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6 OPINIÓN SÁBADO 12 s 1 s 2008 ABC AD LIBITUM MENOS ESTADO, MÁS SOCIEDAD ACE menos de cien años existían en Madrid, organizados y pujantes, gremios de traperos, chisperos y corredores de la cuatropea. La mayoría de los vecinos de la Villa, según el retrato de Ramón de Mesonero Romanos, se afanaban en oficios tradicionales: zapatero, tabernero, carnicero, calesero y tratantes en hierro, trapos, papel, sebo y pieles. Los funcionarios eran aún una rareza y los existentes, sujetos a las cesantías marcadas por los cambios de Gobierno, tenían menos peso y relevancia social que Geroma La Castañera o Paca La Salada las manolas castizas que acuñaron sentencias y M. MARTÍN han pasado, por su graFERRAND cia y su salero, a la crónica del XIX. Si, un suponer, en aquellos días en los que España era ya, como los apropósitos de don Ramón de la Cruz, tragedia para reír y sainete para llorar Mariano Rajoy hubiera anunciado la creación de un Ministerio de Bienestar Social, el gallego hubiera entrado con pleno derecho en el género chico y alguna chulapa retrechera le hubiera cantado entre admirada y desdeñosa nos ha amolao el andoba La socialdemocracia hace estragos y cuantos se acercan a ella, por la izquierda o por la derecha, terminan por tratar de meter las manos en la intimidad de la sociedad y, por ello, en la de su célula fundamental y primera, la familia. No es la primera vez que Rajoy se nos muestra preso de un acusado complejo de ser José Luis Rodríguez Zapatero. Es como si no hubiera acabado de digerir y asimilar su derrota del 14- M de hace cuatro años y tratara, paso a paso, de imitar a su antagonista. Mal modelo es ese, pero si el del PSOE llegó al poder con la inútil invención- -reinvención, que Franco ya lo tuvo- -de un Ministerio de la Vivienda, el del PP no parece conformarse con menos y se ha sacado de la manga otro Ministerio absurdo para celebrar su hipotética, posible y no probable, llegada a La Moncloa. Será, ha dicho el líder de la oposición, un Ministerio de las personas que aglutinará las medidas para proteger la familia. Los Ministerios actualmente existentes, muchos y vacíos de contenido por el traspaso de sus competencias tradicionales a las Autonomías, ¿son para las cosas? Aquellos esforzados menestrales del Madrid castizo- -ese que tanto abomina Alberto Ruiz- Gallardón- -han dejado su sitio a aburridas y divertidas legiones de burócratas y empleados públicos. En los cuadros directivos del PP, más aún que en los del PSOE, abundan los funcionarios. El propio Rajoy es uno de ellos y no es raro, en consecuencia, que tenga más confianza en el Derecho Administrativo que en la imaginación. España necesita un chorro de ideas frescas, renovadoras, que limpien la pista de prejuicios e intereses creados. Menos Estado y más Sociedad. Esa es la demanda de los ciudadanos y no la de nuevas estructuras administrativas que nos chupen la sangre. EN FIN LA COSA NO VA DE LÁGRIMAS en forma de respuesta a dos dilemas ahora mismo indesS mujer, y es inteligente y capaz; una profesional cifrables. En primer lugar, ¿qué prejuicio se hará sentir que forjó una sólida carrera profesional al marcon más fuerza en la campaña, el racista o el machista? gen de su cónyuge antes de entrar en política. Y Y en segundo, ¿cuál de los dos tabúes en liza- -una mutransmite la sensación de ir sobrada. Demasiado para jer presidenta, un negro presidente- -lastrará menos a muchos hombres- voto. Hillary Clinton tuvo que saltar los demócratas para derrotar a un candidato republicasobre muchos prejuicios en New Hampshire, y ganó. Cono absolutamente blanco, absolutamente masculino y mo su marido en 1996, después de haber sido vapuleado, absolutamente conservador? también, en Iowa. Los cultivadores de maíz (para etaNew Hampshire rompió el monopolio de la nol) del medio oeste, los nuevos jeques del biocaridea del cambio del que se había apropiado Obaburante, no se les dan bien a los Clinton. Un año ma. La elección de Hillary sacudirá la política después, Bill pisaba la moqueta del despacho americana actual, y no sólo por ser mujer. El seoval tras derrotar a un presidente en ejercicio, nador sigue siendo un enigma. ¿Es un JFK, un algo insólito en la política americana. Aquella Reagan liberal o un Carter? se preguntaba escampaña se hizo ficción (no mucho) en una noveta semana The Times. O un McGovern. El poder la y una película (Primary Colors) que convenmovilizador del voto joven y de izquierdas que dría repasar ahora: sólo por curiosidad, porque exhibe Obama recuerda la marea reformista lees muy probable que los paralelismos entre maEDUARDO vantada en 1972 por el senador de Dakota del rido y mujer se detengan en New Hampshire. SAN MARTÍN Sur, que después fue arrollado por Nixon. ObaEl escollo del martes no era menor. Hillary ma invoca una coalición de republicanos, demócratas e había luchado en Iowa contra los espectros de Kennedy independientes para superar la política partidaria acy Luther King, encarnados en la persona de un senador tual. Una vieja música populista, con muchos fans, que afroamericano (éste sí, en sentido literal) que hace sólo demoniza a Washington como causante de los peores dos meses languidecía a 20 puntos de distancia. El immales del país. Hillary, sin embargo, ancla su desafío al pulso dado a la campaña de Obama por la mujer negra pasado en el stablishment, comenzando por el del su promás influyente del planeta, la presentadora Ophrah pio partido. Se trata de una baza segura, pero arriesgaWinfrey, parecía imparable. En unas elecciones domida si el aliento justiciero de Obama no amaina. nadas por una atmósfera fin de ciclo, el senador por IlliLa elección de la senadora Clinton reforzaría, por nois había logrado convencer a muchos votantes de que otra parte, la deriva dinástica que algunos analistas seél representaba la única posibilidad cierta de conquisñalan como una enfermedad grave de la democracia tar el nuevo Camelot, como los dos Lancelot de los años americana. Si Hillary fuera elegida y consiguiera un sesesenta (el blanco y el negro) a quienes invocaba en su gundo mandato, como viene siendo habitual, la presiapariciones. Horas antes de la votación, los dados de los dencia de Estados Unidos no habría conocido más que sondeos trazaban negros augurios. Aquellos mismos a Bushes y Clintons durante veintiocho años. Herencias quienes la CBS había interrogado dos meses antes hay dinastías que se reproducen en el Congreso, el Senado bían cambiado espectacularmente de caballo. Pero Hiy los gobiernos de los Estados, conformando un bucle enllary venció a las encuestas y a los espectros. Y no sólo dogámico que da la razón al voto anti stablishment culticon sus lágrimas; bajándose del pedestal y entrando a vado por Obama. Si Hillary Clinton pierde finalmente matar con Obama: Las palabras no son actos no será sólo porque es mujer, o porque no haya derramaPor delante le quedan a la senadora Rodham obstácudo suficientes lágrimas. los más arduos de superar. Dos de ellos tomarán cuerpo H E