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72 CULTURAyESPECTÁCULOS Memoria Visual de España SÁBADO 12 s 1 s 2008 ABC La fotografía muestra lo que somos y lo que fuimos Publio López Mondéjar reflexiona sobre el papel de los archivos gráficos de prensa como el de ABC en la reconstrucción emocional de nuestro pasado común J. G. C. MADRID. Publio López Mondéjar, el historiador de la fotografía española, está convencido de que en el lenguaje fotográfico nos reconocemos de un modo inmediato y emocionante que nos atrapa la mirada y el alma. Es un lenguaje muy directo y tan cercano a la literatura que participa de las mismas emociones. Es lo más cercano, porque nos habla de lo que somos y hemos sido y nos permite reconocernos tanto como las obras de Galdós. En las exposiciones hechas con respeto y modestia, la gente se emociona incluso ante fotografías sencillas, porque se reconoce El historiador recuerda a Susan Sontag cuando dijo que la fotografía gana con el tiempo siempre que no esté hecha con mendacidad. Y explica: En España, desde la aparición de las dos grandes revistas gráficas, el fotoperiodismo que se inicia a fines del siglo XIX, con Blanco y Negro y Nuevo Mundo, más todo lo que aparece a principios del siglo XX, el Diario Gráfico y ABC- -que no fue el primero por unos meses- -se consideró que la fotografía era muy importante. Se improvisaba pero no tanto. Los grandes fotógrafos, además, reflejaron inmediatamente la intrahistoria, la vida cotidiana, porque sabían que era lo que el público demandaba En estos fondos, muchos de los cuales no han sido conservados como se debía, late la vida del país desde el principio. Están los sucesos, los toros, todo lo que acontece alrededor de grandes eventos. De igual modo que el fotoperiodismo alemán es vanguardista, una de las grandes cualidades del español es que los grandes profesionales del retrato fueron quienes se acercaron a los periódicos y quienes mejor reflejaron precisamente la cotidianeidad en la que late lo que fue este país Archivos como el de Campúa, que está por descubrir, o Alfonso o Marín, o el de los grandes fotógrafos de ABC, configuran el retrato más fidedigno de nuestra propia memoria, añade Publio López Mondéjar. Los grandes fotógrafos populares de provincias, como Escobar, que enviaba sus fotos a ABC, eran quien además hicieron extensivo este retrato a todo el territorio español. El equipo de corresponsales de ABC o Mundo Gráfico era espectacular, aunque hay que recordar que los estos fotógrafos no estaban en plantilla Siguiendo la demanda de las grandes empresas, Prensa Española y Prensa Gráfica- -continúa- -cambiaron con este trabajo el estilo del retrato mismo, ese retrato de estudio siempre un poco falso y enternecedor, que nos hace sonreír, ya no fue igual desde estos pioneros de la prensa gráfica las tropas pero vemos también la retaguardia en la Guerra Civil, que es fundamental. Las calles, las casas injuriadas por las bombas, las fiestas, las lavanderas, los obreros comiendo, la vida en las cárceles, el verdugo de Madrid... Las colecciones de Blanco y Negro, Nuevo Mundo, Estampa, el Diario Gráfico, han sido una fuente fundamental para recuperar esta memoria porque las fotos iban firmadas y han servido para identificar autores y archivos que de otro modo se habrían perdido Crítico con el tratamiento que España ha dado a su patrimonio visual, López Mondéjar señala como ejemplo elocuente que la Academia de Bellas Artes, queestaba enfrente del estudio de Kaulak, no supo valorar que se perdiera ese estudio con más de 20.000 placas originales, todo un archivo que se debería haber conservado- -la misma Academia que ahora está aceptando fotógrafos entre sus miembros- Alfonso ofreció su archivo de negativos a un alcalde de Madrid con la condición de haber mantenido el museo que había junto a Chicote, pero lamentablemente no se hizo y el Estado tuvo que comprar ese fondo más