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10- 11 S 6 LOS SÁBADOS DE VINO Y VINO y cuando salen por ahí tienen que enfrentarse a la insistencia de unos y de otros a cuenta del cubata o del porro... Una mala alimentación nos intoxica en muchos aspectos, incluido el estado de ánimo. ¿Tiene problemas con la medicina formal -En absoluto. Tengo grandes amigos entre los médicos, y para este libro he contado con la ayuda de dos especialistas, pero los médicos no siempre pueden recurrir a los remedios alternativos, en parte porque algunos colegas se les echarían encima, pero también porque hay muchos pacientes que van por la pastillita. La gente quiere que le quiten los problemas, pero realmente no se quiere curar, no quiere tener una buena salud, aunque pa- rezca mentira, si eso pasa por alterar algunas manías. La salud no está en las pastillas, sino en hábitos de vida bastante sencillos, que incluyen una alimentación racional, ejercicio diario ligero, descanso suficiente, relación con los demás... -Usted suele decir que la salud entra por la boca... -Lo que comemos, por decirlo de una manera gráfica, se convierte en nuestra sangre, en noso- tros, y no es casualidad que se hable de mala sangre cuando una persona tiene mal carácter. Una mala alimentación se refleja en nuestra forma de percibir el mundo... Y, por cierto, las personas avinagradas o con ese mal carácter suelen causar en su organismo los mismos efectos que cuando se ingiere un exceso de azúcar o de carne y el cuerpo, para compensar el exceso de acidez, roba minerales básicos a los huesos, entre otras cosas... -Ya, pero parece que no aprendemos... -Yo no diría eso. He notado una gran evolución desde que empecé a trabajar de forma pública y en medios de comunicación. Yo recuerdo cómo me miraban cuando hablaba de aceite de onagra, de la rosa mosqueta, del boldo, de la cola de caballo, de la avena... ¿Sabe cómo influyó en la producción de avena el que empezase a considerarse como un elemento interesante para la salud... No digo que eso lo provocara yo, pero si detecto un aprecio creciente por una serie de planteamientos que no existía antes. -Desde luego, hay mucho interés en los remedios alternativos, pero también muchos abusos y tonterías... -Hay dos cosas que yo espero ver cumplidas un día. Una es que el gobierno- -éste o el que sea- -se tome en serio todas las prácticas y medicinas alternativas, de forma que desaparezcan muchos chiringuitos dirigidos por desaprensivos cuya formación es dudosa, si es que existe y que, además, no pagan impuestos, lo que me parece muy mal como ciudadano y como colegiado que tiene que hacer frente a responsabilidades. Y otra ilusión que quisiera ver cumplida es la posibilidad de elegir nuestra forma de curarnos o de tratarnos. Me refiero a que en la Seguridad Social, por ejemplo, una vez te informa el médico de tus problemas de salud te dé la opción de tratarte determinadas patologías, bien con medicamentos convencionales, bien con homeopatía. acupuntura o medios diferentes que han mostrado eficacia y que, en el peor de los casos, no hacen daño ni tienen efectos secundarios. Otro sueño es que se introdujera en los colegios el concepto de medicina escolar, no sé si como asignatura o de qué forma, pero como una materia con la que los niños aprendieran bien pronto el valor de los alimentos y su relación con la salud y hasta con la felicidad... Creo que por cada euro que se invirtiese en esos conocimientos se ahorrarían millones en terapias y tratamientos a medio y largo plazo de enfermedades que se van desarrollando en la infancia por culpa de unas pautas que aceleran los procesos o los desencadenan. -De todas formas, parece que usted cree que nunca es tarde para cambiar de vida. -Los cambios en la forma de alimentación y en el estilo de vida siempre son beneficiosos y se reflejan rápidamente en el organismo. Eso lo puede comprobar cualquiera. -Hay remedios que se ponen de moda... Cuando usted viaja, ¿se trae novedades ¿Realmente serían aplicables remedios de una tribu americana en nuestro entorno? -La naturaleza es muy sabia y produce a nuestro alrededor lo que vamos a necesitar, tanto para mantener nuestra salud como para repararla cuando enfermamos. Yo viajo siempre para aprender: cuando sé que alguien está haciendo algo en un país, allá que me voy. Y me gusta conocer de primera mano los remedios como los que utilizan chavantes o borobos brasileños... Estoy pensando ahora en una semilla que utilizan los borobos que tendría un precio millonario si quisiéramos utilizarla en España. Pues bien, su composición es similar a la de la castaña del castaño de Indias. También nos proporciona nuestro medio hongos, plantas y sustancias adecuadas. Como diría Alfred Vogel, siempre tenemos cerca una planta para cada enfermedad. PARTAL SELECCIÓN 37 BARRICAS D. O. Bullas Añada: 2002. Variedades: monastrell, tempranillo y cabernet sauvignon. Grado de alcohol: 14. Crianza: 7 meses en barricas de roble francés y americano. Precio aproximado: 10 euros. Calificación: 8. Dirección: Bodegas Balcona. c Democracia, 7. 30180 Bullas (Murcia) Tlfo: 968 652 891 La sensación de un vino, una nueva ilusión o no conocido y que mueve tu curiosidad Podría ser una definición de misterio. Que un vino sea un Selección 37 barricas parece un acertijo con fácil respuesta. Son 37 barricas de este Partal, en teoría de 225 litros cada una, suman 8.325 litros de vino, y si se limitan a botellas de 0,75 litros, supone que el consumidor tiene a su disposición 11.100 posibilidades de disfrutar de esta agradable elaboración, nacida a partir de monastrell (65 tempranillo y cabernet sauvignon. Así, siempre y cuando la suposición sea correcta. En caso contrario, cualquier posibilidad es válida, pero sobre una máxima: lo que sea, será sabroso. Prefiero el misterio, porque implica imaginación, incluso ilusión. Como catar este vino en un restaurante a las afueras (otros lo llamarían el extrarradio) de Madrid, en Aravaca. Una excepcional tortilla de patata, notables croquetas de jamón y unos medallones de solomillo de calidad para compartir con el Partal Selección 37 barricas de la añada 2002. La escena se desarrolla en el restaurante Veragua y el vino muestra un notable poder frutal y recuerdos de anís en la nariz, esencia que vive también en la boca, y marca un punto sabroso, divertido, que te incita. Y queda la compañía, Alejandro, que convierte lo sabroso en rico, la soledad en corazón y el misterio en una nueva ilusión. Queda la sensación de un vino. Queda la sensación. jfc abc. es L Juan FernándezCuesta