donantes a los homosexuales activos durante los últimos cinco años. La ley entró sigilosamente en vigor a finales de diciembre, y no pocos médicos canadienses se enteraron por la prensa. La polémica está servida. Mucho están cambiando algunas cosas en el país al norte de los Estados Unidos, donde hace dos años el Partido Conservador de Stephen Harper puso fin a un largo predominio liberal. Bien es cierto que en Canadá la mayoría de dirigentes políticos de cualquier partido tienden a ser de derechas en lo económico y de izquierdas en lo social. En cuestiones de conciencia como el matrimonio homosexual suele haber libertad de voto en casi todas las formaciones. ¿Acaba de surgir una nueva cuestión de conciencia? A muchos canadienses se les puso la cara roja cuando se vieron en los papeles equiparados con sus ruidosos vecinos estadounidenses, cuya propia legislación ya excluye hace tiempo como donantes de órganos a todos los hombres que hayan mantenido una relación con otros hombres en los últimos cinco años. Y a los toxicómanos y sus hijos. Y a cualquiera que en el último año haya pasado más de 72 horas en una cárcel o en un centro de detención. Y a cualquiera que tenga en la familia alguien en este caso. Y un largo etcétera. Tan largo que lo asombroso es que al final quede alguien disponible para donar órganos. Ese es el miedo del doctor Gary Levy, jefe del mayor programa de trasplantes de órganos de Toronto: Hoy he estado en un programa de radio y un oyente llamó para decir, pues yo no puedo donar, hay que decir que eso no es cierto Ya es bastante difícil para los médicos conseguir donaciones de órganos como para no agradecer este espaldarazo del gobierno canadiense. La oposición liberal ha puesto el grito en el cielo y ha amplificado políticamente las protestas de la clase médica, que juzgan irracionales las restricciones. Estas no sólo afectan al colectivo homosexual masculino, también- -siempre en la estela del ejemplo estadounidense- -a las prostitutas, toxicómanos, presidiarios, etc. No se libran ni los heterosexuales promiscuos, aunque en este caso la estrella amarilla es más difícil de detectar. Hay quien acusa a los detractores de la medida de haberla descalificado sin leerse la letra pequeña. Efectivamente la ley no excluye de manera categórica a todos los donantes considerados de riesgo Se le reserva al galeno un último voto de calidad a la hora de determinar ese riesgo. En situaciones límite, incluso se autoriza el trasplante de órganos dudosos, si el paciente que los recibe está informado de ello, y consiente. Entonces, la incomodidad podría ser más política que médica. No hay que olvidar que los homosexuales ya estaban excluidos como donantes de sangre. Lo que puede estar encima de la mesa es una cuestión de formas. Si al final el médico y hasta el receptor de órganos tienen la última palabra, se podía haber evitado una redacción tan categórica. Consentimiento del paciente Ensayo en España