tarde. Cuando ves que un fotógrafo como Campúa, o como los de ABC y Blanco y Negro, no han visto reivindicada su obra suficientemente te das cuenta de lo difícil que es hoy reconstruir su trabajo completamente Está viva y se mueve Mañana llega a los kioscos la primera entrega de la colección Memoria Visual de España, por tan sólo un euro y el cupón del día. Esta primera entrega abarca desde el año 1896, momento en que se presenta en nuestro país el cinematógrafo, hasta 1923 LUIS CONDE- SALAZAR INFIESTA MADRID. Entre el 15 de mayo de 1896, festividad de San Isidro y fecha elegida para presentar en Madrid el cinematógrafo, y el 13 de septiembre de 1923, cuando toma el poder el general Primo de Rivera tras un golpe de Estado, muchas cosas en España empezaron a moverse en blanco y negro. Desde aquel día en el que Alexandre Promio, ayudante de los hermanos Lumière, se asomó a un balcón de la Puerta del Sol y rodó con su cámara las primeras imágenes dinámicas de nuestro país se produjo un cambio irreversible en la forma de entender el mundo. El cine había llegado para quedarse y con él una manera diferente de ver la Historia y, también, de vernos a nosotros mismos. Aquellos tranvías arrastrados por mulas son precisamente el punto de partida elegido por el periodista y realizador Alfonso Arteseros para iniciar un viaje sentimental por la memoria visual de España. Un período convulso en lo político y social, repleto de conflictos, atentados, crisis y guerras. En menos de 30 años se produjeron 37 cambios en la Presidencia de Gobierno. Tres presidentes fueron asesinados: Cánovas del Castillo en 1897, José Canalejas en 1912 y Eduardo Dato en 1921. Cuba, Puerto Rico y Filipinas dejaron de ser colonias españolas en 1898, causando el desánimo de los ciudadanos. En otros terrenos las cosas no estaban mejor: de 1904, cuando se declara la región marroquí del Rif como zona de influencia española a 1921, año en el que se produce el llamado desastre de Annual el descontento social creció, llegando a un punto culminante en 1909 con la Semana Trágica de Barcelona. El pueblo, verdadero protagonista de la Historia, tal como afirma el propio Arteseros, busca refugio. El cine, el teatro, la canción, el deporte o el toreo se convierten en vías de escape con las que liberarse de tanta tensión. La gente necesi- Retratos Alfonso, Campúa y otros orillaron los retratos al uso para acercarse a la demanda de los periódicos y así, en lugar de hacer un retrato de Galdós con luces falsas en su estudio y fondos extemporáneos, tenemos el retrato del escritor con su perro en el patio de su casa de la calle Hilarión Eslava Los reporteros españoles no eran expertos en guerra, según afirma. Pero nos dan una visión muy diferente. Vemos El pueblo es el verdadero protagonista de esta historia y disfruta con el cine, el teatro, el deporte... Publio López Mondéjar conoce al dedillo los archivos ÁNGEL DE ANTONIO de la prensa de la época que ha estudiado durante años ta ídolos y los encuentra en figuras emergentes de la interpretación cinematográfica como Margarita Xirgu, Raquel Meller, Irene López o Ernesto Vilches, sin olvidarnos del gran Pepe Isbert, que debuta en el celuloide dando vida a Miguel Pardiñas, el anarquista que mató a Canalejas. Sánchez Mejías, Manolo Granero, Juan Belmonte o Joselito compiten por ganarse los favores del respetable taurino. Cuando el astado burriciego de nombre Bailaor acaba con la vida de Joselito, de 25 años, en Talavera de la Reina, la conmoción social que se produce adquiere tintes dramáticos. Pero no sólo de ocio vive el español. Otros héroes encuentran aplauso y admiración, como la tripulación del Isaac Peral el primer submarino de la Armada española, bautizado así en honor de su inventor, cuando arriba a Cartagena procedente de New London (EE. UU. en marzo de 1917. O Leonardo Torres Quevedo, diseñador del dirigible Astra que batió el récord mundial de velocidad.